Biodiesel: cómo atenuar el impacto de las retenciones



Por Federico Di Yenno y Julio Calzada-. Recientemente, el Gobierno Nacional dispuso incrementar la alícuota de los derechos de exportación al biodiesel del 8% al 15%. Por lo tanto, la alícuota efectiva pasa del 7,41% al 13,04% sobre el valor FOB del biodiesel. Previendo que esta medida provocará una pérdida de ingresos para los productores locales de biodiesel, se propone considerar medidas que atenúen el impacto.



La industria del biodiesel ha demostrado siempre un fuerte compromiso con el desarrollo económico social de nuestro país y especialmente con el interior de nuestra nación. Considérese que para el año 2007, no existían las fábricas que Argentina tiene en esta actividad en la actualidad. En menos de 10 años, Argentina pasó a contar con 37 plantas de biodiesel con una capacidad de producción de 4,4 millones de toneladas y un negocio que genera exportaciones por cerca de 1.200 millones de dólares. Además de la importante sustitución de importaciones de gasoil, hay que tener en cuenta casi 1,2 Mt de biodiesel que se incorporaron al corte con este combustible en el mercado interno en el año 2017.
La industria de biodiesel en el país ha generado alrededor de 2.000 nuevos puestos de trabajos directos y no menos de 4.000 nuevos puestos indirectos. El biodiesel genera un efecto multiplicador sobre el resto de la economía.

Ante la dificultad para seguir exportando a corto plazo cantidades importantes de biodiesel, tomando en cuenta que:

a) el mercado de EE.UU. está cerrado, 

b) es probable que Europa aplique una nueva sanción de carácter proteccionista a Argentina, y 

c) el aumento en los derechos de exportación deterioró los márgenes de la exportación; 

se torna muy oportuno, con el objetivo de no afectar el nivel de actividad y empleo de la industria de biodiesel, aumentar el consumo interno a través de dos medidas principales:

Aumentar el corte obligatorio del 10% al 15%. Posteriormente se podría avanzar hasta el 20%.

Avanzar en la intensificación del uso de biodiesel en los equipos de transporte, de generación eléctrica existentes y en otros segmentos de consumo de gasoil mineral –de manera voluntaria o por vía de un aumento del mandato respectivo-.



Desde el punto de vista ambiental, la mayoría de las naciones del mundo tienen el desafío de modificar la actual matriz energética basada en los combustibles fósiles, introduciendo los renovables para mitigar los efectos del cambio climático.
El consenso logrado por prácticamente la totalidad de los países, en la Cumbre de Cambio Climático de París en el año 2015, así lo dispone y fija los tiempos en que se debe lograr este objetivo, para evitar problemas ambientales sumamente graves para todo el planeta.
El experto Ing. Emilio Garibotti sostiene que Argentina se encuentra en una situación óptima en lo que hace a la disponibilidad de los recursos necesarios para lograr esta sustitución, ya que dispone de suelos aptos para la producción de biomasa y una de las reservas más grandes del mundo en energía eólica y solar.

El biodiesel es un ejemplo de tecnología aplicada a resolver los problemas ambientales pues es un combustible limpio, derivado de los aceites vegetales y grasas animales y que se destina a reemplazar al gasoil y otros combustibles derivados del petróleo, sin sus problemas contaminantes.

Argentina ha desarrollado una óptima y moderna industria del biodiesel desde el año 2007, basada en su eficiente producción de oleaginosas (soja, girasol, algodón), con la participación de grandes, medianas y pequeñas empresas que están en condiciones de incrementar su oferta cuando la demanda lo justifique.
En el país se cuenta, además, con otros insumos para la producción de biocombustibles como son los residuos cárnicos.

Según Garibotti no existen razones que justifiquen que, estando técnicamente probado que el biodiesel puede reemplazar al gasoil en un 100% en el consumo que realizan los equipos de transporte y generación eléctrica existentes, no se avance en la mayor utilización de este biocombustible en este subsector.

En la opinión del experto Claudio Molina, a nivel mundial se van sumando homologaciones de fabricantes de automotores y maquinaria agrícola para usar biodiesel en altos porcentajes, incluido puro. Entre estos fabricantes se encuentran Scania y Fiat Powertrain Technologies. Las marcas Iveco, Case, New Holland, Bucher, Komatsu y Aggreko utilizan los motores de Fiat y Scania.

