Los cuadernos inmanejables


Osvaldo Quinteros-. Por primera vez una causa judicial investiga a los hombres más poderosos del país, desde Techint hasta la propia familia del presidente Macri, pasando por Cristina y por los socios de Clarín: Telecom y David Martínez.


En la causa hay un juez que fue ultraK y exoneraba de manera express a los Kirchner y un ex ministro K arrepentido. No me refiero solo a Oyarbide y De Vido, sino a Bonadío, que fue un entusiasta juez K y Carlos Stornelli, que fue Ministro de Scioli y luego volvió a su cargo de fiscal.
Inspiran cualquier cosa menos confianza. Deja mucho que desear la investigación y la metodología, casi de tortura, de las detenciones esperando que alguno "se quiebre", tal y como hiciera el kirchnerismo con la prisión de su lavador arrepentido, Leo Fariña, que durante dos años fue el único preso del país, para colmo sin condena, por evasión impositiva.
La figura del arrepentido, previa estadía en la cárcel, es una forma moderna de tortura un poco más sofisticada que el entrerriano sistema de "juicio abreviado" que superpobló las cárceles de pobres, aumentó la criminalidad e hizo sistemática por parte del Estado provincial las violaciones a los derechos humanos, hasta el punto de una ola masiva de asesinatos en las cárceles. Hoy esta situación se agravó por culpa de los que pasaron al filomacrismo del peronismo: curiosamente, ningún integrante del gobierno de Gustavo Bordet o el propio Bordet tiene una sola causa por corrupción aunque fueron personajes destacados de la era K, la que deben recordar con cierta nostalgia porque fue el único momento en que ganaron elecciones.

¿Que se busca acotar (sino meter presa a Cristina)? Sin dudas. ¿Que al gobierno nacional le viene bien para disciplinar el peronismo "racional" con amagarles con carpetazos? Sin dudas. ¿Que le sirve a Cambiemos para esconder los aportantes truchos? Sin dudas. ¿Que todo huele a servicios de inteligencia, con alta probabilidad, del extranjero, para que China pierda su poder en la región? Sin dudas.
Aún así: ¿alguien duda de que lo que se relata sea, en trazos, gruesos, cierto? No.
Lo que se conoce públicamente no roza a Cristina, aunque nunca pudo explicar de manera convincente su fortuna, en buena medida gracias a jueces como Oyarbide y Bonadío.
Cristina viene de perder contra Esteban Bullrrich las elecciones en la provincia mas importante del país. Si hay un lugar simbólico donde el perdedor sino tiene el poder en sus manos no es recibido de nuevo, ese lugar es el peronismo.
Pero el desastre serial que el gobierno nacional de Macri produjo en la economía junto a la mediocridad general del llamado "peronismo federal", que de federalismo no tiene nada, dejan a Cristina Kirchner como la principal opositora. Su evidente persecución política, mediática y jurídica la blindó para sus seguidores de cualquier denuncia de cualquier tipo. Los fanáticos probablemente ya no nieguen lo evidente, sino que ahora pasen a justificar la corrupción. Como hacen los fanáticos de Cambiemos ante las evidencias de lo corrupta que es la familia del presidente Macri y, si le quitamos la ingenuidad al asunto, el propio Macri.

Sin embargo, en estas causas, las conspiraciones no salen casi nunca tal y como se planean. La prueba de que esto es así la estamos viendo: La Nación oculta la participación de Techint (que no se detuvo a pesar de conformar con Clarín la opositora Asociación Empresaria Argentina) y al igual que Clarín, solo lo publica cuando se filtra por Infobae (que oculta la ideología de los denunciantes) y lo adjunta a un comunicado de la empresa de tubos de acero más gran grande de Latinoamérica, exonerándolos, arrogándose el papel de juez y abogado defensor.
El primer arrepentido es socio del presidente Macri, de David Martínez, el oscuro lavador de dinero que fue aliado K y socio de Clarín y del nuevo socio de Fibertel (Clarín) que es Telecom.
Empresas y estados de Alemania y China especialmente, quedan comprometidas. Para probar sus dichos, los arrepentidos tendrán que abrir la caja de pandora de las cuentas offshore y todos sabemos a quiénes siempre se encuentra cada vez que se busca en esas guaridas fiscales.
El representante de China en Argentina era Franco Macri. Y así se pueden seguir enumerando pistas que pueden salpicar a todo el sistema de poder en Argentina y mostrar al gran público algo que sostenemos muchos pero desde medios pequeños: la grieta no existe. O sí existe y es la enorme desigualdad social que reina en el país. Claramente, del lado de los ricos, no hay peleas por Macri o Cristina, hay negocios. E impunidad política.
¿Se terminará la impunidad política?
Probablemente no.
Pero por primera vez en la historia, la justicia señala lo que ya todos sabíamos.