El ejército Rojo invadió Nigeria



Lucas Carrasco-. No todos somos técnicos de fútbol. Pero no por eso hay que renunciar a la vanidad.


-¿Viste el partido?
-No, yo tampoco.
-¿Eh? ¿Ya estás borracho? ¿Cómo sabés que yo no lo vi?
-Porque sé que todavía no se ha inventado el avión que te traiga de Rusia a Paraná en media hora y el partido contra Nigeria fue en el Mundial de Rusia.
-Boludo, lo vi por la tele.
-Eso no es ver el partido, eso es ver el programa de TV sobre el partido.
-Otra vez con "La Guerra del Golfo no ha tenido lugar". Siempre lo mismo, Lucas.
-Es que no sé nada de fútbol. Pero sé de comunicación.
-Dejate de joder. Qué manera de sufrir.
-Sí, doble sufrimiento: el pacto de lectura del televidente y la sensación de cursilidad de ese pacto de lectura. Esa onda Corín Tellado.
-Sos insoportable.
-Ya sé. Pero fijate, uno de los conductores del programa...
-¡Pero va en directo, es el partido, no un programa de TV!
-¿Por qué muestran minitas rubias, niños llorando -que, de paso, no es legal mostrar eso por TV en Argentina- y repeticiones de gestos irrelevantes de jugadores y técnicos? ¿Acaso si vos vas a ver el partido te vas a poner a ver la gente de la tribuna?
-La diferencia es mínima.
-No lo sé. No sé nada de fútbol. Pero uno de los conductores del programa, Diego Latorre, dijo que "Marcos Rojo terminó siendo el mejor nueve". No es aventurado suponer que si uno pudiera mirar el partido, no el programa de TV, vería que si hay dos nueve argentinos en la cancha, cinco delanteros argentinos en la cancha, es natural que gracias a que hay dos nueve y cinco delanteros venga un defensor y entre solo en el área rival. Pero no lo sé, no vi el partido.
-Qué raro. Me esperaba cualquier cosa de vos, menos algo de humildad: o sea que sos el único argentino que no se cree director técnico de la selección.
 -Obvio que no, pero no es por humildad, es porque no me importa. Tampoco opino sobre las decisiones de Bailando por un Sueño, ni la fotografía de la serie Goliath. Son cosas que no me interesan saber. Ni tengo el talento adecuado, en el caso de que me interesara.
-Entonces, no te emociona...
-Sí, el programa de TV, sí. Pero los partidos de fútbol, no. Bah, he visto pocos, pero prefiero el programa de TV. Porque a los partidos no los entiendo.
-¿Te parece, en serio, que la edición puede cambiar tanto, objetivamente, lo que uno ve?
-Sí y no. Sí porque la edición es una línea editorial: puede hacer que gane, en un debate por ejemplo, uno u otro, con independencia de lo que realmente se diga. No porque no sé nada de fútbol como para saber cuánto cambia en este caso.
-Habrás notado los carteles publicitarios. La cantidad de empresas chinas y rusas, estatales además, que aparecen. Ni en el Mundial de Corea-Japón se vio este giro asiático.
-Euroasiático.
-No sé si será un reflejo del cambio económico mundial o una cuestión geopolítica.
-Pueden ser, tranquilamente, las dos cosas.
-Lo que es seguro es que es una maniobra publicitaria estupenda para Putin.
-Y evidentemente, los chinos quieren meterse ahí. Al igual que algunas dictaduras petroleras de Medio Oriente pro occidentales.
-¿Te parece que eso incide en los resultados?
-No lo sé, sinceramente. Tiendo a creer que no.
-¿Por qué?
-Porque sino no podría mirar esos programas de TV, que además son los únicos que miro.