Errores no forzados



Pablo Mori-. Cambiemos necesita una autocrítica para no implosionar políticamente y mantener y enriquecer esta novedosa coalición electoral.


Política es lo que le falta a Cambiemos. La ausencia de discusión interna llevó a que muchas de las medidas económicas y administrativas, que mal y tarde anuncia el Presidente, no se hayan implementado antes, como sugerían por lo bajo muchos radicales. El sostén de Cambiemos en el territorio, como ejemplifica Entre Ríos, donde Cambiemos es la UCR y poco más.
La exclusión de un importante sector de la UCR, el sector más socialdemócrata, empobreció al gobierno en el plano de sus ideas, instrumentos de política económica y la desatendida regeneración institucional.
Errores caros al radicalismo como el ajuste en las universidades públicas, se dejaron pasar, para luego retroceder parcialmente pero con el daño político ya hecho.



Un dato a tener en cuenta es que la mayoría de los legisladores de la UCR en el Congreso Nacional votaron contra el aborto. ¿Es el sentir del radical de a pie o es que una de las facciones de la UCR, que siempre fue mas conservadora, tiene primacía porque en el fondo al partido radical lo digita el PRO desde afuera? Es una pregunta inquietante pero válida para la discusión interna. Dado que el caso del aborto es emblemático para un partido político como la UCR que se ufana con razón de haber sido la vanguardia en muchos casos de los derechos civiles en Argentina.
Su fundación con la Revolución del Parque cumplió el papel de democratizar la vida política y social, incorporando a las clases medias, a la vez que siendo sus voceros en cuestiones de derechos y libertades. Perder ese rol en manos del peronismo, especialmente el peronismo kirchnerista, puede costarle caro a futuro a la UCR en cuanto a su identidad.

La actual crisis financiera, que escaló indudablemente hacia la economía real y que afecta en lo social profundamente, ha vuelto a Cambiemos aún más cerrado, por más reuniones que se hagan. El mensaje que se transmite es solo hacia los mercados y el debate real es solo con el Fondo Monetario Internacional. De espaldas a la gente.
Si los dirigentes de Cambiemos y especialmente los radicales no proponen una agenda más enriquecedora, más inclusiva y con mayor sensibilidad social, estarán sacrificando la identidad política de Cambiemos y los valores del radicalismo.

Es comprensible que no se quiera extremar las posiciones bajo riesgo de romper lanzas y quedar la UCR nuevamente como rupturista, con el atributo negativo de la ingobernabilidad. Pero quienes silenciaban las críticas internas bajo estos argumentos son quienes nos llevaron a esta crisis, que es infinitamente mas peligrosa para la gobernabilidad.
De manera que es momento de repensar todo y retomar la iniciativa, en vez de correr detrás de los acontecimientos de la economía.