Brutal caída de la recaudación



Ezequiel Bauman-. ATER informó que el esquema regresivo de impuestos de Entre Ríos logró cobrarle a los pequeños y medianos comerciantes y a los trabajadores, casi un 12% menos en un año, por la caída de la actividad y el aumento del desempleo. Los ricos siguen sin pagar impuestos. El gobierno provincial licúa los salarios y las jubilaciones a través de la inflación.

La agencia de recaudación impositiva, ATER, "informó" que en un año, de enero a agosto de 2018 en comparación a enero y agosto de 2017, los ricos, tanto los que tienen campos como los que tienen cualquier otra actividad (solo deben declararla como "industria" para no pagar impuestos) recibieron un nuevo subsidio de un Estado provincial totalmente gratuito. Mientras tanto, los comerciantes y trabajadores siguieron aportando a las arcas entrerrianas el 100% de la recaudación. Esta recaudación total, en el engañoso lapso comprendido, cayó un 12%, dado que aumentó nominalmente un 28% pero hubo 40% de inflación, con lo cual la caída de la actividad es brutal: casi un 12% en un solo año. El engaño radica no solo en presentar esta caída como una suba, cualquier persona medianamente informada se da cuenta. Lo más complejo es que el lapso de tiempo utilizado -enero/agosto del 2017 contra enero/agosto de este año- está omitiendo que luego de las elecciones de octubre del año pasado, la economía provincial se fue aún más en picada y que los meses por venir de acá a fin de año, caerá de manera más estrepitosa.
Curiosamente, a través de la supuesta agencia APF, el gobierno presentó esta caída...¡como un crecimiento!
Dice el operativo de prensa de manera textual:

Cabe consignar que en este ítem hubo un fuerte impacto de la reforma tributaria. "Durante julio y con impacto en agosto, septiembre y octubre se puso en vigencia un régimen especial para todo el sector comercial cuyos resultados sumarán unos 190 millones (en 2000 planes) al tiempo que permitirá elevar el porcentaje de contribuyentes que acceden a la menor alícuota de IIBB dada la regularización. Estando al día, acceden a la menor alícuota los micro y pequeños contribuyentes", aseveró una fuente de la ATER

La supuesta "fuente"de ATER debe ser la fuente de la plaza San Miguel en Paraná, porque lo que dice no tiene pies ni cabeza, excepto que termina revelando el esquema regresivo, reaccionario y fracasado de recaudación de impuestos en Entre Ríos. A mayor inflación, hasta el que mendiga en los bares pasa a tener que pagar impuestos. Ufanarse de eso cuando menos, cínico.
El desplome de la actividad surge de entender los mismos datos del Estado, que se caracteriza por mentir abiertamente pero dejar esa responsabilidad en supuestos periodistas con supuestas "fuentes".
La cuenta es bastante simple: si la inflación en Entre Ríos, según la Dirección de Estadísticas y Censos, superó el 40% y la recaudación "creció" solo un 28%, es que cayó la recaudación un 12%. La explicación es sencilla: cayó la actividad, esto es, el consumo y el empleo. Dado que la recaudación de Entre Ríos se compone de la siguiente manera:
-Ricos: 0% de impuestos
Pequeños y medianos comerciantes: 62% (el año anterior eran el 32%, con lo cual se duplicó el esquema reaccionario de distribución regresiva del ingreso y las cargas)
-Trabajadores: el restante 38%



En números nominales son cifras que causan gracia, sino fuera trágico. $11.677.286.551 es lo que pagan los comerciantes y trabajadores para sostener un Estado cuyos servicios dejan mucho que desear. Igualmente, representan un porcentaje menor de lo que gasta la provincia. Aunque los envíos de Nación son menores y crece el rubro endeudamiento, especialmente la deuda tomada irresponsablemente en dólares. El resultado final es que bajó porcentualmente el déficit fiscal de la provincia a través del ajuste en salarios, jubilaciones y deuda flotante, aunque aumentó nominalmente este déficit fiscal.
Para los economistas de derecha, es una buena noticia la caída de la actividad, el empleo y el consumo, porque achica el déficit fiscal. Claro que según los economistas de derecha este empobrecimiento generalizado (exceptuando a los ricos, que ven crecer su patrimonio en igual proporción que lo que no pagan de impuestos más la inflación) es conveniente porque así baja la inflación. Pues bien: ¿dónde está la baja de la inflación?
Aparentemente, sus trucos de astrología monetarista, otra vez están fracasando.