La vigencia democrático-revolucionaria en nuestro pueblo



Fernando Adrián Zapata-. El Mayo Argentino y la vigencia democrático-revolucionaria en nuestro pueblo



La reivindicación histórica del Mayo Argentino de 1810 implica,no sólo el recordatorio de unas jornadas fundacionales en la formación de la identidad nacional sino,además y por sobre todo,la extracción de enseñanzas que arrojan nuevas luces sobre el presente y el futuro.
Las lecciones de aquellos días que dieron inicio al proceso de unidad y de liberación,de concientización y de organización revolucionarias,con su inevitables contradicciones,brindan elementos insoslayables al momento de planificar,convocar y promover nuevos procesos emancipatorios en la actualidad argentina,latinoamericana y mundial.

Las invasiones del imperio británico de 1806 y de 1807,sofocadas y derrotadas por un débil ejército del imperio español y por milicias irregulares de voluntarios criollos,abrió el paso a la posible concreción de la tan soñada independencia de las sojuzgadas y empobrecidas poblaciones autóctonas.
A su vez,los más diversos hechos emancipatorios que se sucedían,simultáneamente,en otras zonas y regiones del extenso territorio americano bajo dominio de la Corona Española,facilitó la aceleración de las condiciones ideológicas y políticas en las mayorías populares nativas.
En tal sentido,la Semana de Mayo,expresó el análisis de situación devenida por los conflictos acaecidos en Europa debido al expansionismo bonapartista frances,su invasión ibérica y su expulsión,conflictos que fueron aprovechados,localmente,en favor de las demandas de las mayorías de criollos,criollos anhelantes de unidad y de emancipación total.

Por lo tanto,habiendo atravesado un período de dos siglos,desde aquellos cruciales momentos,las sucesivas crisis de la burguesía de nuestro país han dificultado la continuación del Legado Democrático y Revolucionario de Mayo,aún pese a un sinnúmero de ocasiones en que la clase trabajadora argentina ha intentado despojarse de la opresión y de la explotación capitalista,logrando,incluso,evidentes avances favorables a los derechos y garantías del proletariado,en diferentes y muy acuciantes situaciones en que la lucha de clases,cruda pero valerosa y heroicamente,así lo manifestó.

El actual marco de presiones y de aguda competencia inter-imperialista,con un cruel correlato de dominación,represión,guerras y dictaduras oligárquicas en diversas regiones del continente latinoamericano y del mundo en general,viene a demostrar la necesidad de repensar las estrategias tendientes a la unificación y el despliegue del potencial democrático y revolucionario desde la clase trabajadora y las mayorías populares del hoy.
La guía y orientación de dicha posible y necesaria liberación nacional e integración latinoamericana,debe apuntar hacia la ineludible construcción del Socialismo,como corolario de tal proceso de masas.

Reactualizar el mensaje emanado de aquellas y de las posteriores luchas sociales,hasta nuestra contemporaneidad,resulta ser, entonces, una de las tareas centrales que están "al orden del día" para aplicar y concretar,plena y definitivamente,el Legado Democrático y Revolucionario del Mayo Argentino de 1810