Cambiemos vs Cambiemos



Pablo Mori-. Macri golpea económicamente a su propio electorado. Esto complica las chances de Cambiemos de quedarse con la gobernación entrerriana, que hasta hace un año, parecía cantada.


Un año atrás, Cambiemos  arrasaba en las elecciones legislativas. La gobernación de la provincia les esperaba, sobre todo por el desconcierto político de Bordet y un frente interno en el peronismo donde las diferencias irían creciendo, hasta el borde de la ruptura, como quedó de manifiesto con las críticas públicas de Urribarri, denunciando un pacto de Bordet con Cambiemos. Seguramente esto motivó a Bordet a despegarse -hasta entonces, jamás había esbozado una crítica a Cambiemos- del gobierno nacional.
Esta situación aún no pudo capitalizarla políticamente Cambiemos en la provincia. Están cercados por la mala imagen de Macri y sus propias internas, tanto al interior de la UCR como de la UCR con el PRO.



Pero lo verdaderamente importante es que las políticas de Macri están golpeando fuerte en la base electoral de Cambiemos en Entre Ríos.
Por un lado, la alta inflación, la ruptura de la cadena de pagos y el inmovilismo político, hacen que la clase media vaya perdiendo esperanzas. El recurso de profundizar la famosa grieta no sirve de mucho en Entre Ríos porque el eventual rival es Gustavo Bordet, que no se presta a ese juego para no quedar pegado a los K.
La judicialización del gobierno de Urribarri quedó tapada por el escándalo de Varisco, que fue fogoneado por sectores de Cambiemos par quitarle chances al intendente de Paraná de aspirar por la gobernación. Hay una mirada ingenua de los sectores de Cambiemos enfrentados a Varisco, que creen que el intendente de Paraná es el único que pierde por esta situación y que el resto de los dirigentes de Cambiemos no quedarán salpicados por el escándalo. La misma ingenuidad con la que el peronismo poskirchnerista o peronismo federal, creyó que no quedaría salpicado por los casos de corrupción que se ventilaban alrededor de la obra pública del gobierno de Cristina Kirchner.

Las retenciones golpearon la imagen de Luis Miguel Etchevehere, cuyo Ministerio de Agricultura fue reducido a cenizas, todo en el mismo momento. También a Alfredo De Ángelli, cuya figura ya venía desdibujada por su falta de protagonismo en el Senado Nacional.
Atilio Benedetti, uno de los más acaudalados productores rurales de Entre Ríos, ha logrado construir una imagen menos asociada a este exigente sector. Pero la imposición de retenciones indudablemente le afectará en su electorado. Así como la dura interna de la UCR le juega en contra a todos los aspirantes de ese partido a la gobernación.

La paralización de las obras públicas y los grandes anuncios que Macri prometió, que van desde un aeropuerto internacional al puente Paraná-Santa Fe, está claro que no se van a hacer. Por lo menos no antes de las cruciales elecciones de 2019.
El desmantelamiento de programas de Nación con impacto en la provincia (como los de la Subsecretaría de Agricultura Familiar) sin que sean reemplazados por otros programas, golpea también sobre su electorado. Es con esos votos que triunfó Cambiemos. La base tradicional del voto radical.
Ni que hablar el conflicto con los estudiantes y docentes universitarios. En ese ámbito académico, el radicalismo siempre tuvo una fuerte presencia e inserción. Hoy no tiene discurso para explicar el brutal ajuste que se cierne sobre las casas de estudios superiores.

A este cuadro hay que sumarle que las tarjetas de créditos dejaron de servir, porque Argentina tiene las tasas más altas del mundo. Si a esto le sumamos que tampoco hay créditos prendarios ni hipotecarios, la clase media sale dolorida.
Es un suicidio político el de golpear a su propia base electoral.
Tras 16 años consecutivos de gestión peronista, parecía que había llegado la hora del recambio y los radicales volverían a la gobernación.
Hoy por hoy, ese camino no parece tan cantado. Y no es por méritos del oficialismo provincial.
Habrá que esperar para ver cómo se desarrollan los acontecimientos. Por ahora, lo que se observa de Cambiemos en Entre Ríos, es que continúa el ensimismamiento, el internismo y el desconcierto por la improvisación del equipo económico del Presidente Macri.