El Lavá Cacho argentino



Lucas Carrasco- El Lavá Cacho argentino, capítulo local del Lava Jato, muestra, según documentación oficial, que al kirchnerismo lo financian las grandes empresas y al macrismo, los pobres.



En Argentina se compara el Lavá Cacho con el Lava Jato de Brasil. Es un error. El punto de comparación es lo que sucede en Colombia y Perú, donde dos líderes populares (por populares tomamos en cuenta que ganan elecciones, no que las pierden contra un loser como Esteban Bulrrich) Pedro Kuczynski y Álvaro Uribe, sufrieron la misma embestida y el resultado es parecido a lo que con alta probabilidad sucederá en Argentina, por supuesto, con el colorido autóctono, a cargo de Alberto Migré y su nuevo éxito: Rolando Rivas, Sargento del Batallón de Remisería.
Pedro Pablo Kuczynski Godard, el Pedro y Pablo cineasta, tuvo que renunciar a la presidencia del Perú: retrocedieron las empresas chinas. Uribe, el terrorista ofendido, quiso renunciar a su banca de senador en Colombia, pero lo pensó dos veces, por miedo a terminar preso. Hay un sensible retroceso de las empresas constructoras chinas, con el nuevo gobierno.
Una apuesta: en México, las empresas chinas no van a ganar ni la licitación para el kiosco de tacos del Palacio Nacional, ni aunque se ofrezcan a comprar hasta el último gramo de la blanca soja mexicana.
El punto es que la oportuna aparición de los cuadernos del Rolando Rivas, sargento, apunta a continuar la persecución judicial a Cristina Kirchner (lo que no quita que lo que dicen esos cuadernos sea verdad) pero la operación de inteligencia trasciende los actores locales, y apunta a desvirtuar a las empresas chinas en la región, como un capítulo de la estratégica "guerra comercial" entre la dictadura capitalistaleninista y la ejemplar teocracia yanqui.
Si los Fondos Buitres hubieran tenido los cuadernos del Rolando Rivas, sargento, en el 2015 no hubieran tirado contra el FpV al agente de la DEA Esteban Pérez Corradi (artista exclusivo de Canal 13), que al lado de la Cámara Argentina de la Construcción, es tirar con balas de cebita.
Y es que a los Fondos Buitres la "guerra comercial" que emprende Trump, en el fondo, no les conviene, porque puede derivar en una degradación de los bonos soberanos de los Estados Unidos (en buena medida, en manos de la dictadura capitalistaleninista), lo que para ellos significaría lo mismo que para una empresa (como la de Macri) de reciclado de basura, que todo se transforme en chatarra: sin comprar barato y vender caro, no hay negocio.



Los tiernos corazoncitos de la Patria Contratista, que con timidez de monaguillo se arrepienten en el confesionario del cardenal Bonadío y el panelista de TV por cable Carlos Stornelli, tendrán que cambiar de "socios estratégicos" en los curros actuales con Cambiemos: en vez de empresas chinas, habrá empresas yanquis. El Modelo Bulgheroni, en vez del Modelo Eurnekian. Y esto vale, también, para la "guerra del acero", que jode a Techint. Fundamentalmente.
Mientras los angelitos de la Patria Contratista eran obligados a punta de cheques a "poner para la campaña", Bonadío competía con Oyarbide por quién era más K y Stornelli directamente era ministro K: ministro, nada de ser Secretario de Estado como el fiscal Campagnoli, otro héroe republicano.
Franco Macri pedía "un Presidente de La Cámpora"y Clarín contaba lo austero que era Néstor Kirchner, hasta el punto que usaba biromes bic y mocasines. Un delicado ingenuo como yo se lo creía, jeje.
Qué tiempos aquellos.
En fin.
¿Quién iba a imaginarse que por primera vez en la historia argentina, empresarios acostumbrados a competir, al mercado interno, a la eficiencia, a la globalización y la industria, iban a ser obligados a corromperse y tener balances de crecimiento de la puta madre después de que Duhalde les estatizara su deuda privada en medio de un devaluación de la concha de la lora, pero sin pedirle coimas, solo para salvar la Patria?



Expertos en mercados monopólicos, los Macri, Rocca, Roggio, Eurnekian (no están los hermanitos Bulgheroni, lo cual no quiere decir que esté detrás la CIA, sino que los ex amigos de Ben Laden son un ejemplo de honestidad y transparencia), estaban siendo azotados en los bajos fondos de un departamento de Recoleta por los Jack Bauer del Ministerio de Recaudación para que entreguen millones de dólares y acepten el cuádruple, sin chistar, carajo, pobres tipos, verse obligados a levantarla con pala para llevársela a las guaridas financieras y luego traerla en el blanqueo de 2014 o el de 2016. El Guantánamo Psicobloche que tuvieron que soportar ha conmovido hasta a los otrora defensores de los derechos humanos, hoy en defensa acérrima de estos empresarios con la mente torturada por la culpa. Dan ganas de llorar. La maldad infinita de la política corrompiendo la libre empresa. Todo comenzó en el 2003.
Por suerte, hoy reina la transparencia y la honradez.
Make Argentina Great Again.