El perro como sujeto de derecho

O. Rivarola Salduna-. En una decisión desacertada, que retrocede aún más el escuálido sistema de estado de derecho de la justicia provincial, una jueza irresponsable declaró como "sujeto de derecho" a una mascota canina.


En circunstancias que no vienen al caso pues se trata no de una noticia sino de un chusmerío llevado a la Justicia, el Poder Judicial gastando alegremente los impuestos de los contribuyentes se dedicó a la animalada antijurídica de declarar a un perro como sujeto de derecho. El perro declarado como tal fue matado por otro perro. Siguiendo esa lógica, el perro asesino tiene que ir a prisión o cumplir la pena establecida para cuando la jueza en cuestión -ahorramos el nombre para que no se avergüence al ejercitar sus neuronas- redacte a su antojo el Código Penal Canino.
Si el perro víctima es "sujeto de derecho" en una pelea de perros, el perro victimario es el culpable. No sus dueños. Si un perro es sujeto de derecho, el otro perro también. Ser sujeto de derecho implica tanto derechos como obligaciones.
Por eso los sujetos de derecho pueden ser reales -personas- o ideales -entidades jurídicas-, en ambos casos tienen tanto derechos como obligaciones, por ser sujetos de derecho. Solo las personas -reales o jurídicas- pueden tener obligaciones y por lo tanto derechos, por lo cual solo las personas pueden ser sujetos de derecho.
¿O acaso se puede penalizar (como le gustaría a tantos demagogos punitivistas) a los padres de un menor de 14 años que delinque? No. Porque el menor es sujeto de derechos. Y responsabilidades. Pero no puede afrontar cualquier tipo de juicio penal. Sino uno especial conforme al delito, que si no es de extrema gravedad, no será penalizado.
Distinto en el caso del incumplimiento de un deber. Ahí sí, los padres o tutores (el equivalente al dueño de una mascota) pueden ser penalizados. Por ejemplo, si un menor de 10 años no va a la escuela, un juez debería obligar a los padres a que lo lleven a la escuela. Y el menor, le guste o no, no puede desobedecer. Porque la educación es obligatoria hasta el secundario. La educación es tanto un derecho como un deber, en el caso de los menores de 18 años.
Pero si un niño de 10 años asesina a un adulto, no será enjuiciado como un adulto ni irá a una prisión de adultos. Pero tampoco los tutores legales serán culpados por ese asesinato.
En el caso de una mascota que, por irresponsabilidad de sus tutores o dueños, ataca a un bebé o un niño y le ocasiona daños graves, como el perro atacante no es sujeto de derecho, aún cuando en la mayoría de los casos se lo termina sacrificando, sí se puede ordenar desde la Justicia algún tipo de sanción a los tutores, así sea por imprudencia o buscando reparar el daño.
La declaración de "sujeto de derecho" de un perro asesinado es una burrada, una animalada, que de prosperar -consideramos que es solo la torpeza de una jueza, y la ignorancia de los medios de comunicación que difunden la noticia como "un avance", lo cual es un barbarismo, no un avance- tendría consecuencias funestas. Es difícil que prospere.

Distinto es el caso de los animales en cautiverio. Éstos pueden ser declarados como poseedores de "derechos de no personas", que es una categoría jurídica distinta a la de "sujetos de derecho" y refiere a las condiciones del cautiverio. Ya existen normas sobre el maltrato animal al respecto. Aunque sería conveniente que los legisladores entrerrianos las actualicen de acuerdo a los nuevos paradigmas, como por ejemplo los "derechos de no persona".
Sin embargo, declarar a un animal que es una mascota y que no está en cautiverio como "sujeto de derecho" implica que también tiene obligaciones, lo cual lo hace penalmente responsable y deja sin posibilidad jurídica de sancionar a los tutores, es decir, a los dueños de la mascota en cuestión. Como se ve, es una animalada.