Ramón, a primera vista



 Manuel Langsam-. Desde muy joven Ramón se desempeño en tareas rurales. Trabajaba de peón por día donde hiciera falta, ya que tanto sabía de manejar hacienda como hacer arreglos de alambrados, instalaciones o aguadas. Pero no tenía lugar fijo. Siempre de un campo a otro por todas las colonias.
Cuando le propusieron quedarse de peón mensual para trabajar de encargado de un campo, aceptó enseguida ya que estaba cansado de andar de un lado para otro.
La propuesta provino de un hombre que vivía en Buenos Aires y compró un campo en la Colonia Jurado, al que concurría cada tanto, por lo que necesitaba de alguien que cuidara de sus bienes en forma permanente.

Y ahí se quedó Ramón, trabajando de sol a sol, muy conforme con su nuevo rol de peón encargado para velar por el ganado y las instalaciones que se le confiaron. No había casa, por lo que se hizo un lugar en el galpón de las herramientas, y ahí vivía.
Pasó el tiempo y el patrón que estaba muy conforme con su desempeño le propuso mejorar sus condiciones de vida y lograr un arraigo mas firme en el lugar. Para ello le planteó que, si se conseguía una mujer que lo acompañara y formaba una familia, le haría una casa y se podría instalar con ella.
Pero vea, patrón, le respondió, justamente yo quería hablarle sobre eso. Yo ya estoy medio comprometido con Rosa..., que vive cerca de Domínguez, pero como estoy ahora no la puedo traer. Si me hace la casa, la traigo.
Se hizo la casa. Se trajeron algunos muebles, ropas y utensilios necesarios para ser habitada.
Cuando todo estuvo listo y solo faltaba ir a buscar a la mujer que iba a acompañar a Ramón, el patrón tuvo que volver de urgencia a Buenos Aires, pero antes quiso cumplirle a su peón. Ese día el cielo se había encapotado y amenazaba una inminente lluvia.
Para llegar al campo, el camino era de tierra, por lo que en caso de lluvia, se complicaba el viaje. No obstante el hombre salió rápido con su auto y se dirigió a Domínguez confiando en poder regresar antes de la lluvia.
Cuando llegó a la casa de Rosa, salió a atenderlo su hermana Juana, que le dijo que Rosa se había ido al pueblo a hacer algunas compras.
-Y no sabés si se va a demorar ?
-Capaz que sí, porque recién salió y tiene que ir a dos o tres lugares
Ante la complicación, el hombre se decidió:
-Bueno, mirá, yo estoy muy apurado. No puedo esperar porque ya salgo para Buenos Aires y tengo miedo de que se largue la lluvia y no pueda salir del campo. Para no perder el tiempo, si querés, juntá tus cosas y te llevo a vos.
Juana lo miró, pensó un instante, entró en su casa, habló un ratito con su madre, juntó unas pocas cosas, se subió al auto y se fue…
Ramón no tuvo ningún problema en aceptar el cambio de mujer.
Vivieron 32 años juntos (hasta su fallecimiento),y tuvieron 14 hijos, algunos de los cuales aún viven en la misma casa y trabajan en el mismo campo.