Tres tristes tesis tragan trigo en un trigal


Lucas Carrasco-.  Tres tesis de este (nunca) humilde analista se confirmaron esta semana.



Los cantacuentos infaltables que recitan desde sus oficinas grises mágicas cifras de "turistas" -categoría elevada en la sociología gourmet de amanuenses estatales- estaban de júbilo dibujando números festivos, acaso sin importarles que ese segmento ABC1 del país volvería del fin de semana largo para comprar dólares, provocar una corrida y un golpe de mercado triunfante. Tanto que la moneda de la Patria Grande, el dolar, bajó (un poco, y de un escalón más alto). O dicho con propiedad: el peso se apreció.

El asunto es fugaz. Pero interesante. Porque en el medio, un conjunto de gobernadores elegidos por la oposición -como Urtubey, Schiaretti y Bordet, que se anota en todas las que haya para chuparle las medias al poderoso- salieron a bancar a las empresas extranjeras de petróleo, electricidad y gas atendidas por sus propios dueños en el Ministerio de Energía y Minería de la Nación, las que asaltan "por amor" como la chica que entró a los tiros en una comisaría de San Justo, a la gente con las boletas de los servicios públicos. Se les sigue diciendo "servicios" por un modismo técnico. Y "públicos" porque el Estado es una Máquina de Producir Cinismo, una máquina parlante salida de una novela de Asimov.
Fin de la jornada bancaria. Alivio momentáneo.
Saldos (provisorios, más vale):

Tres tesis enunciadas en columnas anteriores cobran carnadura:

1) El peronismo entrerriano necesita una interna fuerte para gobernador, para que luego vaya el ganador de las PASO con dos candidatos presidenciales, o tres.

2) Cambiemos tiene que sacarse de encima al Gusano Playero Rogelio Frigerio, adosárselo a Leonardo Simons, que se haga cargo el Peronismo sin Prontuario de Luis Barrionuevo del Ministro de Obras Públicas sin Obras Públicas, al que de paso, acaban de podarle el presupuesto para dar una señal "a los mercados". Tal señal fue, además, al pedo, lo que frenó el golpe de mercado fue la aceptación del pliego de condiciones que salió del Banco Central (el Consejo de Política Monetaria, que define las tasas de referencia, debe reunirse dos veces al mes, los martes. Ya lleva varias reuniones extraordinarias: en la última, ubicó la tasa de referencia para el pase activo en 7 días en un 47% ¿quién carajo pagará esta fiesta de los ricos?). El pliego de condiciones de los carapintadas financieros exigía, a cambio de la aceptación del impuesto a las transacciones financieras, una baja de salarios en dólares y un aumento de la ganancia financiera. Consiguieron ambas cosas.

3) Al peronismo entrerriano ni a los radicales de Cambiemos les conviene hacer las elecciones a gobernador en una fecha distinta de las elecciones presidenciales.
La lógica de ajustar el gasto público en años no electorales (populismo de derecha) y elevarlo en años electorales (populismo pseudokeynesiano) demostró desde el 2012 que no funciona si en el medio está el estrangulamiento externo como amenaza.

Hay una cuarta tesis, que también se está dando y compensa, aunque no alcanza a contradecir, las tres tristes tesis anteriores: está aumentando el precio del trigo. Y en un contexto más amplio, está aumentando el precio del petróleo (los bombardeos a Siria por parte de EEUU, la probable continuidad del gobierno militar en Venezuela y la ruptura unilateral del pacto con Irán, son señales -no las únicas- de que se viene otra fiesta petrolera, dando vuelta la eficaz estrategia de Obama, el Tío Tom, para controlar a sus adversarios estratégicos desplomando el precio del crudo sin refinar) lo que significa que "los mercados" se refugiarán en los commodities, como pasa siempre que sube el crudo y le sigue la suba del oro. A ésto hay que sumarle como antítesis la sobreanunciada suba de tasas de la Reserva Federal de los EEUU.
Una suba internacional de los granos, siempre en la historia argentina, repercutió de manera positiva en cualquier gobierno de cualquier signo ideológico. Excepto que haya sequía. O inundaciones.
Pero hay matices: la eliminación de las retenciones al trigo, el debilitamiento político del gobierno nacional (para restaurar el sistema de retenciones) y el uso del dolar como ancla inflacionaria.
Así que un eventual impacto político de la suba de los granos estará muuuy matizada. Y además, para apalancar la obra pública, los PPP no se van a concentrar donde hay mayor demanda electoral para Cambiemos, sino donde hay mayor rentabilidad. Y del crédito internacional hay que irse olvidando: ya reventaron esa alcancía con doble fondo. Y están golpeando la puerta. Son los acreedores. Cuidado.