10 consejos para sobrevivir a la "tormenta" económica




Ezequiel Bauman-. Consejos prácticos y SERIOS para que estudiantes, jubilados, asalariados y beneficiarios de planes sociales puedan estirar sus ingresos para llegar a fin de mes.
El relato marketinero del ingeniero Mauricio Macri llama "tormenta" a la crisis que su gobierno generó en el país. Ya hemos explicado en notas anteriores la génesis y el desarrollo probable de esta crisis. Y su probable empeoramiento en los meses por venir. 
Los que peinamos canas, hemos padecido mas de una crisis de este tipo en Argentina. Pero anteriormente, no existían tantas fuentes de información alternativa como existen hoy en Entre Ríos y a la vez, Noticias Entre Ríos, según la información de las estadísticas de visitas, es leído principalmente por jóvenes universitarios que por cuestiones de edad no han visto en sus propias uñas los efectos de las crisis a las que lleva la religión neoliberal de los econochantas.
Por lo tanto, aquí van una serie de consejos adaptables a cada uno con el objetivo de llegar a fin de mes. Espero que sean de ayuda.

1) En la mayoría de las ciudades entrerrianas, especialmente en su capital, Paraná, los suelos no son planos. Esto hace que recorrer la misma distancia a pie que en otras ciudades, sea mas difícil. Aún así, el transporte público, a diferencia de las ciudades planas como Santa Fe, Rosario, CABA, es mas caro, mas ineficiente y en la relación costo/beneficio casi nunca es conveniente. Lo mismo que utilizar el coche o una motocicleta, por el estado deplorable de las calles.
Si se hace la suma de cuánto se gasta al mes en transporte público o en combustible, se verá fácilmente que recortar al máximo este gasto, inmediatamente amortizaría la inversión en, por ejemplo, una bicicleta.
Lo único a tener en cuenta es la inseguridad. Pero uno no está exento de sufrir robos en la parada de colectivo o al bajarse de un vehículo.
Por ejemplo, en vez de ir a un gimnasio pago, es conveniente utilizar los pies para ir al trabajo, la facultad, etc. no se gasta dinero y al contrario, se ahorra. Y los resultados serán mejores.

2) Esquivar los bancos y NO USAR LA TARJETA DE CRÉDITO. Las tasas actuales son astronómicas y una serie de càlculos sencillos de matemáticas demostrarán que el pago mínimo de la tarjeta es la peor inversión posible. Deshágase cuanto antes de las deudas financieras, retire la totalidad del salario en ventanilla sin dejar nada en los cajeros y no crea en los cuentos de hadas de los créditos y las cuotas de las cadenas de electrodomésticos.

3) Vamos a una dura recesión con inflación (se llama técnicamente, estanflación) y aumento de la desocupación. No gaste a cuenta del futuro aguinaldo ni en nada que no sea imprescindible, pero tenga en cuenta que hay cosas que puede comprar hoy que sí o sí necesitará en algunos meses y que probablemente aumentarán de precio, sobre todo si están atadas al valor del dólar (aunque el dólar no siga subiendo, aún hay "inflación reprimida" e "inflación por arrastre"). A su vez, hay productos que pueden llegar a bajar de precio por falta de ventas. Con lo cual, conviene postergar su compra.
Lo mas importante de todo es alejarse de los bancos. Tomar todos los resguardos necesarios por la posibilidad de robos al contar con tanto efectivo, pero si le soy sincero, es mas probable que sea el banco el que le robe.

4) Analice bien la compra en grandes cadenas de supermercados. Sus estrategias de marketing buscan tentarlo con uno o dos productos baratos (que casi nunca están en góndolas) pero ud termina comprando mas para amortizar el costo del transporte, sea el remís, el auto, el envío. Use las ofertas, pero no caiga en la trampa.
Los pequeños almacenes, para sobrevivir, acortan su margen de ganancia y en tiempos difíciles tienen algunos productos mas baratos que las grandes cadenas que compran a granel y empaquetan ellos.
Además, tenga en cuenta que un almacenero puede llegar a fiarle si está en apuros, un supermercado le hará usar la tarjeta de crédito, estafándolo junto a los bancos y ud se tentará pensando que ya mejorará la economía: así se irá hundiendo cada vez más.
Trate de comprar no solo para el día, sino que si ve productos que están baratos y se pueden almacenar, seguramente mas adelante estarán mas caros o no conseguirá más en ese mismo almacén. Planificar es la clave.

