Testigos Arrepentidos

O. Rivarola Salduna-. La noción católica del arrepentimiento vuelve la tradición jurídica a su seno materno: la Edad Media.


Cuando surgió la revolución burguesa -simbolizada en lo político con la Revolución Francesa y en lo económico con la Revolución Industrial Inglesa, así como en lo filosófico por la Independencia Norteamericana- y puso fin a la Edad Media tardía, la teoría de los tres poderes del estado cobró fuerza, como una transacción con el poder anterior. Por tanto, dos poderes serían electivos, el restante sería contramayoritario. Se elegirían diputados, contenidos por el senado, donde estarían los hombres poderosos de la antigua tradición. Entre ambos elegirían al Poder Ejecutivo y todos serían controlados por el Poder Judicial, donde se resguardaron los caciques religiosos del antiguo régimen.

Hasta la fundación del estado de derecho, la justicia la ejercía la iglesia a través de torturas donde siempre el torturado, como suele suceder, se arrepiente de lo que quiere que se arrepienta el torturador, sea cierto o no. Así funcionó también el sistema totalitario comunista y así funciona aún hoy en lugares como China, Estado Islámico, Vietnam y con formas mas sofisticadas en algunas provincias de los Estados Unidos y algunas de sus zonas oscuras: la CIA, Gunatánamo, etc.
Entre Ríos decidió imitar este ejemplo con los juicios abreviados, donde todo el poder del estado se vuelca contra un individuo sino confiesa lo que los fiscales le dicen que debe confesar. En Entre Ríos ni siquiera hace falta chequear luego que el supuesto arrepentido tenga alguna prueba de lo que dice. El resultado en Entre Ríos lo podemos ver en las cárceles superpobladas. La mayoría de los presos son con juicios abreviados y por delitos que aumentaron. Lo cual demuestra el fracaso del sistema, creado por gente del sistema judicial para autobeneficiarse y conservar sus privilegios obtenidos con la Década Ganada. Ahora se cambiaron de bando ideológico pero se quedaron con los privilegios y presupuestos, teniendo de rehén a la dirigencia política que los dejó hacer.

Algo de esto vemos en la escena nacional, con mayor vedetismo cuando está Marijuan, Stornelli o Bonadío, pero en general todo Comodoro Py actúa de la misma forma: en defensa propia. Para lo cual, el poder político les regaló el arma principal para defenderse a futuro, cuando se les reproche no haber hecho nada por los Panamá Papers, Correo Argentino, aportantes truchos a Cambiemos, etc.
Como hacen ahora para que nos olvidemos que mientras un chofer anotaba las coimas los mismos jueces que hoy los juzgan miraban para otro lado en el mejor de los casos o cerraban las denuncias, lo harán mañana pero con una herramienta medieval, que se usaba para el supuesto combate al narcotráfico con resultados paupérrimos: el arrepentido. Tal figura, utilizada en Guantánamo para el terrorismo, retrocede nuestro sistema de derecho hacia la Edad Media.
Así como en Entre Ríos la combinación del Código de Contravenciones, la Ley de Narcomenudeo y el Juicio Abreviado son un cóctel de corrupción y vulneración del Estado de Derecho, en Comodoro Py la forma en que está redactado el delito de "Asociación Ilícita" tiene junto a la figura del arrepentido, un cóctel explosivo que va camino a contradecir cualquier pacto internacional en materia humanitaria con rango constitucional. Sin que esto signifique para nada una menor corrupción, como se ve en estos días, donde la corrupción ha aumentado de manera sideral, se volverá mas sofisticada pero con montos mayores y mayor daño al país. Basta mirar la deuda externa para comprender estos dichos.



Llevarse puesto el concepto de inocencia hasta que se demuestre lo contrario, solo puede hacerse con cárceles putrefactas como las realmente existentes en Argentina, que se asemejan a una sala de tortura medieval.
Podrán argüirse latinazgos para tratar de que la gente común no entienda de qué estamos hablando, pero tarde o temprano, la gente se dará cuenta.
Esto no es una defensa de la corrupción, al contrario. Es una alerta de que con este sistema, los corruptos, incluso los que hoy están presos sin condena y quizás sean culpables, quedarán libres.
Apenas cambie el viento político.