"No hay que penalizar a los jóvenes adictos"


Joakito-. Hasta ahora, nadie conocía la opinión del intendente sobre las drogas, el narcotráfico, la legalización, el tratamiento de los adictos, la estigmatización. Procesado como presunto narcotraficante, saber qué opina del tema es elemental.
Por supuesto, la causa judicial donde se lo está investigando, corre por otro carril. Nosotros queríamos conocer el pensamiento de Sergio Varisco en torno al debate mundial que existe sobre las drogas. En varias partes de la entrevista, reconoce que no es un especialista. No tiene por qué serlo. Pero es un dirigente político, de buena formación y con responsabilidades públicas. Por ende, lo que piense sobre este asunto, es crucial para un debate público más profundo, más allá de lo judicial, que debe resolverse precisamente en ese ámbito, el judicial.


Joakito: Independientemente de la causa judicial en la que usted está involucrado, que la justicia deberá resolver oportunamente, existe en el mundo y en Latinoamérica en especial, un debate entre quienes dicen que hay que atacar la demanda (el consumo) y entre quienes sostienen que hay que atacar la oferta ¿Cómo ve usted este debate?

Sergio Varisco: Obviamente, lo más importante es atacar el narcotráfico, no soy un especialista, lo que sí, desde el municipio tenemos un área, donde ahora pensamos en inaugurar un local específico, para tener una dirección donde se pueda atender a los chicos adictos, que ese es el tema más importante desde el punto de vista municipal, y la vamos a estar creando los primeros días de septiembre. A través de la Concejal Karina Llanes -que se ha especializado en el tema- vamos a trabajar esto, ya que el municipio no puede estar ajeno.

Joakito: Ni este gobierno, ni el anterior, ni ningún gobierno se ha preocupado de salir del paradigma que persigue a la oferta, en este sentido ¿Qué visión tiene usted del narcotráfico?

Sergio Varisco: Bueno, creo que es un flagelo que azota no solamente en nuestro país y tiene que ser combatido por todos lados, lo digo independientemente de las cuestiones judiciales que me corresponden, pero sí creo que los estados municipales pueden hacer mucho en la contención de los jóvenes, principalmente en una sociedad en crisis como la que hay hoy. Donde la crisis económica, yo soy de Cambiemos, vengo de la Unión Cívica Radical y apoyamos, pero no podemos negar que la devaluación ha producido un impacto muy grande, incluso se ha sentido en las finanzas municipales, ha resentido las finanzas del estado. Pero creo que la contención de los jóvenes es un rol que el estado no debe abandonar nunca, y no solamente a través del deporte y de la cultura, que pueden ser un paliativo, sino fundamentalmente en el trabajo, creo que la dignidad pasa por el trabajo y el flagelo de la desocupación es el más importante. Nosotros vamos a agregar un dirección de salud mental, porque por ahí se inscribe allí la recuperación y el tratamiento de chicos que sufren el flagelo de la droga.

Joakito: Como Intendente, incluso desde la gobernación de la provincia, teniendo en cuenta que Entre Ríos es una provincia fronteriza ¿Qué pueden hacer cuando estamos hablando de crímenes organizados y trasnacionales?

Sergio Varisco: No soy un especialista en el tema, pero lo que a nosotros nos ha preocupado, es que el municipio no maneja la fuerza pública. Sí hay diferentes situaciones en las que colaboramos, no me refiero al narcotráfico, me refiero a otros temas con la policía: nosotros ahora a fines de agosto inauguramos una Sala de Situación con cámaras en la ciudad. Obviamente siempre hay un límite poco finito en lo que es la transgresión a la vida privada y lo que significan las cámaras de seguridad. La idea nuestra, a través del área de servicios públicos en la que está al frente un hombre que precisamente es ex comisario como Ricardo Frank, hemos colocado cámaras de seguridad para lo que es la prevención del delito, pero el tema del narcotráfico pasa mucho por el estado nacional y provincial, especialmente en las provincias fronterizas como usted dice, donde hay dos grandes ríos que por ahí no es tán fácil de controlar.

Joakito: Las investigaciones mas serias y complejas sobre el crimen organizado se enfocan mucho en seguir la ruta del dinero. En economías con monedas débiles como las latinoamericanas o en Argentina con una inflación crónica de 25 o 40% de inflación es casi imposible participar de un delito trasnacional como lo es el narcotráfico si no hay bancos, casas de cambio y sin lavado de dinero ¿Por qué nunca cae ninguno de estos?

Sergio Varisco: No le podría decir, no lo sé, yo le podría hablar más de pavimento, agua, cloaca que de eso, que son los delitos financieros, pero obviamente mientras la economía siga concentrada, gobernará la globalización -que ya tiene 20 años- que produjo la facilitación electrónica para que la transferencia de capitales sea oprimiendo la tecla de una computadora y se transfieren millones de dólares de un lugar a otro en el mundo y no soy un especialista en el tema.

