La joda loca de fundir el Banco Nación



Lucas Carrasco-. Los "productores" empezaron a saquear el Banco Nación sucursal Entre Ríos, con una permisividad que viene desde arriba. Eso explica las boludeces que dicen Etchevehere y De Ángelli.


Hay una ola de saqueos que no está siendo reprimida por las policías provinciales ni investigada en Comodoro Py, que en este caso se vuelven garantistas. Y explica, al menos en parte (la otra parte es el alma de parásito estatal de quienes predicaban las bondades del libremercado) cómo se dieron vuelta los piqueteros y agitadores de la Bolsa de Rosario: tanto Luis Bono Etchevehere como el australopithecus afarensis Alfredo De Ángelli justificaron las retenciones rápidamente, vendiendo a precio de saldo los últimos gramos de dignidad que les quedaban para no ser alcanzados por la ley de agromenudeo.
Previo a estos papelones, se aseguraron, otra vez, que su base social se la lleve de arriba.
Un clásico nacional, de gente distinguida.



El saqueo del Banco Nación en la sucursal Entre Ríos comenzó por orden de las máximas autoridades nacionales de la entidad navideña que regala dólares a diario a los Very Important Person del mercado y se los niega con mil cuentos a sus clientes. Esta "guerra de guerrillas" le cae bien a Patricia Bullrrich, hasta le debe hacer recordar el secuestro de los hermanos Born cuando integraba Montoneros.
De pronto, una andanada de multimillonarios conocidos de la provincia de Entre Ríos, empezaron a sacar créditos sin ningún aval crediticio. Incluso, hay parientes de personas con alta exposición en el PRO, que tampoco se molestaron en presentar avales.
Las autoridades del Banco Nación actuaron como si fuera un banco privatizado a cargo de Eskenazi: regalaron el dinero a fantasmas, a sabiendas de que es ilegal y de que tarde o temprano, todos nosotros tendremos que pagar la deuda de estos estafadores.



Las tasas más altas del mundo, no disuaden el espíritu emprendedor de estos empresarios que tanto lloran en público -cuidándose de no hablar mal de sus facilitadores crediticios- por una supuesta pérdida de rentabilidad; por el contrario, los llevan a sacar créditos a mansalva. Y el poco dinero disponible para créditos en el Banco Nación va a parar a estas manos llenas, mientras que a las Pymes se les sube la tasa de interés a pesar de las quejas públicas del lobista de la Unión Industrial y Ministro de Algo Raro, Dante Sica.
Esta brutal interna es la que posibilita que surja la información, de manera -por supuesto- interesada.
Pero hay otros datos.
El ex Ministro de No Se Qué, Andrés Ibarra (hoy como No Se Qué de la Jefatura de Trolls que tiene Marcos Peña), sacó unos Retiros Voluntarios con el voluntarismo propio del gobierno que integra. Ibarra no solo fue gerente en Boca sino también en SOCMA, Sociedades Macri. Estos retiros voluntarios fueron un fracaso. Sin embargo, en Entre Ríos, en la sucursal Banco Nación, funcionaron. Incluso con empleados que estaban a meses de acceder a la jubilación. Pero se negaban a firmar los desfalcos del "campo" y sus créditos truchos.

Conscientes de que el PRO perderá las próximas elecciones nacionales y el próximo gobierno, así sea de centroderecha, tendrá que aplicar algún tope a las superganancias extraordinarias del complejo agroexportador, principal responsable de la crisis que vivimos junto a sus aliados del sistema bancario y las privatizadas energéticas; están apurando la salida. Con un clásico. Sacar créditos que pague el pueblo en su conjunto, como ya hicieron durante la crisis del 2001 y en una maniobra extorsiva en el 2008 durante el asedio a las ciudades para desabastecerlas de insumos básicos.
La diferencia con el 2008 y el parecido excluyente con el 2001, es que ahora no están participando bancos privados o privatizados de los dos lados del mostrador en esta maniobra crediticia, fundamentalmente porque les resulta más redituable ir a la timba financiera y fugar divisas que sumarse al juego sucio de la política con el que se enriquecen los capitalistas de estado de la Sociedad Rural y su primo dealer, la Federación Agraria.
Las autoridades políticas del Banco Nación de Entre Ríos tratan de cubrirse de esta estafa haciendo que los empleados de carrera estampen la firma en esta masiva ola de créditos truchos. La mayoría de los empleados de carrera, se oponen. Entonces reciben presiones brutales que concluyen con retiros "voluntarios" hechos a la medida de este tipo de operaciones de saqueo. Los republicanos, defensores acérrimos de la institucionalidad y la ética pública, ven un billete y se vuelven tigres sueltos en un jardín de infantes.

La nueva política es la misma vieja oligarquía experta en estafar al estado, solo que ahora está peleada con la sintaxis. La nueva derecha ha decidido prescindir de la escolarización, pero es cada vez más sofisticada en el arte de amasar fortunas a costa de la pobreza masiva. Y eso le da esa onda cumbiera que los hace bailar de alegría arriba del Costa Concordia.