Quién fue Max Weber



Osvaldo Quinteros-. Fue uno de los fundadores de la sociología y es estudiado de manera canónica en nuestras universidades -y prácticamente en todas las universidades del mundo- como una introducción indispensable para un amplio abanico de Ciencias Sociales y Económicas. Max Weber nació en Múnich, Alemania, en 1864 y murió en 1920.
Su trabajo académico sobre un caso de dos colonos en Entre Ríos, uno alemán y el otro inglés, es poco conocido y poco estudiado en Argentina, quizás por su detallado informe que hace complicado seguir los números y cifras que detalla, con cambios de divisas de la época.
El valor de este artículo de Weber sobre Entre Ríos trasciende la cuestión meramente técnica vinculada a la agricultura y da pinceladas sobre cómo fue la vida de los colonos en Entre Ríos, de la cual aquí se han publicado innumerables artículos muy valiosos.
Algunas observaciones tienen una amplitud sorprendente. Por ejemplo, cuando afirma que ya no quedaban bosques vírgenes en Entre Ríos en 1891, es bastante previsible que esto genere una revolución académica en biólogos, antropólogos e historiadores, con incluso alguna que otra implicancia política. Por ejemplo, en relación a la problemática indígena. O la integración de los combatientes montoneros, que justamente cerca del puerto de la localidad de La Paz tuvieron, algunas décadas atrás, su último combate.
"La ética protestante y el espíritu del capitalismo" es el texto canónico de Max Weber, que hizo sociología de la religión mezclando diversas disciplinas científicas, muchas de las cuales aún no tenían estatuto académico ni habían sido siquiera denominadas como tal.
En ese libro propone la conocida tesis de que el mundo anglosajón, al ser portador de la revolución de Lutero y Calvino, devino tierra fértil para el desarrollo del capitalismo, a diferencia de quienes se quedaron en el cristianismo clásico (donde entraría la Argentina de ese 1891, cuando las oleadas de inmigrantes llegaban a un país de tradicición hispano católica al mismo ritmo que llegaban al otro país extremo del continente y de tradición protestante: los Estados Unidos de América.
En el escrito sobre Entre Ríos revela también que ya en aquel entonces, "el campo" necesitaba de la devaluación para subsistir. Y que el problema fundamental de la economía argentina se iba desarrollando: recordemos que el inmigrante alemán se va de Bs As luego de trabajar en una tienda que, por la ola de productos importados (es decir, una moneda argentina fuerte, lo contrario a una devaluación) se queda sin trabajo.
Las devaluaciones, ya entonces, depreciaban el salario del trabajador y enriquecían "al campo", lo cual también va explicando la formación de una clase obrera organizada en Argentina. La apreciación excesiva del peso argentino provocaba, a la larga, desocupación, la devaluación brusca, bajos salarios. He aquí el dilema que aún tiene vigencia en nuestro país y por eso es fundamental este artículo de Max Weber.
Por otra parte, lo que los oligarcas conservadores consideran "la edad de oro de la Argentina" que es la generación del 80 del siglo 19, cuando según ellos éramos "el granero del mundo", Weber lo explica fácil: una tierra fértil, joven, poco labrada, con unos productores rurales "semi bárbaros" en un país con baja densidad de población.