5) Compre por internet. Hay muchas tiendas confiables que ofrecen productos usados o en cantidad, que aún sumando el costo de envío, le convendrán. Pague en efectivo por ventanilla a través de los sistemas de pago sin tarjetas de crédito o débito.

6) Recorte preventivamente los gastos que recortaría si la crisis se acelerara. Imagine que la crisis se profundiza y su sueldo se achica aún más. ¿Qué gastos recortaría? Si lo hace ahora, verá que le "sobra" cierto dinero que puede invertir en compras a futuro de bienes indispensables sin fecha de vencimiento.

7) Compre contraestación. Olvídese de la fe en la Iglesia Universal del Reino del Dólar, en el mejor de los casos, la economía mejorará en el bolsillo de la gente común pasado el invierno del 2019. En el mejor de los casos.
Por lo tanto, si a mediados de año compra útiles escolares para el año que viene, ropa de verano, hasta repelente de mosquitos, éstos estarán a mitad de precio -como mínimo- que en el verano. Con ese dinero que no gastará en verano, puede hacer lo mismo pensando en el invierno.
Sea solidario: hacer compras en conjunto con otras familias puede permitirle comprar en cantidad a menor precio, compartir los servicios de internet, intercambiar herramientas para no tener que comprarlas, etc. La solidaridad es el antídoto en las crisis, que promueven el individualismo producto del miedo. No caiga en esa trampa.

8) Es el momento para dejar de lado el cigarrillo y las bebidas alcohólicas. Los primeros tienen casi un 70% de su precio en impuestos, por lo tanto, al gobierno le conviene aumentarlos. Los segundos, en especial la cerveza, es lo que mas ha aumentado desde que gobierna el ingeniero Macri. Se hará un bien a su salud y a su bolsillo.

9)  Insista con los genéricos. Los remedios son las cosas que mas han aumentado desde que tenemos un gobierno pro laboratorios. Los genéricos o las segundas marcas, son la misma droga, solo que sin marketing detrás. A la vez, no todas las farmacias tienen los mismos precios y hay que usar internet para averiguar y sacarle provecho.

10) Los gobiernos suelen hacer ridículas campañas de disminución de la energía, el agua y otros servicios indispensables. Son ridículas cuando, especialmente hoy en día, los gobiernos en realidad ganan con el aumento del uso de estos servicios, es decir, al gobierno le conviene lo contrario de lo que publicita. Sin embargo y alejándose de ese cinismo que emana del poder, estos consejos, que ya sabemos degradan la calidad de vida, pueden servirnos para ahorrar dinero y no terminar degradando la calidad de vida en otros aspectos. Eso sí, hay que ser inteligentes. Es mejor invertir en gas para cocinar un guiso que comer una hamburguesa -que gasta poco gas- y prender la calefacción: el guiso nos mantendrá calientes mas tiempos y aumentará nuestras resistencias inmunológicas. Se trata de usar los combustibles, energía, agua, etc de manera inteligente, haciendo cálculos integrales en relación a todos los aspectos de la vida familiar, no solo de la economía presente, sino también de la futura y de las condiciones particulares. No piense solo en las facturas a fin de mes. Piense en las distintas variables de su economías familiar. Por ejemplo: ¿es conveniente apagar la calefacción si al final terminará engripado y gastará en remedios y días en los que no podrá trabajar? Cada caso siempre es distinto. La clave está en no centrarse solamente en una variable, como por ejemplo, la boleta a fin de mes. Piense integralmente las variables, sea estratégico.



Espero que estos consejos les sirvan. Mi intención no es caer en el ridículo gubernamental de justificar ningún ajuste, al contrario, es dar algunas ideas para que los lectores razonen su propia experiencia particular, mejoren el ánimo, sean creativos y puedan sobrevivir al bravísimo ajuste que se viene encima. Es mentira que lo peor ya pasó. Cualquier economista serio se lo va a advertir: lo peor está por venir.