El puente imaginario

"Continuaremos ejecutando los proyectos de obra pública esenciales para dinamizar la competitividad de nuestro país, pero pospondremos aquellos que no lo sean"
Declaración conjunta del gobierno argentino en el exilio y el organismo de DDHH, Fondo Monetario Internacional, que frenó un golpe de estado. 


Lucas Carrasco-. En el año 2015 estaba escribiendo una nota sobre las "obras públicas imaginarias" que se debatían, en una economía que no volaba como hasta el 2011. Año en que me reí -pero eso fue en la TV- de la principal propuesta de quien voté para presidente: una ley, que efectivamente se votó, para que los extranjeros no puedan adquirir tierras. En aquel momento, recordé que en 2007 había escrito una nota burlándome -no de manera abierta ni muy sutil, fui bastante cagón- de uno de los pensamientos mágicos que estaba de moda en aquel entonces: el Fondo Anticíclico, una extravagante pavada con gusto a pescado podrido de Noruega que se le ocurrió a Lavagna siendo Ministro del peronismo (para que Kirchner no siga armando fideicomisos sin pasar por Techint) y que reiteraba como candidato a Presidente del radicalismo. El Fondo se hizo, se le puso plata y voló por los aires de su inutilidad apenas vino la recesión del 2009.
En 1999 estaba entrevistando a un dirigente radical, esta vez fue por radio, que se las da de progresista pero siempre trabaja para la derecha o quien lo alquile. Él saraseaba en torno al debate mágico de aquel entonces: el "cambio del modelo si gana De La Rúa y Chacho Álvarez" quienes ya habían confirmado la permanencia de la convertibilidad; había que ser extremadamente boludo o bien un cínico de mierda para tomarse en serio ese debate.
Toda esta introducción viene a cuento porque la nota sobre las obras públicas imaginarias del 2015 se centraba sobre el puente Paraná-Santa Fe.
Desde entonces, en diversas intervenciones, cada vez que se hablaba del tema, me reía.
No es que fuera adivino y supiera que Cambiemos iba a llevar el país a una brusca devaluación luego de la devaluación obvia y esperable, ni las tasas de interés arriba del 40% aunque siempre los neoliberales enfrían la economía como receta monetaria contra la inflación y era de cajón que se iban a bajar los salarios, el "costo productivo" como dicen en la jerga de hijos de puta que abundan en nuestra culposa derecha argentina. Pero no era cuestión de ser adivino.
El asunto era más sencillo. Es más sencillo.



Es un enoooooorme negocio hacer trabajos de consultoría para obras públicas que jamás se harán. Estudios de trazas, de impacto ecológico, un cacho de turismo para "ir a ver la obra imaginaria en donde sí está" y cosas así, curros habituales. Pero. A ver: quién carajo va a querer poner plata para competir contra un túnel subfluvial cuya capacidad no está al tope, y a la vez, para cobrar peaje en el puente imaginario, tiene que ser más barato y llegar más rápido, o sea, conectar con la autopista de Santa Fe (bajo la órbita nacional) y para que el peaje sea mas barato (por cierto, la privatización de las rutas que hizo Menem, llegó para quedarse, ya ni se discute cuál delincuente empresario binguero queda a cargo de la concesión) hay que coimear poner de acuerdo a dos gobiernos de dos provincias con signos políticos diferentes, además de las coimas venias espirituales a los organismos nacionales por la autopista donde debe conectar para que tenga sentido el puente. Y a la Municipalidad de Paraná, que es tan generosa con las mutuales, je.



Ni SOCMA, experto en este asunto de mercados regulados, para decirlo con elegancia, se metería en esta especie de subasta de coimas veleidades distritales donde no está garantizado que el tránsito de automóviles prefiera ir por un puente, necesariamente mas lento que un túnel CUYA INFRAESTRUCTURA CIRCUNDANTE YA ESTÁ HECHA, si bien una vez acordadas las coimas Garantías Negociables el túnel viviría en reparación.
Ojo.Hay alguien interesado: la oligarquía sojera que necesita llegar a la Bolsa de Valores Reales del país, que es la Bolsa de Cereales de Rosario. Ok, pero esos mamarrachos solo saben sacar guita del Estado, no poner. Y además, el negocio, para ellos, son los ferrocarriles, la hidrovía o, en última instancia, los bitrenes. No un puente con algún aventurero de las obras públicas que les corte una tajada de sus ganancias extraordinarias, una tajada tan obligatoria (un peaje legal, ni más ni menos) que se parece a eso que ellos pagan cuando se van de putas a Las Vegas pero que en Argentina jamás: un impuesto. No, la oligarquía sojera, como tantas veces explicó el Australopithecus afarensis, Alfredo De Ángelli, odia los trámites burocráticos de pagar impuestos. Aunque viva de los trámites burocráticos de cualquier planero vip: los subsidios que todos debemos pagarles a estos haraganes crónicos que son la Patria, el Federalismo, la Bondad, la Producción, el Mantecol y todas las cosas buenas de la vida en general, además de ser generales de la tierra petra.
¿Ya abrió la oficina para que vayan a devolver el dinero de tantas consultorías para el puente imaginario? ¿Le preguntaron a la jefa del FMI, Miss Sergio Denis, si les permite una pequeña estafa de unos 20 años del Estado pagando 35 puentes para que, en una de esas, se haga medio puente? ¿Conversaron con Odebrecht para que labure detrás de los Odebrechitos locales de la Cámara Argentina de la Construcción? ¿Se percataron de que ni Entre Ríos ni Santa Fe tienen un banco estatal propio para los previsibles créditos que jamás pagarán? ¿Tuvieron en cuenta el antecedente de YPF, donde todos los socios de Eskenazi en España están presos? ¿Sabían que Eskenazi es el que está al frente del curro de los dos bancos privatizados? ¿Tomaron en cuenta que al ídolo de la Sociedad Rural Argentina y campeón del libremercado y la globalización, el (de pie, señores del Club Social) Partido Comunista Chino, no le conviene sacar el alimento para chanchos que producen nuestros sofisticados patrioteros de la soja, a través del Atlántico? ¿No tienen a mano un mapamundi? ¿La señorita, en la escuela, los que fueron a la escuela (exceptuemos a De Ángelli) no les explicó dónde queda India? ¿Su papá no les dice que dejen de hablar al pedo cuando se ponen en arquitectos egipcios y planifican aeropuertos internacionales en el medio de un puente imaginario a la vera de un estadio mundialista imaginario? ¿Ustedes son conscientes de que todos, después del cuarto whisky, exageramos un poco?
Ah.
Bueno.