La inteligente campaña presidencial de CFK

Salustriano-. El silencio de Cristina Kirchner es la mas inteligente campaña presidencial, dado que el gobierno es el que echa leña al fuego de la grieta y le hace gratis su campaña.



Corría el año 2016. Creo que aún no había empezado a colaborar con Noticias Entre Ríos pero sí hablaba con un asiduo colaborar, radical desilusionado él, desilusionado con Cambiemos, al que había imaginado como un juego de contrapesos. El mismo imaginario que muchos tuvieron en 1999 con la Alianza. Decía, sí, De La Rúa es un conservador, pero fijate que como Jefe de Gobierno tuvo muchas actitudes progresistas y además estamos los radicales alfonsinistas y está el FREPASO, no puede gobernar solo para la derecha. Todos sabemos que el diagnóstico terminó equivocado, que nuestro sistema es presidencialista y que el peronismo impuso una grieta que el kirchnerismo, como la mejor expresión del peronismo tras la muerte de su fundador, volvió a poner en la palestra. Porque esa grieta siempre dividió a los argentinos, lo que pasa es que no tenía representación política genuina.
Con esto queremos decir que el problema no es que Argentina no tenga experiencia en gobiernos de coalición, como sostienen algunos politólogos que también son intelectuales de Cambiemos. El peronismo, bajo todas sus modalidades, siempre formó frentes electorales y les dio a los partidos minoritarios lugares preponderantes en el gobierno. Repasemos: Perón con la fracción renovadora de la UCR que lo apoyaba (Quijano, dos veces vicepresidente) y con el Partido Laborista en su primera presidencia. En su vuelta en los setenta, impuso a Vicente Solano Lima, del minoritario Partido Conservador Popular, en la vicepresidencia de Héctor Cámpora.
Menem puso en lugares destacados a sus aliados de la UCEDE. Kirchner llevó a un menemista como Scioli de vicepresidente y le dio espacios a los movimientos sociales, de derechos humanos y partidos de centroizquierda. Puso a Chacho Álvarez, por ejemplo, como reemplazo de Duhalde a conducir el MERCOSUR. Finalmente, puso al radical Cobos como vice de Cristina, quien durante sus presidencias alentó la transversalidad a través de La Cámpora, que actuaba como brazo izquierdo por fuera del Justicialismo.



Este radical sostenía, en el 2016, que Cristina no iba a ser candidata porque perdía. Acertó en que perdería pero le erró en que no sería candidata. Yo le acerté en que sería candidata y le erré en que ganaría. Pero recuerdo esta conversación porque me llamó la atención que alguien pensara que Cristina no sería candidata, cuando todo lo que hacía y decía, era en clave de campaña electoral.
Hoy, pienso lo mismo, aún cuando o sobre todo por eso, dada la anterior derrota, sus tácticas sean diametralmente opuestas a las que utilizaba en aquel ya lejano 2016.

Actualmente, el Justicialismo nacional está intervenido. Los gobiernos provinciales que buscaban separar las elecciones de las nacionales, como Gustavo Bordet en Entre Ríos, hoy están dudando si no conviene que la versión local de Cambiemos se hunda con el peso electoral de un Macri desgastado (¿se presentará a la reelección?).
Todas las encuestas dicen que CFK es la principal opositora y la que obtiene mas votos. Como también es la que reúne 100% de conocimiento en el arco opositor, tiene un piso alto y un techo bajo. Pero esos recelos pueden variar si el gobierno, por su parte, sigue hundiendo la economía de la gente.

Mientras tanto, al gobierno le conviene polarizar con Cristina. Por eso, ella guarda silencio y deja que sea el propio gobierno, que en su desesperación, le hace campaña, poniéndola como el antagonismo absoluto de todas sus recetas, cuando sabemos que no es taaaan así (caso Dólar Futuro, cambio de reservas con China, entre otras medidas) pero a medida que el gobierno pierde imagen positiva, este contraste la beneficia. Por eso el silencio.
¿No es la campaña electoral mas inteligente?


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