¡¡¡BASTA DE CORRUPCIÓN (de los otros)!!!

 Lucas Carrasco-. Todo lo que no querés leer sobre el procesamiento de Cristina, el cachivache que es Bonadío, el Club de la Obra Pública con SOCMA y las dos fotos de Bordet y Urribarri.



¿Cada vez hay más corrupción en la política, cada vez hay más independencia en el Poder Judicial o cada vez hay mayor judicialización de la política? Porque Menem ganó las elecciones presidenciales procesado y después de haber estado en prisión por segunda vez (la primera, fue durante la dictadura: es el único presidente democrático desde el 83 que fue preso político) la segunda vez, por corrupción agravada, y la prisión fue domiciliaria. Fernando De La Rúa estuvo procesado 13 años tras la salida de su gobierno. Duhalde, luego de que Cristina lo llamara "Al Capone" en 2005, recibió una lluvia de imputaciones. Cristina Kirchner dejó el gobierno con su vicepresidente procesado y ella absuelta, junto a sus secretarios (entre otros jueces, por Bonadío) de enriquecimiento ilícito, asociación ilícita y delitos parecidos. Macri asumió la presidencia procesado, por un juez que era ridiculizado en Clarín como el bodrio de los juez K. El día de la asunción le quitó el procesamiento. Ahora, está procesado su primo por conducir la empresa que él, el presidente cuya condena por contrabando la Corte menemista hizo prescribir y por eso fueron enjuiciados políticamente y echados sus miembros, él condujo mientras Néstor Kirchner gobernaba, cuya "acción penal" se extinguió por su muerte. Mauricio Macri está vivo. Al igual que Paolo Rocca.

Ok, de acuerdo: la pregunta del principio- la recordamos:¿cada vez hay más corrupción en la política, cada vez hay más independencia en el Poder Judicial o cada vez hay mayor judicialización de la política? - parte de la premisa de que todos los presidentes son lo mismo. Y no lo son ni lo fueron. Pero hay cierta concatenación: los jueces los persiguen (sin connotación negativa necesariamente, pero englobar todas las pesquisas con el presente indicativo "investigan" sería una ingenuidad, con el participio pasado "investigado" sería una trampa linguística y el gerundio "investigando" una mentira: la mayoría fueron absueltos durante el ejercicio de sus funciones de los delitos por los que luego los procesarían y en algunos casos, condenarían hasta en segunda instancia) cuando dejan el gobierno. Y no necesariamente cuando pierden todo poder político, se den cuenta (De La Rúa) o no (Duhalde). Sino cuando aún tienen o tuvieron plena vigencia, como Menem, Cristina y apostemos, Macri. Cuya salida del gobierno difícilmente le quite la hazaña, para los sectores de su minoría intensa que lo aclaman, de haber sido el primer presidente que ganó una elección sin declararse peronista o radical.


Volvamos a la pregunta inicial. ¿Cada vez hay más corrupción en la política, cada vez hay más independencia en el Poder Judicial o cada vez hay mayor judicialización de la política? 
No lo sé. Aunque sospecho, y reitero, sospecho (y como no soy juez ni fiscal, mi sospecha es puramente intelectual, como mero observador de la realidad) que hay cada vez menos corrupción política, aunque las campañas y la política se han encarecido (gracias a nosotros, los periodistas, que cobramos muy caro y somos cada vez más: ¿o adónde creen que va a parar el "dinero de la política" hoy en día? ¿a esos punteros crónicamente empobrecidos? ¿solamente a la vida de ricachón que ostentan los políticos, algunos, no todos, aunque sí casi todos?) y que hay mayor independencia judicial, aunque la justicia, especialmente la justicia federal, sea mayormente cuestionable. Ojo: ¿qué poder judicial provincial puede levantar el dedito contra Comodoro Py? Estoy escribiendo esta nota desde Entre Ríos, me río de solo pensarlo.
Y a la vez, cada vez hay mayor judicialización de la política.
Es un fenómeno propiamente anglosajón, que está creciendo en Latinoamérica. Y en buena parte de la Europa Latina. Tanto como consecuencia de cierta rutina institucional democrática -el período más largo de nuestro historia desde las guerras de independencia hasta hoy, ni más ni menos- como por cierta manito interesada de los Estados Unidos, para complicar a la dictadura china y el gobierno militar de Rusia, cuya injerencia en Latinoamérica, a partir del empantanamiento yanqui en Irak, creció a niveles mayores que durante la Guerra Fría. Cuando no existían las Fakes News y y los campos de reeducación en Siberia o el genocidio de Mao y su patética Revolución Cultural eran "propaganda imperialista" y Perón un agente del nazismo, la invasión a Vietnam un acto democratizador, los contras nicaraguenses un grito de libertad y la DEA financiaba los cárteles solo para que veamos el mal que pueden hacer. Conmovedor. Un mundo lleno de verdades tan tiernas como una canción de Leo Dan, el primer Tevez popular. ¿Sabías que Leo Dan se apellidaba (apellida, aún vive) Tevez? Antes de las Fakes News, grandes escritores, músicos y pintores no usaban su nombre real y nadie lo sabía. Hoy, se sabe hasta el nombre de los fakes más populares. Porque un montón de policías del lenguaje se dedican a escracharlos en pos de una vida humillada del adversario como objetivo estratégico de sus 15 minutos de trending topic. Muy divertido.



