¿Qué nos queda de la Revolución, la Independencia y la Patria Grande?



Fernando Adrián Zapata-. Preguntas como el título de esta reflexión suelen sacudirnos y conmovernos a diario y,particularmente,en cada fecha patria.


El relativamente reciente Bicentenario nos encontró a los argentinos en una situación similar, mayoritariamente segregados y dispersos, y con grandes polémicas acerca de nuestra historia, de nuestras luchas y reivindicaciones, como sociedad y como pueblo, siempre tan a punto de estallar.

Soy hijo de familia de clase trabajadora, me he formado plenamente en la educación pública, y he atravesado períodos tan zigzagueantes como casi todos los hermanos de mi generación, los nacidos hacia mediados de los años 70, surcados por la última dictadura cívico-militar y la guerra de Malvinas, la recuperación institucional democrática, las intentonas golpistas, las secuelas inflacionarias y las contradicciones económico-culturales tan recurrentes hasta hoy, que nos mareamos más de una vez al ejercer la memoria para extraer enseñanzas personales y colectivas.
No soy historiador, pero aún así, personalmente, desde mi indagación contínua y mi pasión y vocación de escritor, desde el lenguaje y las letras, desde las ansias y las forjas, más de una vez me he topado con estos interrogantes y otras búsquedas, tantos cuestionamientos propios de un argentino humilde y forjador, un retoño de las mayorías laboriosas, y con los mismos defectos y con las mismas virtudes de casi todos nosotros.



¿Qué nos queda de la  Revolución,de la Independencia, de la Unión de la Patria Grande?¿Qué hacemos frente a las esclavitudes actuales como son la pobreza, la miseria, la corrupción,la indiferencia,la explotación,la violencia,la discriminación,la contaminación,la soberbia,el oportunismo,el privilegio y el autoritarismo de algunos,todo esto en tiempos de democracia?
Y, más aún:¿qué es lo que podemos aportar para unirnos y liberarnos hoy, desde todos y cada uno de nosotros,como humildes pero firmes hermanos del pueblo?

Nombres como Tupác Amaru,Cauthemóc,Lautaro,Guaycauporu,San Martín, Moreno, O'Higgins, Artigas, Bolívar, Sucre, Miranda, Morazán,Sandino,José Martí,Zapata y Villa,y tantos,tantos otros héroes y mártires,célebres o anónimos,pero valientes y enarbolados siempre,claman desde un abrazo que aflora en nuestros corazones latinoamericanos,un abrazo internacionalista que nos exalta en el pecho y nos impulsa a derribar fronteras y a tender puentes con todos "los libres del mundo" que,también como nosotros,sueñan con renacer en un futuro de libre y unida,justa y equitativa cultura.
Será una nueva y verdaderamente fraterna humanidad,sin imperios,ni hambre ni guerras,sin opresores ni oprimidos.

Tantos,tantos luchadores que gestaron nuestra identidad,desde la resistencia aborigen,el mestizaje criollo,el aporte inmigrante europeo y del orbe entero,han plasmado un prisma multicolor que nos abraza y nos enseña,día a día,y que nos arroja desafiantes preguntas que debemos descifrar en el trabajo,en el estudio,en la amistad,en la creatividad,en los dolores y en la alegrías,y en la forja de esperanzas que nos unan y nos liberen nuevamente.
Habrá que retomar,entonces,desde todos y cada uno de nosotros,el indeleble e inmortal legado de nuestra Revolución,de nuestra Independencia,de la Unión de nuestra Patria Grande,y de los ideales de tantos forjadores de igualdad y liberación social.