Braden o Perón



Gonzalo García Garro-. Campaña, lucha electoral y victoria peronista en las elecciones del 24 febrero de 1946.



“Braden o Perón”
(Consigna peronista).



 “Por la Libertad y la Democracia contra el Nazifascismo”
 (Consigna de la “Unión Democrática”).

La organización electoral después del 17 de octubre

Producido el 17 de octubre, las fuerzas políticas contrincantes se aprestan a la campaña electoral con miras a las elecciones de febrero de 1946. El 23 de octubre, el grupo más consecuente de sindicalistas que han apoyado al coronel organizan el “Partido Laborista”.

En realidad existía el sello y un pequeño grupo de dirigentes que adherían tibiamente a la doctrina laborista de origen británica que tenía cierto auge por entonces. Como presidente de la nueva agrupación es designado Luis F. Gay, del gremio telefónico. Por su parte, también se organiza la “Junta Renovadora Radical”, en la cual participa un sector del radicalismo, cuyas principales figuras son el santafecino Armando Antille y Hortensio Quijano, dirigente correntino. Es importante señalar que este sector radical que se integra al movimiento estaba compuesto por segundas y terceras líneas de la U.C.R. y no era numeroso. FORJA, por su parte, se disuelve para dar libertad a sus integrantes, que algunos, no todos, se incorporan al naciente peronismo. Se organiza, asimismo, un partido “Independiente”, al cual aportan sus esfuerzos varios nacionalistas. Con estas agrupaciones monta el peronismo el aparato electoral que carecía. Todo el armado se debe hacer con urgencia. Hay mucho entusiasmo pero casi ninguna experiencia en esta nueva militancia que se forma “sobre el tambor”, según el dicho del coronel.
Perón intenta armar un partido político a nivel nacional, el “Partido Único de la Revolución” pero no logra el objetivo y así, el peronismo concurre a su primera elección fraccionado en algunos distritos importantes. Las dos vertientes (laborista obrera y radicales disidentes) coinciden en el binomio presidencial, “Perón – Quijano”,  pero  van a la elección con listas propias para diputados.

En noviembre queda organizada la “Unión Democrática”, alianza de los partidos Radical, Socialista, Demócrata Progresista y comunista, que lleva una fórmula integrada por dos hombres del Radicalismo unionista y reaccionario: “Tamborini –Mosca”. Cuenta además con el apoyo de las fuerzas conservadoras, aunque éstas no integran formalmente la coalición.

En esos días, la Iglesia Católica emite una pastoral que implícitamente significa un apoyo a  Perón pues prohíbe a sus fieles que voten por partidos en cuya plataforma electoral figuren el divorcio, la enseñanza laica o la separación de la Iglesia y el Estado como era parte del programa de casi todos los partidos de la alianza. Este inesperado soporte, evidentemente fortalece  al peronismo. La pastoral es firmada por el Cardenal Copello y todos los Arzobispos y Obispos del país, lo que no implica que la Iglesia toda apoye al peronismo, sino que por el contrario, muchos sacerdotes, en forma individual, se oponían al peronismo e incluso la “Acción Católica”, ala liberal de la iglesia en Argentina, condena elípticamente en el diario “La Prensa” al naciente movimiento como a “todas las formas de totalitarismo y nacionalismo exagerado”.



Se lanza la campaña

El 8 de diciembre, la Unión Democrática lanza su campaña electoral en el barrio del Congreso. Los oradores centran sus críticas al nazifascismo que encarnaría Perón. Tanto en este acto, como en otros desarrollados pocos días después, se producen graves enfrentamientos entre los militantes de la Unión Democrática y peronistas.

El acto de lanzamiento de campaña del peronismo, también en diciembre,  se hace en el centro de la ciudad de Buenos Aires. Según afirma Fermín Chávez, ese día se incorpora el bombo al folklore peronista y también ese día, Perón se quita el saco y declara: "No nos deshonramos por ser descamisados...Nos deshonraríamos por ser fraudulentos, ladrones o pillos... Es para nosotros un honor tener un corazón bien puesto debajo de una camisa y no debajo de una chaqueta lujosa".