La judicialización de la política no es comparable a lo que hacía el Partido Militar, aunque haya líneas de continuidad institucional marcadas. Y los campos de concentración que son las cárceles sigan tan vigentes como antes. Y la extorsión y el abuso de la prisión preventiva sigan tan vigentes como nunca. solo que ahora les toca a los ricos y poderosos. Pero todos los días lo sufren los pobres. Y hasta hay series de TV que se regodean de forma morbosa con esa crueldad naturalizada y hasta festejada. ¿O acaso el grito histérico de que linchen a la chica Galarza o al motochorro de La Boca (acaso importa si un delito es más grave que el otro) o sus prisiones preventivas, ahora sí son justificables o ahora no, depende de si uno está del lado de los fans del último político caído en desgracia o en su vereda de enfrente? ¿Es correcto que los que hicieron de la defensa de los derechos humanos una profesión sean tan cagones con los delitos de moda pero clamen al viento cuando su jefe o jefa política tiene un impreciso pedido de prisión preventiva?¿Alguien, realmente, en su sano juicio, puede creer que los Estados Unidos quieren vengarse de Lula y los Kirchner? ¿Por qué? ¿Por invadir Haití así Bush se ocupaba de Irak y Afganistán?¿Por decir "No al Alca" en un país donde una inmensa mayoría apoya la propuesta de Trump de tirar a la mierda el NAFTA, como pedía el Subcomandante Marcos, líder de MTV? ¿Realmente entender el mundo con blancos y negros intercambiables según la ocasión, es algo que personas inteligentes y cultas se creen en el fondo? Sé que muchos no. Que en la intimidad, aducen otras razones, más mundanas. Aunque luego en público digan lo contrario.

Ahora bien. La conducta cachivachesca de Bonadío, ¿no termina favoreciendo, en el fondo, a los corruptos? ¿No es un paso más hacia la demagogia punitivista? Sí. Pero. ¿No es la primera vez que un juez se atreve a procesar a los principales empresarios del país, aún con la mancha moral de la extorsión por la prisión ilegal (esa que reciben a diario los que no tienen semejante fortuna y poder)?
¿No es magnífico que se "investigue", o usemos otra palabra, que se "desnude" la cartelización de la obra pública, la Patria Contratista y a qué intereses beneficia la corrupción?

Claro, poner matices, no escribir para una u otra tribuna, no es lo adecuado para que se viralice al grito tonto de "qué bien, qué valiente" una nota. Pero así como hay que defender a los votantes de CFK de la agresión sistemática que reciben, así como hay que dejar claro que la actitud persecutoria de Bonadío contra Cristina es un abuso de poder, también hay que dejar de hacerse el boludo con respecto a la corrupción. Porque los que se hacen los boludos festejan si otro juez pide la cárcel para alguien de Cambiemos, como el caso de Aída Ayala, ex intendente de Resistencia, o Griselda Bordeira, funcionaria de Varisco, o el concejal Pablo Hernández, ambos, presos por capricho de un juez. ¿O acaso hay riesgo de fuga o de entorpecimiento de la causa? ¿O acaso, los considerandos del Rey Ríos para no meter preso a Varisco, "porque es intendente" no son igual de patéticos que el pedido de detención a Cristina de Bonadío por "la gravedad del delito"? Primero, que el delito no es grave, segundo, que la eventual gravedad del delito no amerita per se la prisión preventiva. Porque se va a la mierda el concepto del principio de inocencia. Ni más ni menos.

Sondear la complejidad de la realidad es quedarse aislado. Porque la política es cada vez más un asunto restringido. Y entonces hay hinchadas que quieren, a libro cerrado, que les reciten un cantito, aún cuyas premisas luego se perviertan o directamente se contraríen cuando el acusado es el adversario. Es poco serio. Pero efectivo. Y la tentación de ser aplaudido por mil boludos en Facebook es grande para el frágil ego de los periodistas. Pocos se aguantan la irrelevancia o ser puteados en simultáneo por todas las minorías intensas. Pero la defensa de ciertos principios, vinculados a lo esencial de los derechos humanos, tiene que permanecer en el análisis a pesar de las circunstancias cambiantes, las mayorías relativas, que siempre son efímeras, y las propias contradicciones de uno.

Fin del rápido escrito con dos fotos. En una foto, tomada en el Instituto Patria (el búnker de Cristina) aparece la expresidente junto a Urribarri, minutos después de que fuera procesada con los grandes empresarios del país, la mayoría entusiastas macristas (hoy, mañana, quién sabe).
En la otra foto, en el mismo momento, está Gustavo Bordet, en el Hotel Alvear (HOTEL ALVEAR, EN RECOLETA) junto a Rogelio Frigerio, Ministro del Club de la Obra Pública en el gobierno de SOCMA, rosqueando el presupuesto que ambos desconocen y se negocia en Washington junto al FMI. Queda feo, estimado Leonardo Simons. Cuyo nombre verdadero era Simón Leonardo Wowe. ¿Cómo se pronuncia Wowe? Ni idea. Extraño el mundo antes de las Fakes News.