¿Cómo le iría a una nueva fuerza "progresista"?



Osvaldo Quinteros-. Ponemos "progresista" entre comillas porque nos referimos a un sector de la dirigencia política (y una parte del electorado que los acompaña) que antepone al progresismo el antiperonismo más o menos disimulado.





Aunque siempre tenga su "pata peronista" para mal disimular su componente gorila, una expresión progre de este tipo, que juntara al monopartido de Margarita Stolbizer ahora que su jefe Sergio Massa se fue al PJ de Barrionuevo, con el socialismo santafesino (un partido provincial a esta altura, como el MPN de Neuquén pero sin el componente impositivo progresista del Movimiento Popular Neuquino) y los náufragos del radicalismo, comandados por Ricardo Alfonsín.
A esto, se pueden sumar los oportunistas de Libres del Sur, que solo buscarán renovar la banca de Victoria Donda -que jamás concurrió a dos elecciones seguidas con los mismos aliados- y otros componentes unipersonales para darle un sello de pluralismo. Pero les falta un Chacho Álvarez, un Alfonsín (uno en serio), un Néstor Kirchner, un Hermes Binner: alguien que sea el jefe y se pase la pluralidad por el c....y tenga los votos y decida las listas de legisladores y las alianzas mas convenientes en cada provincia.
Por ejemplo, en Entre Ríos, las franquicias de Stolbizer están en Cambiemos desde el 2015, al igual que Libres del Sur en Mendoza.
La franquicia entrerriana de Massa se fue con Bordet una parte, la otra hizo un papelón electoral con el socialismo, que viene de aliarse con lo que fue Cambiemos. O sea, sin un jefe que los ordene, estas tribus con mas caciques que indios, no se unen. Además de que este tipo de emprendimientos solo tienen éxito relativo -entre el 7 y el 12%- cuando los auspicia el monopolio Clarín, como a Chacho Álvarez en 1999, Néstor Kirchner y Elisa Carrió en el 2003, Lavagna (además de Cristina Kirchner) en el 2007, Hermes Binner en el 2011 o Stolbizer (además de Scioli) en el 2015. Porque a Clarín le conviene tener un dirigente que apriete a los gobiernos con denuncias de corrupción y porque ese voto fragmenta las alianzas inconvenientes: por ejemplo, para no aumentar el volumen electoral de Cristina Kirchner en 2017 promovió que Stolbizer se aliara con Massa, aunque no alcanzó y pusieron a Florencio Randazzo.
En la actualidad, al Grupo Clarín no le conviene que crezca alguna figura de su palo con rostro progre. Sin embargo, el ala liberal de votantes de Cambiemos, no va a poder ser contenida electoralmente en el 2019, por más que salgan medidas históricas y progresistas como el aborto o el impuesto a la renta financiera. Estos votantes suelen ser de clase media/alta y alta, así que hay que ver si a través de las redes sociales se puede construir alguna figura fugaz...ha pasado en otros países, sobre todo si es un representante de la antipolítica: un actor, un músico, un periodista. En Córdoba capital y en Rosario, donde vivo actualmente, hubo experiencias de este tipo con periodistas con ansias de figuración que, desde la antipolítica absoluta, proponían moralizar el mundo. No sé por qué hay quiénes creen que eso no es de la mas rancia derecha victoriana pero con otros valores, sino que creen que es una especie de centroizquierda antimeterialista, o sea, anti izquierdista. Sus aventuras terminaron cuento sus votantes se fueron al PRO.

Hay un sector de votantes que se alejará del PRO en 2019, porque se mostró demasiado ideologizado y neoliberal. Para colmo, en esta etapa de desastre económico, cometió el error de buscar un acuerdo con el peronismo mas impresentable, que son los gobernadores conservadores del norte.

Sin embargo, insistimos, sin el apoyo del Grupo Clarín ni el financiamiento del Estado (recordemos que los progres crean un partido ante cada elección, por tanto, no tienen financiamiento partidario genuino) ni el interés de ningún gran grupo económico, como por ejemplo la alianza de la Sociedad Rural con el socialismo, solo circunscripta a Santa Fe, las chances de que alguien se inmole para luego ir al llano y que a lo sumo algunos caciques renueven sus bancas, hoy por hoy está difícil.