Depredadores



Juanele-.Con una herencia que transformó a dólares apenas se eliminó el capo cambiario, ganó fortunas con un pequeño capital, gracias a la decadente política económica.

No viene al caso cómo lo conocí. Fue en Buenos Aires la semana pasada. Lo que contaba, con total impunidad, era escuchado por varias personas, que lo escuchaban con admiración.
Una herencia la transformó en 100.000 dólares apenas Mauricio Macri eliminó el capo cambiario.
La devaluación le cuatriplicó el capital en un solo día durante enero del 2016. Se metió en las Lebacs.  Luego en los fondos de inversión de la soja y el trigo.
El gobierno lo hizo casi millonario -en dólares- en tanto solo dos años. De la nada y mientras se empobrecía el resto del país, porque el dólar subsidiado lo pagan los trabajadores con salarios devaluados.
Luego, empezó a pagar una pequeña comisión a un funcionario del Banco Nación, para que le avise a qué hora del día estará más bajo el dólar, que va todos los días y compra para luego ir a venderlo al banco donde esté más caro.
Cualquier persona común perdería plata con esta sencilla operación, excepto que le avisen la hora en que día tras día, durante exactamente una hora, el Banco Nación regala dólares: lo tiene al exacto mismo precio o más bajo que en la jornada anterior.
Luego, es cuestión de fijarse en las cotizaciones online de los distintos bancos y a`´un para comprador -el banco comprando- la mayoría de los bancos tienen durante esa hora desde un peso, dos o hasta cuatro pesos de diferencia.
Con 700.000 dólares, que son al tipo de cambio de hoy (un promedio de 40 pesos) 28 millones de pesos, gana todos los días más o menos 700.000 pesos, menos la comisión al funcionario, que no dijo de cuánto era. Gana 17.500 dólares desde su casa, tecleando en la computadora durante cinco minutos al día. Con 20 días al mes operando así, gana 350.000 dólares, que van agrandando el capital inicial.Al otro mes ya tiene más de un millón de dólares y las ganancias en pesos, que luego convertirá en dólares para seguirlos multiplicando, son de un millón de pesos al día.



Volviendo para Concordia, no dejo de pensar en que este tipo, orgulloso de lo que hace, lo que hace es perfectamente legal. Y como él deben haber miles, tal vez cientos de miles si consideramos los funcionarios, sus parientes, haciendo esto mismo. Pero no deja de ser un pececito en un mar de tiburones. Es incalculable la fortuna que están haciendo un puñado de bancos, brokers y demás personajes similares que además, durante el gobierno del PRO, están peligrosamente de los dos lados del mostrador. Con instrumentos más sofisticados además, como el negociado de la deuda externa, los nuevos bonos y luego, la consabida huída de capitales a guaridas fiscales.
Una cosa de locos.
Mientras tanto, el país está quebrado, la pobreza no para de crecer, vuelve el hambre y la desesperación. Y el país, o sea todos nosotros, tendremos que pagar durante 100 años incluso (ése fue el legado del "Messi de las Finanzas", Luis Caputo) este capítulo negro de la historia nacional.