Pero además, el uso del biodiesel le permitiría a Argentina importar menos combustibles, especialmente gasoil. En el año 2017 se importaron combustibles minerales, aceites y otros por 5.461 millones de dólares. Sólo las importaciones de gasoil de ese año ascendieron a 1.504 millones de dólares.
Todas estas cifras son muy relevantes para un país que necesita cuidar sus divisas.

Las importaciones de gas natural en estado gaseoso, las que llegaron principalmente desde Bolivia en el 2017, ascendieron a 1.257 millones de dólares.
Por otra parte, en el 2017, las importaciones de gas natural licuado alcanzaron a 974 millones de dólares, para lo cual ingresaron 68 buques a Escobar y Bahía Blanca.
Es importante resaltar que las centrales eléctricas utilizan gas natural junto con gasoil.

Si Argentina avanza en el uso de biodiesel en los equipos de transporte y de generación eléctrica existentes, se evitaría este gasto innecesario en divisas por importación de combustibles (especialmente gasoil) y se crearían nuevos empleos y trabajo genuino por la producción adicional de biocombustibles. También sería muy favorable el impacto en la producción de oleaginosas debido a este mayor consumo.

Es importante destacar que en el 2017 el grado de utilización de la capacidad instalada de la industria del biodiesel en Argentina fue del 65%, razón por la cual hay capacidad suficiente para que crezca la producción.

No debe olvidarse la importancia que reviste la Industria del biodiesel en la economía argentina, con cifras notables para un complejo que no tiene más de 10 años de consolidación:

En Argentina, hay treinta y siete (37) plantas de biodiesel con una capacidad de producción conjunta de 4,4 millones de toneladas.
El 70% de la capacidad de producción está concentrada en el Gran Rosario (GR). Son 10 plantas que pueden producir casi 3 millones de toneladas por año.
La mitad de las plantas (18) están ubicadas en la provincia de Santa Fe, por lo que esa provincia tiene el 80% de la capacidad de producción nacional.
En el país hay 12 plantas de gran tamaño, con capacidades de producción iguales o superiores a 100.000 t/año cada una de ellas. De esas 12 fábricas, 11 están localizadas en la provincia de Santa Fe y, más precisamente, 10 de ellas en el Gran Rosario donde funciona el complejo oleaginoso.
De las 12 plantas productoras de biodiesel de mayor tamaño, sólo dos no se encuentran en el Gran Rosario. Una de ellas está instalada en la localidad santiagueña de Frías y pertenece a Viluco S.A. La otra está localizada en la ciudad de Avellaneda y es de la firma Vicentín S.A.
Las 7 plantas más grandes de Argentina están en el Gran Rosario, con capacidades de producción por encima de las 240.000 t/año. Las 4 principales plantas son: Louis Dreyfus, en General Lagos, con una capacidad de producción anual de 610.000 t/año; Renova (Timbúes); Patagonia Bioenergía (San Lorenzo); y Terminal 6 (Puerto General San Martín) con una capacidad de 480.000 t/año, respectivamente.

La industria de biodiesel en el país ha generado alrededor de 2.000 nuevos puestos de trabajos directos y no menos de 4.000 nuevos puestos indirectos.
El biodiesel genera un efecto multiplicador sobre el resto de la economía.

Argentina es el 5° productor mundial de biodiesel computando todas las materias primas y el 3° productor mundial de biodiesel en base a aceite de soja. Por otra parte, es el 1° exportador mundial de este producto. 
En el 2017, la producción de biodiesel ascendió a 2,9 Mt, mientras que las exportaciones alcanzaron a 1,65 Mt. Cerca de 1,17 Mt de biodiesel se destinó al corte con gasoil para los autos argentinos.
Es un negocio que generó exportaciones por U$S 1.224 millones en el 2017. El 59% de dichas exportaciones (casi 1 Mt) se destinó a EE.UU. por un valor total de casi 725 millones de dólares. Un 38,5% de las exportaciones se comercializó a países europeos.
La demanda de gasoil para el parque automotor y la agricultura (cifras del 2016) habría sido de 13.700 millones de litros, de acuerdo con un cálculo efectuado por especialistas del USDA. El biodiesel utilizado para mezclar con gasoil fue de 1.200 millones de litros. Cerca de un 9% del consumo total.