Lo que nadie cuenta sobre el Dr Albino



Joakito-. La política de entregar espacios ministeriales a los CEO de las empresas no se reduce solamente a espacios ligados directamente a la economía, la industria y la producción, sino que esta misma política se aplica en Desarrollo Social y en Educación. Esto salió a la luz, a partir de la nefasta exposición del Dr. Albino en las Comisiones del Senado que trataban el proyecto de legalización del aborto.
Despues de que este doctor salga a decir que los homosexuales son "enfermos" y que "el preservativo no sirve para nada porque el virus del SIDA "atraviesa la porcelana", tanto desde el oficialismo -a través de la Ministra Carolina Stanley- como desde la oposición (fundamentalmente, la que encabeza el Frente Para la Victoria) salieron a "marcar la cancha", sosteniendo que las declaraciones de Albino, no impiden ni obturan el trabajo que se hace en conjunto desde los diferentes estados (nacional, provinciales y municipales) con la Fundación CONIN que es presidida por el propio Albino.



Llama la atención que nadie haya levantado la voz contra el trabajo que lleva adelante esta Fundación que significa nada más ni nada menos, que la privatización, mediante la tercerización de los Programas Nacionales de las políticas que apuntan a la niñez y adolescencia.
Más allá de las posiciones de uno u otro bando, respecto a la legalización del aborto, nadie -a excepción de los diputados de la izquierda- levantó la voz para discutir este tipo de convenios firmados que posibilitan entregar el manejo de las políticas públicas -políticas que se supone se basan en la transparencia, la democracia y la eficiencia- a instituciones que están asentadas sobre principios absolutamente oscurantistas, careciendo de sustento científico y que han demostrado ser un fracaso.

Cabe destacar, que Albino y la Fundación CONIN que él preside no nacieron de un repollo. Vienen desde hace años trabajando junto al sector más retrógrado de la Iglesia Católica como es el Opus Dei, y su trabajo de asistencia contra la malnutrición infantil se basa en que la desnutrición infantil es consecuencia de la promiscuidad de las familias. 
CONIN viene trabajando con estos principios oscurantistas y sumamente anti científicos desde hace años en Salta, Misiones y Mendoza, atentando contra la salud sexual y reproductiva de las mujeres pobres, y esta política pretende ser llevada a nivel nacional por un convenio firmado por el Ministerio de Desarrollo Social, el Ministerio de Educación y la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia que según el Jefe de Gabinete Marcos Peña en uno de los informes presentados en el Congreso, se le pagó a la Fundación 9.520.720 pesos en 2016; 52.656.187 en 2017; y 14.861.885 previstos para 2018. Es decir, más de 120 millones para una Fundación que además de ser oscurantista y de tener poco rigor científico ha demostrado que sus políticas de atención son un fracaso, tal como lo revela una investigación realizada en el año 2006 por la propia CONIN junto a tres universidades. En este estudio se evaluaron los 10 años de trabajo de la Fundación en la provincia de Mendoza, donde se demuestra la inutilidad de la Fundación a la que el estado nacional le entrega millones de pesos. Atención con los datos del estudio, aférrese a su silla para no caerse espantado:

El estudio en cuestión muestra una presencia de desnutrición grado uno en un 15% entre los chicos atendidos por Conin frente a un 12% en el grupo no perteneciente o expuesto. 
En la desnutrición grado 2 los porcentajes también son negativos, con un 4% para Conin frente a un 2% del resto. 
Según este mismo estudio, los resultados mostraron que el porcentaje de niños en el grupo CONIN que no desayunaron fue más alto (26.7% versus 6.7% para el grupo no CONIN), al igual que el porcentaje de aquellos que no cenaron diariamente (53.3% versus 20.0% para el grupo no CONIN) y sobre la tasa de discapacidad visual (producto de la malnutrición) tenemos un 12,9% en los niños CONIN, en comparación con el 6,7% en los niños del grupo de control. 
En el Test Caras o de Percepción de Diferencias, CONIN saca un puntaje de 15 contra un 23, diferencia muy importante según los investigadores.
Otro dato es que el nivel promedio de educación alcanzado por los niños sin control fue el grado escolar 8.01 (SD = 0.87) en comparación con 7.81 (SD = 0.78) para los niños CONIN, lo que representa una diferencia bastante significativa. Es decir que la gran labor de la Fundación CONIN destacada tanto por Macristas como por Kirchneristas no es nada más que un fiasco. 

Por otra parte, cabe señalar que según la Asociación de Pediatría Argentina, lo que hace Albino con CONIN es una copia de un modelo chileno que es básicamente asistencialista, y que no va a la base del problema y sus tratamientos no tienen que ver con una mirada social ni integradora.
En Chile se hizo un estudio y se concluyó que el 87 por ciento de los niños recuperados vuelve a caer en la desnutrición, otra muestra del fracaso del trabajo de CONIN.

La mayoría de la comunidad académica -fundamentalmente la de Medicina, de Educación y de Trabajo Social- desconoce de qué se trata el llamado "método CONIN"; lo poco que se sabe, es que en los lugares donde trabaja la Fundación se hospitaliza a los niños que se encuentran en situación de desnutrición y se trabaja -mediante talleres- con las familias de esos niños adoctrinándolas, intentando inculcar valores morales que nada tienen que ver con la desnutrición.