Narcoboludeo: escasea una derecha inteligente



Salustriano-. Mucho hemos escrito sobre las consecuencias que conlleva la llamada ley de narcomenudeo. En mas de una oportunidad hemos señalado el carácter fascista  y también la demagogía punitivista que reina en la provincia.
Disculpas por anticipado a los que viven de la Industria del Fascismo con las drogas: acá se hablará de la palabra maldita, la que no quieren escuchar porque explica que su negocio es la ineficiencia, por eso se ponen locos cuando alguien les menciona una palabra: RESULTADOS. 

Si uno se dedica a estudiar el tema y averiguar cuáles han sido los resultados que conlleva el narcomenudeo se encuentra con que atacar el narcomenudeo solo multiplica el narcotráfico, tal como lo prueban las experiencias registradas en otras provincias argentinas (y por eso en todo el mundo se está dando marcha atrás con esta política de multiplicación del narcotráfico que se puso en vigencia en Entre Ríos con la ley de narcoboludeo). Esta ley -que en su momento fue considerada inconstitucional por el mismo juez, Ríos, que ahora dice que el narcomenudeo financia...¡campañas electorales!- se volvió a debatir y empezó a regir en la provincia en la segunda semana de mayo del corriente año. Por qué pasó de ser inconstitucional a constitucional una vez pasadas las elecciones, es una cuestión esotérica que trasciende cualquier análisis racional.

Desde que se aplicó la ley, la policía comenzó a realizar una serie de allanamientos en la provincia a pequeños dealers secuestrando muy poca cantidad de sustancias, gastando muchísimo dinero en gacetillas informativas y deteniendo a muy pocas personas. Ahora bien, las personas detenidas, casualmente siempre son pobres, con muy bajos ingresos y recursos, mientras que los verdaderos narcotraficantes -ladrones de guantes blancos- no solo que no son investigados sino que invierten y lavan el dinero en los centros de las principales ciudades del mundo, previo blanqueo legalizado por los mismos legisladores que hacen discursos filofascistas sobre las drogas ilegalizadas por imposición de EEUU.
En Paraná, sirve a los fines partidarios del juez Ríos mientras el sistema político sin distinción partidaria aplica la pena de muerte sin juicio previo a quienes no pagan coimas para "fugarse" de la cárcel. Tras cinco asesinatos en Victoria ninguno de los responsables políticos recibió siquiera una pregunta de un fiscal, ya no hablemos de una investigación independiente. Total, los cinco asesinados eran pobres.


Respecto al fracaso de este tipo de leyes, hay un trabajo académico interesantísimo y bastante completo de Raul Alejandro Corda llamado "La estrategia fallida. Encarcelamientos por delitos relacionados con estupefacientes en la Argentina". En este trabajo Corda demuestra no solo el fracaso de dicha políticas sino también cómo son los pobres los que caen en estas causas. Señala Corda que en el año 2002 existían mas de 3.200 personas detenidas en relación a las drogas y que en 2013 llegaron a ser a 6.979. Este crecimiento,es muy superior al de la población general, que solo fue del 39% en el mismo período. Entonces este tipo de delitos pasó a representar más del 10% de las personas en todas las prisiones del país.
Este aumento en las detenciones está absolutamente relacionado con la la ley 26.052, denominada ley de desfederalización del delito del narcotráfico o narcomenudeo, que dicho sea de paso, han habido varios intentos de legisladores nacionales como Elisa Carrió o Miguel Pichetto (o sea, de una derecha inteligente, que escasea en Entre Ríos) de derogar dicha ley, o sea que lo que estamos haciendo desde Entre Ríos es ir a contramano de lo que ocurre a nivel nacional. Los alcahuetes de Pichetto, que abundan en el gobierno provincial y los alcahuetes de Carrió, que abundan en Cambiemos, especialmente en la municipalidad de Paraná, no toman siquiera la parte donde sus ídolos reaccionarios tienen lucidez porque multiplicar el narcotráfico, a través de la ley de narcomenudeo, es un gran negocio.
A su vez existe un decreto del Poder Ejecutivo Nacional en el que se señala que el tratamiento del narcotráfico debe ser parte del gobierno nacional y no de las jurisdicciones provinciales, sosteniendo que "la problemática del narcotráfico no sólo afecta a la salud y la seguridad ciudadana, sino que importa una violación a la soberanía nacional en tanto se trata de un crimen cuya naturaleza es claramente transnacional. Que tales circunstancias ameritan adoptar las medidas que permitan extremar el uso de los recursos del Estado Nacional en orden a enfrentar los flagelos señalados”.

Entonces, el narcomenudeo no solo que multiplica el narcotráfico, sino que a su vez, nace de por sí mal parido, ya que la provincia no cuenta ni con agentes policiales capacitados para llevar adelante investigaciones en delitos complejos -lo que implica fundamentalmente seguir la ruta del dinero- sino que a su vez las investigaciones y los posibles juzgamientos recaen sobre el poder judicial entrerriano, que en la actualidad serían los mismos operadores que actuaban por cualquier otro delito. Mientras tanto, una sarta de opinadores brutos acusan a los oponentes políticos de quienes les pagan de ser narcotraficantes. Como si eso no fuera funcional al narcotráfico en serio.
Los trabajos académicos, la ley y la experiencia internacional se suelen pasar por alto entre tantos demagogos.

El mercado ilegal de drogas -sea cual fuera- posibilita el flujo constante de capitales no regulados por el Estado, los cuales, en momentos específicos, se incorporan en la economía ilegal. Pero para que dichas instancias ilegales sean posibles se requiere el papel activo de los agentes legales de los campos políticos y económicos, los cuales, por acción o por omisión, han favorecido la instauración de mercados de la criminalidad. En este sentido, las estrategias que apuntan a combatir el  narcomenudeo -por mas que la ley recién se esté implementado, los distintos allanamientos demuestra que ésta venía siendo aplicada de facto- han sido ineficaces, ya que no solamente se han desplazado la venta y el consumo a otros lugares de la ciudad, sino que también se han mantenido las redes que sostienen dicho mercado -insisto en que nunca se investigo la ruta del dinero generado- y las problemáticas sociales que garantizan su existencia. Retomando al autor señalado mas arriba, sostenemos el fiasco de la ley de narcomenudeo, en el sentido que señala Corda de repensar a los sistemas y actores penales para que los esfuerzos de aplicación de la ley penal recaigan sobre los actores que más capacidad de daño tienen. En este sentido, sostiene Corda que "la estrategia de acentuar esa actividad sobre los actores menores, como consecuencia de la aplicación de la desfederalización, distrae recursos, además de agravar la situación de poblaciones en situación de vulnerabilidad”.

La mayoría de los detenidos por cuestiones vinculadas a las drogas son mujeres, y a su vez la mayoría de estas mujeres son jefas de hogar con chicos a su cargo, pero no entran en la agenda feminista por no pertenecer a sectores acomodados o de clase media. No importa llenar las cárceles de pobres sino lo que importa -de ahí que se trabaje en el narcomenudeo- es satisfacer a la opinión pública brutalizada con propaganda fascista que se moviliza pidiendo seguridad. Pura demagogia punitiva, que deja afuera de las investigaciones y mas lejos aún de las cárceles a los verdaderos delincuentes, los de guante blanco, dueños de bancos, fundaciones y constructoras que lavan los activos generados ilegalmente.