¿Quiénes son los empresarios favorecidos por el aumento de colectivo?

Pablo Mori-. Pasan los gobiernos y siempre se repite la misma historia. Los usuarios del transporte público de pasajeros pagan los aumentos, para que los empresarios que explotan el servicio se sigan enriqueciendo sin poner un solo peso de su bolsillo.


Si bien hay que reconocer es la primera vez en años que el precio del boleto de colectivo es discutido por el Consejo Deliberante -la última vez había sido cuando se privatizó el servicio en la década del noventa de la mano de los menemistas, hoy ultraK- también hay que decir que la discusión y los proyectos presentados ya sea por la minoría o por la mayoría. solo benefician a un sector: los empresarios que explotan el servicio público de pasajeros. Estos empresarios a principios de este año conformaron la empresa Buses Paraná, que es una unión transitoria de empresas (UTE) que está conformada por la Empresa Mariano Moreno y por el grupo ERSA.

¿Quienes son los dueños?

El principal empresario que maneja el transporte público de colectivos en la capital provincial se llama Sergio Lifschitz. Lifschitz supo quedarse con el negocio del colectivo cuando desde el municipio se decidió la privatización durante la intendencia de Julio Solanas. En ese entonces, Lifschitz formó junto a otros empresarios la Asociación del Transporte Urbano de Pasajeros de Paraná (que en ese entonces incluía a las distintas empresas que explotaban el servicio: Mariano Moreno, Martín Fierro, La Victoria, General Urquiza). Mediante vaciamientos irregulares que nunca se investigaron varias empresas fueron quebradas y otras vendidas al grupo ERSA de la ciudad de Corrientes. Fue así que Sergio Lifschitz pudo cuasi monopolizar el servicio y quedarse con el negocio. Si bien, ATUP siguió funcionando formalmente -ya que ERSA compró la empresa de colectivos La Victoria- la realidad indica que es este empresario el que se sienta a "negociar" con el intendente de turno.
Sergio Lifschitz es conocido también por haber adquirido en un remate el predio perteneciente al ex balneario Los Arenales, donde pretende la construcción de un barrio privado y en función de ello levantó un muro paralelo al río Paraná, impidiendo el acceso a cualquier hijo de vecino. Estos terrenos habían sido declarados por el ex gobernador Montiel de interés público, pero un decreto firmado por Busti y con el acompañamiento legal de la Fiscal de Estado de ese entonces, la integrante del Supremo Tribunal de Justicia y empresaria de la construcción, casualmente, Claudia Mizawak. A Sergio Lifschitz también se lo vincula con la conocida empresa de Capitalización y Ahorro, ESCO.
Otra de las empresas que se van a quedar con ganancias extraordinarias a partir de este nuevo aumento es del grupo ERSA. Este grupo no solo explota varias líneas de colectivo en todo el país sino que también proveían del servicio del sistema de tarjetas recargables conocido como TARJEBUS que operó durante varios años en Paraná y aun lo continuúa haciendo en la ciudad de Corrientes y en Resistencia. Este grupo es administrado por Juan Carlos Romero, un magnate correntino al que en Corrientes suelen llamar "el jeque" y que durante la década pasada supo explotar muy bien la obtención de subsidios por parte del gobierno nacional utilizando su poder como  titular de la Federación Argentina de Transportadores por Automotor de Pasajeros (FATAP). Estos beneficios también los consiguió con el gobierno de Macri ya que en el 2016 el ministro de Transporte de la Nación, Guillermo Dietrich, autorizó un aumento del 37 por ciento en los subsidios para las empresas que ERSA exploraba en el interior del país. Romero también incursiona en el negocio de la recolección de residuos, en Corrientes, en Córdoba y en el conurbano bonaerense. ERSA también es dueña de la empresa Fluviales que presta el pésimo servicio que une las ciudad de Paraná con Santa Fe.
Para defender a estos oscuros empresarios, Sergio Varisco mandó una patota a golpear a quienes quieren debatir el nuevo aumento del colectivo.