Por qué muere tanta gente en accidentes viales

Sabrina y Joakito-. Los accidentes de tránsito -una de las principales causas de muerte en nuestro país- no son azarosos ni responden a ningún fatalismo. Son siempre consecuencia de una cadena causal de eventos y circunstancias en la que nosotros como sociedad somos responsables de lo que sucede ya que la educación vial la hacemos entre todos.



Los accidentes de tránsito en la provincia de Entre Ríos han venido creciendo en los últimos años, tal es así que durante el año 2017 hubo 316 muertes, según datos recopilados por la ONG "Luchemos por la vida". Si tomamos solamente el primer trimestre del 2018, son 36 las víctimas fatales, 10 de las cuales sufrieron accidentes viales dentro de los cascos urbanos y el resto en las rutas entrerrianas.

¿Qué debemos hacer para que estas cifras no sigan creciendo? 

Si bien es cierto que el estado de las rutas entrerrianas no ayuda, ni tampoco el crecimiento del mercado automotor acompañado de un pésimo servicio público de transporte, la mayoría de los siniestros se producen por "causas humanas", es decir, imprudencias a la hora de conducir, ya sea en las ciudades o en las rutas.
Siempre se suele decir que la educación es una de las mejores formas de prevención. Tal vez es hora de que la provincia desarrolle Programas de Prevención de Accidentes Viales y Educación Vial, buscando generar una instancia de diagnóstico, promoción y producción de material como así también apuntar la comunicación formal en instituciones educativas e intermedias para prevenir accidentes de tránsito, trabajando en coordinación con las Direcciones y Secretarias Municipales de Tránsito como con las Departamentales de Escuela, ONG, Policía de Entre Ríos, Fundaciones, Guardias de Hospitales, entre otras instituciones.
Estos programas deberían centrarse en la búsqueda de generar actividades educativas que apunten a la prevención de accidentes viales. De esta manera, la Educación Vial logrará a largo plazo, producir un proceso de reflexión y análisis sobre la práctica, proceso que genera nuevos vínculos de comunicación y conciencia. Hablamos de comunicación porque es lo comunicativo lo que genera una dimensión pública y masiva del hecho educativo. La comunicación en la educación es el vinculo que socializa los contenidos que se producen en el proceso de los grupos y organizaciones.

Es necesario también que el programa apunte a la puesta en práctica de contenidos sobre la prevención y la educación vial que se les brindan a los estudiantes desde el nivel primario, de manera didáctica y entretenida. También es necesaria la creación de espacios comunicacionales para la enseñanza vial, la crítica y la reflexión de la problemática por la que atraviesa nuestra sociedad en la actualidad.
Un programa de este tipo no implica grandes erogaciones para el Estado, sino que puede implementarlo a partir de los organismos con los que ya cuenta.
En este sentido, la creación de un Área de Educación Vial dentro del Consejo General de Educación podría funcionar como experiencia piloto y pionera a nivel nacional.
Una de las funciones de dicha área sería la de dotar con material pedagógico y didáctico a todos los centros educativos provinciales, haciendo hincapié en la enseñanza del respeto de la vía pública.

Toda vía pública bien concebida, se diseña, se construye y conserva, con el ánimo de comunicar, de acercar, de acortar distancias para unir expectativas e intereses, para reducir tiempos y esfuerzos. Por ello es que a través de la vía pública, el individuo logra integrarse y desarrollar sus actividades socioculturales, laborales, económicas y productivas. En permanente búsqueda de las interrelaciones humanas, que eleven su calidad de vida. Por ser la vía pública el medio que nos permite a las personas realizarnos en distintos aspectos de la vida, es necesario que como ciudadanos conozcamos, valoremos y respetemos nuestros derechos y deberes como ciudadanos y usuarios de la vía pública, con la esperanza de lograr una convivencia armónica entre los seres humanos que la compartimos obligatoriamente.

El control del uso del casco y el cinturón de seguridad son sólo una  parte del conjunto de soluciones a la que se le debe dar al problema de la seguridad vial.
En este sentido la Educación Vial es un hecho cultural que debemos instituir desde las familias primero y luego fuertemente desde las escuelas.