Econochantas



Ezequiel Bauman-. Charlatanes de feria que son presentados como gurúes videntes, no paran de hacer el ridículo.


La Bolsa de Cereales de Entre Ríos, la Sociedad Rural de Entre Ríos, la Cámara de Empresarios de Entre Ríos contrataron (con auspicios -subsidios- gubernamentales) una ola de mentirosos pertenecientes a la Religión Neoliberal que decían a fines del año 2017 que durante el 2018. Por respeto no daremos nombres personales, solo contaremos a la gente lo que pronosticaban:

-Habría 10% de inflación
-El déficit fiscal se achicaría
-La cosecha sería récord (especialmente en trigo)
-La economía crecería un 3,5%
-La suba de tasas en EEUU no nos afectaría
-La deuda externa sería manejable
-El dólar estaría a 18 pesos, llegando a 20 pesos para fines del año 2018.
-Se descartaba por completo recurrir al FMI.

Mentirosos patológicos, recurrentes, año tras año son contratados para mentirles en la cara a un conjunto de "empresarios" que total viven de subsidios del Estado, que pagamos todos.
Así que ni se molestan en poner la cara que cualquier persona medianamente honesta consigo mismo pondría si lo estafan intelectualmente de esta manera tan apabullante.
No es el caso de nuestra dirigencia.

Del cinismo de la "Pobreza Cero" y el "supermercado del mundo" ya nadie se anima a hablar. El ingeniero Mauricio Macri comparte con los chantas de la Religión Neoliberal su pasión por la mentira: basta ver las promesas de campaña para darse cuenta que ese hombre tiene serios problemas mentales, pero que a pesar de eso, ha buscado sistemáticamente enriquecer a su familia y sus amigos y testaferros a costa de la miseria presente y futura, por hasta 100 años, un siglo pagando esta inepta fiesta de los ricos, este populista de clase alta que tiene un serio problema para decir la verdad.
Ojalá, por lo menos, que en esta ocasión la Alianza gobernante no se vaya asesinando gente  como en su fugaz paso por el gobierno en el 2000 y 2001. Aunque, a juzgar por lo que hace y dice la ministra Patricia Bullrrich, es difícil creer que en los próximos meses no comiencen a morir argentinos que protestan contra la ocupación extranjera del FMI que viene a financiar la fuga de capitales y dejarnos a los argentinos y las próximas generaciones, esta nueva estatización de la deuda privada como ya hiciera Domingo Cavallo cuando presidía el Banco Central durante la dictadura militar. Sus discípulos en el gobierno, ya sacaron el dinero al exterior. Ahora les da lo mismo si el país estalla ahora o dentro de unos meses.
Los econochantas siempre terminan igual: pidiendo que los militares salgan a reprimir.