Joakito: Tal vez los más jóvenes lo desconocen, pero hubo un tiempo que en política cuando se quería descalificar a alguien se murmuraba que era homosexual. Con el tiempo ese latiguillo cambió por el de drogadicto -aunque ha caído un poco en desuso- . Hay sectores de la oposición que a usted lo han acusado siempre de drogadicto, se sometió a un análisis por la justicia e incluso declaró que nunca consumió ¿Por qué nunca consumió drogas?

Sergio Varisco: No sé...A ver, primero que no me parece bueno, tiene que ver con una adicción, con cuestiones adictivas en la que uno no quiere caer. Incluso nosotros pertenecemos a una generación que siempre estuvo alejado de ese mundo, quizás los jóvenes de hoy, lamentablemente, están más cerca de ser víctimas de este flagelo. Yo me sometí a un análisis que me hicieron y dió que nunca en mi vida he consumido. No soy un especialista para calificar a nadie, y no descalifico a los chicos, creo que hay que facilitarles las cosas para que se alejen de esa adicción, pero en mi caso personal nunca me interesó. Lo que usted dice de la política es cierto. La política argentina, en toda su historia, con diferentes características, en vez de construir en conjunto, se opta por el camino de denostar, de calumniar al rival. A mí el bichito de la política me pico allá por el año 80, 81. No me pasó nada feo en la dictadura, digo esto porque por ahí mucha gente miente respecto de su pasado, y en Paraná no éramos muchos, por lo que puedo detallar como fue el proceso de la Multipartidaria en la ciudad, que era lo que estaba en esa época. A mí me atrajo la figura de Yrigoyen -de ahí que me hice radical, por influencia de mi padre que también lo era- que planteó una agenda que todavía está vigente, como la transformación agraria, la cuestión del petróleo. Digo esto, porque la política local, provincial y nacional, en vez de privilegiar el debate de ideas, busca denostar al rival, para que la gente no vote a alguien sino que vote en contra de alguien. Muchas veces se ha estigmatizado a buenos dirigentes políticos -no estoy hablando de mi caso particular- con esas estrategias. Como si ser homosexual fuera un delito, como si ser adicto también lo fuera. La homosexualidad es una opción de vida, no punible, y en el caso de los jóvenes especialmente en el tema de las adicciones, lo que hay que hacer es de recuperarlo no de penalizarlos.

Joakito: De los últimos cuatro presidentes de Estados Unidos, Clinton, Obama y Trump reconocieron que fumaron marihuana, Bush era un alcohólico recuperado ¿Por qué creés que en la Argentina no hay políticos que quieran reconocer si alguna vez consumieron alguna sustancia?

Sergio Varisco: Ja ja ja!!! En la política todos tienen miedo a cierto castigo social, pero me parece que no es un tema central. El tema central sería terminar con el narcotráfico.

Joakito: ¿Qué opina respecto a la legalización de las drogas?

Sergio Varisco: No tengo una opinión, aunque pase por generoso, no tengo una opinión. Pero me trajo al recuerdo uno de los últimos discursos del Doctor Alfonsín, cuando ya estaba enfermo, en calle Formosa, fue su último discurso y el ya se refirió a la legalización de la marihuana.

Joakito: Y de la ley de uso medicinal del cannabis ¿qué opina?

Sergio Varisco: Tampoco tengo una opinión, lamento no poder darte una respuesta.

Joakito: Más allá de que quedó establecido en la justicia que usted no es consumidor, sufrió en carne propia la confusión que existe entre consumidor y narcotraficante. Esta confusión no fue inocente ¿Usted cómo la ve?

Sergio Varisco: Yo nunca quise partidizar ni politizar este tema, pero sí hubo una parte de la sociedad, oculta en la política, que me acusaba de ser un consumidor y compulsivo y nunca consumí y nunca en mi vida estuve cerca de un ambiente donde se consumiera, pero bueno, tiene que ver con mi generación que de chico, lo máximo era la cerveza, ja ja ja. Otras épocas, no es que acuse a los chicos de ahora, para nada.

Joakito: Ni desde el paradigma penal persecutorio, ni desde el paradigma sanitario los municipios tienen potestades para intervenir en el tema, pero existe una realidad de que existen cada vez más adictos, de los cuales muchos quieren salir de la adicción pero la mayoría de las instituciones de rehabilitación son privadas ¿Qué se puede hacer desde la municipalidad y que se está haciendo?

