Bipedismo y Alpedismo




Lucas Carrasco-. El 83% de los entrerrianos no tienen representación en el Senado Nacional. La Constitución Argentina no estipula en ningún capítulo que los candidatos a cualquier cargo electivo deban exclusivamente ser Homo sapiens. De manera que la candidatura del Australopithecus afarensis Alfredo De Ángelli, junto a Busti a través de su esposa, era perfectamente legal.



El problema es que el 83% de los entrerrianos no quiso votar en 2013 esa agrupación filofascista que planteaba que la oligarquía debía cobrar directamente los impuestos, que el Estado no era necesario y que un Australopithecus afarensis con serios problemas de lectoescritura iba a representar los intereses de la provincia de Entre Ríos en el Senado de la Nación.
Luego, la familia de Ulises Dumont, cuyo nombre artístico es Jorge Busti, pasó por todo el espinel de partidos políticos y hoy creo que andan "críticos del neoliberalismo". En el ínterin, el exvicegobernador de Ulises Dumont, Don Pedro (crema americana + whisky + nueces) Guastavino era hiperultraK, al igual que Mamá Luchetti, Sigrid Kunath. A partir del 2015 sus "convicciones" cambiaron y se hicieron más macristas que Antonia, con la misma actitud condescendiente (y notablemente muda e improductiva) que roza la autohumillación que adquieren ante cada jefecito nuevo. Si en los noventa hablaban en riojano, hoy capaz que se visten como en la Edad Media para caerle bien a Urtubey. Pero mientras tanto, votan lo que le explican con dibujitos a Alfredo De Ángelli que debe votar. Pasamos de tener un bipedista a tener un bipedista y dos alpedistas, pero todos votan lo que le ordenan al bipedista.

Conclusión, el 83% de los entrerrianos no tiene representación en el Senado de la Nación.
Descontando que ninguno de estos tres senadores tiene ningún futuro electoral y hasta problemas para juntar tres personas sin pagarle a seis (y deberle a diez) en un acto familiar; este período oscuro de la provincia de Entre Ríos empezará a contarse cuando los medios paraoficialistas de la provincia alquilen sus convicciones a un nuevo jefecito y empiecen a decir que el actual gobernador Leonardo Simons es malo, feo y sucio.
Pero mientras tanto, e incluso en el futuro, no se contará todo lo que los entrerrianos perdimos por carecer de representación en el Senado de la Nación.
Nadie, por ejemplo, votará contra la entrega de la provincia de Entre Ríos al FMI.