Derechos laborales y lecturas electorales

El 20 de diciembre, el gobierno recalienta la campaña y lanza el decreto Nº 33.302 que estatuye el sueldo anual complementario. La patronal reacciona declarando la inconstitucionalidad de la medida y declara, como repudio, un lock-out, en todo el país, desde al 14 al 16 de enero.
Diversas solicitadas de organizaciones empresariales impugnan la medida. El Partido Comunista se manifiesta en contra por "tratarse de una medida demagógica... de neto corte fascista, que quiere servir los planes demagógicos del continuismo nazifascista". En idéntico sentido se expresa la autoridad máxima del partido, Arturo Codovilla, en el Congreso del mes de diciembre planteando la necesidad de combatir "al nazi peronismo para abrir una era de libertad y progreso". Es también, en ese congreso del Partido, que Codovilla hace público un pedido de intervención internacional: “Creo que se puede afirmar que si el peronismo se atreviera a desatar la guerra civil, no contará en el plano internacional con el apoyo con que contó Franco cuando la desencadenó en España. Es otra época. Aún en el caso problemático de que los peronistas consiguieran triunfar, las Naciones Unidas y su organismo de Seguridad Mundial contra la agresión, no permitirán que se consolide en nuestro país una cabecera de puente del nazifascismo que podría convertirse en un foco de guerra de agresión en el continente... y pondría en peligro la estabilidad de la paz en el mundo”.  Sí, aunque parezca ridículo hoy, esto dijo.



La prensa y la plata en la campaña

En esa campaña, la prensa gráfica en general, salvo "La Época" y algún otro diario de escaso tiraje, apoya totalmente a la Unión Democrática. Sólo la radio difunde la voz del coronel Perón que es escuchado en las casas de los trabajadores.
La prensa extranjera asume un rol de activa oposición a la candidatura de Perón. Califica burdamente  a Perón como "Hitler sudamericano" e incluso recurre a golpes bajos como trampear fotografías para adjudicarle rasgos de "pervertido sexual".
Con relación a los fondos empleados en la campaña electoral, resulta notorio que la Unión Democrática dispone de una importante financiación, expresada en afiches, viajes y actos, mientras que en general la campaña peronista se caracteriza por su modestia recurriendo a menudo a los métodos más populares como la tiza y el carbón.


El peronismo y una nueva forma de campaña, radio y mujer

El peronismo inaugura una nueva modalidad. La participación de Eva en la campaña fue un suceso novedoso en la historia política argentina. En aquel momento las mujeres carecían de derechos políticos (excepto en San Juan) y las esposas de los candidatos tenían una presencia pública muy restringida y básicamente apolítica. Evita, con todo su carisma rompe con esta tradición y se incorpora a la campaña como figura política.
Eva y Perón se habían casado pocos días después de las jornadas del 17 de octubre discretamente en una escribanía en Buenos Aires. Poco tiempo después se realizó la ceremonia de matrimonio católico en la ciudad de La Plata, en la iglesia de San Francisco, orden por la cual Eva tenía una especial devoción. A Perón le habían aceptado el retiro y no requería de autorización militar para contraer matrimonio.



La polarización de la sociedad

Es interesante transcribir la opinión de Félix Luna en relación al clima electoral que se vivía en ese caliente verano del 46: “Las campañas electorales pacificas son un lujo de ciertos pueblos o indicios de indiferencia cívica. En la Argentina de 1946 todos estaban comprometidos hasta el tuétano con uno de los campos antagónicos. En realidad estar con Perón o con la Unión Democrática dependía de algo visceral; era inútil la propaganda, porque las definiciones individuales venían del año anterior y eran irrevocables”.

Las consignas claras del momento político

Esta polarización  tuvo el costo de más de una decena de muertos y un centenar de heridos. Hubo muchos enfrentamientos armados, la mayoría entre los jóvenes de la Alianza Libertadora Nacionalista que se tiroteaban con los militantes duros del Partido Comunista. Hubo también tiros contra el tren que llevaba a la fórmula Tamborini –Mosca en Tucumán y varios incidentes muy serios fueron provocados en ocasión del armado de las listas tanto en los comités radicales como en las “casas peronistas” y sindicatos.


