El socialismo desde Entre Ríos



Fernando Adrián Zapata-. Otros debates en el socialismo,el progresismo y las izquierdas.


La búsqueda de unificar diversos sectores del pensamiento socialista data desde hace muchas décadas y se ha suscitado en muy diferentes situaciones y contextos regionales,nacionales e internacionales,con muy variados resultados.
En el caso particular de Argentina y,específicamente en nuestra provincia de Entre Ríos,tal búsqueda y tales debates adquieren formas similares y,a la vez,llamativamente "autóctonas".
En lo personal,como militante socialista argentino,entrerriano y concordiense,ante cada persona que me consulta acerca de "qué es el socialismo",es decir,cuáles son los principios,las prácticas,los grandes elementos en común y las distintas concepciones que nos atraviesan como fuerza ideológico-política en los más variados ámbitos y circunstancias,suelo brindar,además de elementos teóricos, también (o mejor dicho: sobre todo),mi experiencia y mi opinión personales al respecto.

Suelo comentar mis inicios en la militancia de mis estudios secundarios,durante mi adolescencia de "entrerriano en Buenos Aires",allá por los "malditos años noventa" del peronismo menemista y neoliberal,mis inicios en la universidad adquiriendo mayor concientización y organicidad,mayor conocimiento teórico y,a la vez,mayores dificultades en la modalidad de aplicar,tal opción política,a la realidad circundante.

Algunos familiares míos habían militado políticamente en varias corrientes internas del radicalismo y del peronismo,algunos otros familiares eran centroizquierdistas progresistas e izquierdistas independientes,y sólo unos poquísimos familiares eran derechistas declarados,sin que llegara a existir agresiones,polémica mediante,entre todos ellos.Sin embargo,y habiendo sido invitado por sectores radicales y peronistas y,tras un brevísimo paso adolescente en sectores de la Juventud Radical "alemista-irigoyenista-alfonsinista",al poco tiempo me decidí,definitivamente,por abrazar el ideario socialista,gracias a haber conocido una familia de exiliados socialistas chilenos.

Me resultó muy,muy difícil afrontar muy férreas polémicas con otros militantes también socialistas,progresistas y de izquierdas,cuyo dogmatismo y estrechez de miras les impedía superar un egocentrismo tan ajeno al ideario plantedo,así como también,la falta de autocrítica en algunos de ellos,quienes sólo pretendían imponer sus enfoques,compitiendo al peor estilo "liberal y pequeñoburgués" que tanto decían combatir.
También me topé con ciertos "clichés",ciertos "lugares comunes",ciertos "esquematismos",en las contradicciones de militantes que uno denominaría "desviacionistas": unos me hablaban de "unidad" mientras su organización insultaba a mi agrupación y a otras más;otros elaboraban brillantes discursos y formulaciones mientras no ayudaban ni siquiera a sus compañeros;otros se alejaban de la militancia partidaria de la "izquierda clásica" hacia otros espacios de militancia social,acusados de irse a supuestos "atajos de la revolución",los cuales eran,ni más ni menos,que las iniciativas que originaron,posteriormente al año 2001,en los movimientos piqueteros, asambleístas, aborigenistas,ecologistas,feministas,de diversidad sexual,etc.Eso lo recuerdo cual si fuese hoy.

En muchos de esos casos,eran jóvenes porteños provenientes de hogares bien constituídos,con una posición social que les permitía acceder a cierto bienestar material y socio-cultural,lo cual,por sobre su buena voluntad humana,les impedía,lamentablemente,conocer la situación de los proletarios,los desocupados,los explotados,los excluídos,es decir: los que somos "pajueranos" de provincia,los "gronchos" del Interior del país,los "cabezas" de las villas de emergencia,sean estos bonaerenses o "nativos" emergidos más allá de la Capital Federal.
Ya de regreso a Concordia,mi ciudad natal,en el año 2004,atravesando una situación personal muy complicada,me resultó demasiado dificultoso readaptarme y socializar,relacionarme con gente de lo más variopinta,entre quienes,la militancia socialista,progresista y de izquierdas no era (ni aún hoy) lo más habitual.

Aún hoy,entre mucha militancia honesta,consecuente,fraterna,amplia y plural progresista,socialista y de izquierdas,también sigo encontrando militantes "supuestamente" progresistas,socialistas,de centroizquierda e izquierdas,que suelen cometer las mismas falencias que los más recalcitrantes derechistas,esos mismos prejuicios reaccionarios,ortodoxos,demagogos e intolerantes de la más podrida derecha ideológica y política vernácula.
Aún hoy,sigo encontrándome con gente a quienes la palabra "socialismo" les suena a "dictadura de izquierda",a otros "imperialismo anti-yanqui",a otros les suena a "terrorismo";a otros,"comunismo";a otros "anarquismo rojo";a otros les suena a "anti-todo" y,a otros,una versión "romántica y almibarada" del peronismo y del radicalismo,y demás sinsentidos y ridiculeces.
Todavía sigo encontrándome con gente que considera que el socialismo tiene variantes "transeras" y variantes "quilomberas",muchas veces por prejuicios emitidos en imágenes de los grandes medios de comunicación que suelen responder a intereses no muchas veces "desinteresada" precisamente.
Y me refiero a gente de lo más variada;muchas de esas personas son de las mayorías trabajadoras y populares,de los sectores medios y bajos e,incluso con ciertos conocimientos ideológicos y con alguna que otra práctica de militancia social,religiosa,política,deportiva y artístico-cultural en sus barrios,en sus espacios de vida cotidiana y habitual.

En fin,es tanto,tanto lo que puede extraerse en semejante "cara a cara",sea en el "microclima" de la militancia,como así también,en las actividades políticas en las cuales uno queda expuesto a todo tipo de indiferencia,de descreimientos,de desalientos,de tiempo y de empeños muchas veces no contemplados,de esfuerzos individuales y colectivos muchas veces usufructuados por burócratas,oportunistas y arribistas de cualquier "credo" y de misma ambición,además de la ineludible agresión,el ataque artero de ignorantes y matones acomodados,la gravísima amenaza física,y tantos otros riesgos en un marco feudal,por parte de quienes nos perciben como un "peligro potencial" ante sus privilegios de clase,de casta y de abolengo.
Todavía hoy,vale señalarlo,existe cierta gente que le teme y que,incluso,rechaza y repudia toda búsqueda de avance popular,de progreso democrático,de liberación cultural y de equidad social.
Aún así,nada de esto ha logrado impedir que yo,pese a toda contradicción y por sobre toda adversidad,siga siendo un humilde pero firme militante socialista.