Sergio Varisco: Creo que el estado tiene que tener institutos de rehabilitación públicos. Mire, yo conozco amigos de mi edad, que sufren este problema con sus hijos, y a veces los tienen que llevar a una granja en Santa Fe cuyo resultado no es el mejor. Ahí hay un debate: si al chico hay que alejarlo del medio y aislarlo, o que pueda recuperarse dentro del medio en el que vive. Nosotros estamos del lado de esta última posición, que el chico pueda recuperarse. Sin dar nombres particulares, te puedo contar que hemos nombrado, como una especie de terapia, asesorados por gente que conoce el tema, a chicos en la administración pública, porque el hecho de tener un trabajo lo dignifica y lo aleja de la necesidad de consumir. No son muchos los casos, pero lo hemos hecho en el área de salud pública. Es un tema muy difícil, la reincidencia es muy fácil, por eso creo que el estado provincial y los municipios entrerrianos deben tener institutos públicos de rehabilitación, porque aparte está la cuestión monetaria, por ejemplo a varias familias llevar un chico a una granja en Santa Fé como pasa con muchos chicos paranaenses, está fuera del alcance de sus bolsillos.

Joakito: ¿Qué opinión le merece la ley de narcomenudeo y sus consecuencias como la superpoblación carcelaria, más violencia, etc?

Sergio Varisco: No tengo una opinión, pero creo que en el caso de los jóvenes más que apuntar a una penalización hay que apuntar a su reincorporación a la sociedad, que pueda disfrutar la vida y que no sea preso de una adicción.

Joakito: Existe una enorme hipocresía de parte de los políticos respecto a los transas que hay en los barrios. Si bien los políticos no deben andar haciendo de jueces y señalar a tal o cual, pero cuando salta algún escándalo nadie sabe nada y se hacen los sorprendidos ¿Cómo debería actuar la política respecto a este tema?

Sergio Varisco: La política debe blanquear todos los temas de cara a la sociedad. Hablar los problemas sin pruritos, sin un sentido de culpa, ocultar los problemas es peor, después estalla. Es como si nosotros dijéramos "en la economía nacional" y no hablamos de Macri o de Cristina, por hablar de quien conduce y quien condujo el país, no hacerlo sería hipócrita. Si no transparentamos el hecho de que la inflación es un flagelo, como bien lo dijo usted antes, que afecta a los más pobres, el tema del endeudamiento, el tema de los subsidios a las tarifas de las empresas monopólicas privatizadas, el tema de la devaluación, digamos, si uno no habla de esos temas, nunca vamos a salir. Yo creo que lo peor es no plantearle la verdad a la gente de los problemas que tiene la sociedad.

Joakito: ¿Qué opina de la doctrina Chocobar?

Sergio Varisco: No tengo una opinión sobre lo que pasó con ese policía, que eso lo decida la justicia. Sí creo que las fuerzas de seguridad tienen que tener más la función de prevenir que la de reprimir. Si bien no la sufrimos en carne propia, insisto con esto porque hablo con cualquier viejo dirigente y parece que estuvo preso en la ESMA, pero el tema de la represión en la dictadura fue una gran marca argentina, a veces con tanta saña que ni el nazismo tuvo -lo que significó la tortura, la desaparición forzada de personas- que me parece que ha habido en la democracia un proceso de democratización de las fuerzas de seguridad y en las fuerzas armadas, pero me parece que hay que profundizarlo más aún todavía. Hay países que le han asignado a las fuerzas armadas tareas que tienen que ver con actuar en catástrofes naturales, que tienen que ver con la investigación, que tienen que ver con la cuestión mas fronteriza y me parece que el rol de las fuerzas armadas en Argentina no está tan definido, incluso con este debate que se origina a partir del decreto presidencial...

Joakito: ¿Qué opina de ese decreto?

Sergio Varisco: Yo creo que hay que ser cuidadosos en el tema de las fuerzas federales hacia el interior del país, obviamente que el accionar de la policía federal, prefectura y demás están reglamentados por ley, pero hay que ser cuidadosos, especialmente porque siempre hay una influencia de los Estados Unidos con la excusa del narcotráfico de meterse en los problemas internos de un país y de tener cierta impunidad que es lo que ellos siempre pidieron. Recuerdo en la época de Menem el gran debate que hubo cuando la DEA pedía impunidad para actuar en la Argentina, impunidad que le hubiera permitido hasta torturar ciudadanos, y hay que equiparar la tortura como un delito de lesa humanidad, tal como está en el preámbulo de la CONADEP que lo cita Ernesto Sábato: Cuando el líder italiano Aldo Moro estaba desaparecido, y había una persona que podía saber el paradero y así salvar la vida de Aldo Moro, entonces uno de los generales dijo: la República Italiana puede darse el lujo de perder a Aldo Moro, pero no puede darse el lujo de caer en la tortura. No se pudo salvar la vida de Aldo Moro, pero no se torturó a ese hombre que seguramente sabía donde lo tenían escondido, sin dudas creo que es una gran lección moral.