Braden o Perón

El embajador norteamericano Spruille Braden hace desde el Departamento de Estado también su aporte para la lejana democracia argentina: entrega en Washington un documento (“EL Libro Azul”) a los cancilleres latinoamericanos. Acusaba  al gobierno argentino y a Perón de nazismo y fue difundido en todos los  grandes diarios. Era una burda y evidente mentira con fines electorales. La Unión Democrática hizo suyas estas denuncias. Faltaban quince días para las elecciones…
La respuesta de Perón fue rápida y brillante: “Braden  o Perón”. Este dilema significaba: la Unión Democrática y la injerencia yanqui por un lado o la defensa de la soberanía nacional, contra el imperialismo, de la mano de Perón. Y tres días antes de las elecciones, sale a la calle un opúsculo al que se lo llamó “El libro Azul y Blanco” en donde Perón denuncia la injerencia norteamericana en la política interna argentina.

Cierre de campaña de Perón

Llega el acto de cierre de campaña que el peronismo organiza en el centro de la ciudad de Buenos Aires. En tal ocasión el coronel dirigió a sus enfervorizados seguidores una arenga,  que al día de hoy se conserva en la cultura política peronista, como una de las piezas oratorias más recordadas de Perón: “Sepan que quienes voten el 24 por la fórmula del contubernio oligárquico comunista, que con éste acto entregan el voto al señor Braden. La elección es una: “Braden o Perón”.
Y dedicó el último párrafo de su discurso a los peones de campo. : “Los buenos estancieros no tienen nada que temer porque los peones los respetarán, solamente que no será de abajo arriba, sino de igual a igual…".  Y liquida el discurso arengando: “Si no los dejan salir de la estancia ¡corten los alambrados, rompan las tranqueras!”.


Los resultados electorales

Los cálculos de los dirigentes peronistas no eran optimistas, salvo Perón, que se sentía absolutamente seguro de la victoria. El peronismo guardó silencio y  aguardó expectante los resultados. Los dirigentes de la Unión Democrática en su totalidad se arrogaban una amplia victoria. Y como para muestra basta un botón sólo transcribo las canónicas declaraciones del dirigente socialista Repetto: “puede asegurarse que el régimen imperante ha sido abrumadoramente derrotado por las fuerzas democráticas y etc, etc”. Los resultados no fueron inmediatos, se esperaron semanas para ir conociendo los resultados definitivos.
En el orden nacional, Tamborini ganó Córdoba, Corrientes y San Luis. Sumaba en total 1.211.666 votos que le daban un total de 72 electores.

La voz de los paredones.

La fórmula Perón – Quijano se  impuso en la Capital (bastión histórico del radicalismo o el socialismo), Buenos Aires con una formula presidida por Domingo Mercante, Santa Fe (supuesto bastión la Democracia Progresista), Entre Ríos (bastión del radicalismo en sus ambas vertientes: yrigoyenista y unionista), Mendoza y San Juan (venciendo a los partidos provinciales cuyanos), Tucumán, Santiago del Estero, Salta, Jujuy, La Rioja y Catamarca. En total obtuvo: 1. 478. 372 votos.
En lo referente a las gobernaciones, el peronismo ganó todas las provincias menos Corrientes donde una coalición conservadora se impuso en el colegio electoral.

Aquella elección puso fin al pasado argentino

“El pasado argentino, en cierto modo termina aquí”. La certera reflexión pertenece a  Abelardo Ramos refiriéndose a la trascendencia histórica de esta etapa. Es cierto, a partir de aquí comienza la nación argentina y su pueblo a precipitarse sobre los tiempos modernos.

En buena medida, todo lo que sigue luego es historia contemporánea…Y toda la agenda de la política de hoy se origina en ese periodo intenso y transformador. Todo el repertorio de conflictos, ideas fuerza  y en general la cultura política que brota en esos años del 45 y principios del 46 son los que preocupan al argentino de hoy: la crisis de los partidos, la distribución de la riqueza, el rol de las fuerzas armadas, el papel de los sindicatos, la soberanía nacional, la dependencia económica, los derechos de la mujer y la unidad latinoamericana. La interrelación entre el pasado y el presente se muestra a plena luz…