La cocaína más cara del mundo



Lucas Carrasco-. En su último informe al periodismo patrullero, el exabogado querellante contra Sergio Variosco y actual juez federal de Paraná, nos informa que a contramano de lo que pasa en la calle, donde el aumento de la cocaína y de los lugares de venta a partir de la ley de narcomenudeo abarató el precio entre un 30% y hasta 50%, el precio en realidad se cuatriplicó. Ok, hagamos las cuentas con los números de antes de la baja reciente del precio de la cocaína



Según informa Leandro Ríos -en la jerga del periodismo patrullero ellos se meten por la ventana del juzgado con una lupa y una gorra tipo Sherlock Holmes (sin estar todo el día duro, como el personaje de Conan Doyle) y abren la caja fuerte del despacho (la combinación, casualmente es 1234) y averiguan lo que pasa en el expediente, no es que el juez los llama y les pasa los datos- a través del periodismo patrullero, Sergio Varisco compró la cocaína más cara del mundo y la pagó en cuotas y en pesos argentinos (que los narcos bolivianos deben aceptar, seguramente, al igual que el banco HSBC de Londres, que es el que lava el dinero de este lucrativo -gracias a la prohibición fascista- comercio internacional).
Informa Ríos que Varisco compró un kilo de merca con 60% grados de pureza, o sea, 600 gramos de cocaína y 400 gramos de aspirina, a 150.000 pesos. O sea, pagó el gramo a 250 pesos argentinos. Pero además, en cuotas mensuales de 50.000 pesos. Lo cual implica tres cuotas sin interés: ni el Ahora Tres es tan generoso en las tierras de Eskenazi.

Supongamos que Tavi Celis, ese impresionante cerebro criminal que está preso por...asalto (se robó 200.000 pesos argentinos) no sigue las recomendaciones del HSBC de vender a 300 pesos los 0,80 gramos de cocaína -o un gramo con 80% de pureza y 20% de aspirinas- como se consigue en Palermo, sino que vendía a 100 pesos menos de un tercio de un gramo, o bien el gramo con 77% de aspirina, como se vende en Paraná (yendo caminando a comprarla, con Delibery son 50 pesos para el motomandado).  Tendría una ganancia en pesos argentinos -muy usados por las bandas de este negocio internacional- de casi 30 pesos argentinos cada cuatro bolsas vendidas. Atención HSBC: si aparece alguien en la sucursal de Londres a depositar 1 dolar con 20 centavos, es porque vendió 4 bolsas  y es parte de la banda de Magda Varisco: tengan cuidado o los obliga a ver su programa de TV.
Lo que es un poco raro es que 30 pesos es lo que ganan los soldaditos por cada bolsa que venden. Pero además, con la segunda inflación más alta del mundo, cobrar en tres cuotas sin intereses es perder, de entrada, un diez por ciento (eso sin considerar la inflación boliviana, el porcentaje a los abogados y policías y la mitad que te saca el encargado del lavado de dinero). O sea que el Perez Corradi del barrio Paraná XVI en realidad iba a pérdida. Lo cual explicaría que tenga que salir a robar o que pida contratos municipales de 6.000 pesos.
Muy serio todo esto, che. Para financiar la campaña de ese partido de izquierda al que los empresarios no le ponen guita, ese partido marxista radicalizado llamado Cambiemos.
Pero se nota que hay mucho Netflix y poca calle.
Tendría que haber centros de rehabilitación para adictos a las series de Netflix, porque te queman las neuronas, berraco.