5 conclusiones sobre el paro general

 Lucas Carrasco-. Con crudeza, este análisis no pretende contentar a nadie, sino entender lo que está pasando en el mundo laboral argentino y en la economía que lo sustenta.


1) La economía real, que tiene su terminal -de entrada y salida- en el mercado financiero y por supuesto con la economía global, cuyo centro neurálgico y estratégico es la Bolsa de Cereales de Rosario, vio resentidas -fuertemente- sus operaciones.
Cuando la economía financiera tiene un sostén mínimo, así sea en la reprimarización de la economía y en el rubro de los granos y, más específicamente, de las oleaginosas, donde la mano de obra se suple a un ritmo inédito por su velocidad y eficiencia tecnológica en la historia de la humanidad (lo que explica la irrelevancia creciente de la UATRE, el gremio amarillo de los peones rurales, que no adhirió al paro), cuando esta economía financiera tiene un sostén mínimo en la llamada "economía real" y ésta se paraliza por acción de los trabajadores, realmente afecta al funcionamiento del capital.
No se trata de la paralización de los camioneros, en este rubro no incide tanto como en otros. Sino de la paralización de los puertos, de los estaciones de servicios, de los sectores vinculados a la industria naval y sobre todo, de ferrocarriles. El mito de la Argentina Camionera, en el imaginario que rodea al campo es fuerte. Pero en el "campo" imaginario. En el campo concreto (ése que cotiza en las pizarras de Chicago y Rosario), los ferrocarriles y el entramado fluvial son mas importantes.

2) La especulación pura y dura, que se dio en los bancos y casas de cambio con fondos de inversión trabajando en el mercado electrónico de divisas, tuvo su habitual deleite de histeria en la cotización del dólar por la forma impúdica y miserable en que Luis Caputo, el "Messi de las finanzas", le renunció al Sampaoli del gobierno, Mauricio Macri.
El gremio de los bancarios es uno de los mas combativos. Dirigido por un radical, Sergio Palazzo, es un gremio de clase media que tiene pràcticamente el 100% de los trabajadores del rubro en blanco, una rareza en el actual paisaje laboral argentino. No una rareza en la historia del movimiento obrero.
Sin embargo, este paro, mostró que lo más rentable del negocio especulativo no necesita ya, gracias al avance de las tecnologías comunicacionales y de la globalización, de empleados humanos para que siga la bicisenda financiera. Ésto, objetivamente, hace perder fuerza relativa a la clase trabajadora. Porque la valorización financiera está internacionalizada y la mano de obra bajo relación de dependencia está jurídicamente nacionalizada.

3) No hay que ser ingenuos. El éxito del paro en la industria y el Estado, cuando la primera tiene capacidad ociosa de casi el 50% con un fuerte proceso de extranjerización, parálisis, estaflación, cierres de fábricas y despidos; mientras que el segundo está en un proceso vertiginoso de achicamiento, aumento (políticamente planificado) de su ineficacia, achicamiento de su planta laboral, pérdida de prestigio en la población, aumento de sus zonas oscuras y represivas en detrimento de sus zonas de servicios de salud y educación; cuando ese es el cuadro general en estos dos sectores, el éxito de un paro en estos sectores (otrora definitorios) es relativo. No afecta al capital en tanto éste no tiene allí su fuerza dinámica reproductora. Para decirlo en un lenguaje técnico de la London School of Economics: "si gano más guita con las Lebacs, ¡¡¡UN 4% MENSUAL!!!, qué mierda me importa si parás la planta, al contrario, un día menos de costo fabril, si total no se vende un carajo y las tarifas de servicios públicos están por las nubes".

4) El éxito del parate en el Estado es también relativo. Primero por el "bajo costo político laboral" que paga el empleado que acata la huelga. Este costo político laboral debe medirse en relación al resto del mercado laboral no en relación a la letra muerta de la Constitución que garantiza el derecho a huelga.
En segundo lugar, porque la patronal, en teoría, somos todos.
Tercero, porque los que conducen circunstancialmente esa patronal tras ganar democráticamente las elecciones, se proponen aumentar la capacidad ociosa del Estado, no reducirla. Y un punto fundamental para aumentar esta capacidad ociosa es desprestigiar el Estado para legitimar los despidos y la represión a los que queden afuera. Ésto, ni por asomo, quiere decir que el gobierno nacional no se vea afectado por el paro, solo marca los límites de esa afectación.
Más aún: el paro fue contra el gobierno nacional, que no dispone de escuelas ni hospitales ni una policía de alcance nacional y que paga un promedio salarial mayor al 90% de las provincias, ni que hablar de los municipios, cuyas capacidades aumentan mientras disminuye su financiamiento.

5) El rol de los trabajadores del transporte y los piquetes de la izquierda están perdiendo influencia pòr el aumento sideral de los boletos y los combustibles. Todos los gobiernos dijeron siempre lo mismo: "mucha gente quiso ir a trabajar pero no pudo porque no había transporte y por los piquetes". En muchos casos, esto fue parcialmente cierto aunque exagerado. En este último paro, hay una ecuación sencilla y matemática: el costo de la Canasta Básica Total aumentó porcentualmente menos que la Canasta Básica Alimentaria. El primero mide la línea de pobreza para una familia tipo, el segundo la línea de indigencia. Pero en ambos está contenida la Canasta Básica Alimentaria (CBA). Si uno divide por 30 (días) esta CBA y calcula el precio de los transportes por día, entenderá porque zonas del interior del país, donde los paros generales se suelen sentir solo en el Estado, esta vez se sintió en toda la economía: es que se trata de poder comer o poder viajar al trabajo. En esas zonas del interior del país, el transporte es más caro que en la zona metropolitana, por eso abundan las motitos y los autos viejos. Pero en la zona metropolitana la CBA es más cara que en el resto del país. La ecuación es sencilla: comer en algunos casos, comer mejor en la gran mayoría del mundo obrero, o viajar hasta el trabajo. ¿Cuál es la Rational Choice para la Escuela de Chicago?
Es decir, el gobierno nacional hizo mucho para que, de ahora en más, todo paro general sea un éxito aún en los pequeños comercios, los vendedores ambulantes y otros sectores de la microeconomía que no podían y en menor medida no querían adherir a las huelgas en ocasiones anteriores. Si al cuadro le sumamos la estanflación, la caída de la cadena de pagos y como dicen los técnicos de la Universidad del CEMA: "no se vende nada en la calle, viejo", tenemos cartón lleno.