Los muchachos vidalistas



 Lucas Carrasco-. María Eugenia Vidal, la candidata presidencial con la que sueñan "los mercados". Que para variar, tienen sueños fantasiosos y dementes. Donde nunca lo tienen en cuenta a ud, a mí, a la gente.



Una candidatura presidencial de María Eugenia Vidal no aseguraría hoy por hoy que el PRO retenga la estratégica provincia de Buenos Aires. Si lo acompañara en el binomio el dirigente político más inteligente de la derecha vernácula, Horacio Rodríguez Larreta, sí podría garantizar la continuidad del PRO en la Ciudad de Buenos Aires. Le sobran "figuras" con peso propio. Pero, por encima de ellos, la marca PRO no está tan deteriorada como opción municipal. Otra cosa es que El Guasón, Larreta, se arriesgue a perder todo en vez de esperar a 2023 sentado en la maquinaria publicitaria de una intendencia que paga todo el país.



María Vidal, Leal como sirvienta en Grande Pá, expresa un "costado social", un "rostro humano" y un montón de metáforas igual de iguales que los publicistas utilizan para decirle al que les paga que son unos animales que necesitan ser decorados. ¿Es el perfil apropiado para lidiar con una crisis financiera? No. Es el perfil apropiado -pensado desde la centroderecha- para lidiar, con modales de feminidad construida desde la masculinidad ortodoxa, con los movimientos sociales -comprando, con dinero estatal, a los gerentes de pobres, pero esas transacciones nunca se dan a la vista del público: para afuera, se trata de proclamar grandes consignas y devenir en grandes consensos a largos plazos...de 15 días- y con los rudos empresarios de la salud, que se ponen camperas de cuero cuando hacen de sindicalistas. A ellos, hay que sumar a los ancianos célibes expertos en sexualidad ajena, que requieren guita para sus unidades básicas, los colegios confesionales, a cambio de no manchar sus polleritas al arrodillarse a llorar por los pobres y la droga que solo ven en documentales de Netflix. Es más, casi todo Netflix, que es una mezcla de romances torcidos con aburridos supernarcostar, está hecho exclusivamente para la Comisión Episcopal, por eso no pagan ni impuestos. No sería raro escucharle decir al Papa Francisco: "berraco, mandame más lana o te lloro la chimba de pobres de tu malparido país". 



La dinámica de la crisis que el PRO y sus parejas de alquiler -la UCR y la CC (Coalición Colesterol) de Carrió- armaron, maquillaron y tramitaron, se les fue de las manos. Hace rato. Los propios protagonistas de esta road movie de choreo financiero ya hace rato se rajaron de la película, llevándose hasta la recaudación del cine. La pesada herencia de esta fiesta extranjera de Ricos & Grasas la pagaremos los argentinos durante, literal eh, cientos de años.
Sin embargo, por el trauma del 2001, la sociedad extremará su paciencia, como lo hizo durante el 2014, a la espera del balotage donde es de esperar que gane un outsider, como sucede siempre que la crisis se agiganta: eso fueron Alfonsín en el 83, Menem en el 89, Kirchner en el 2003. Una transición normal y en calma no es hoy el horizonte de nadie: todos los días hay represión, puebladas, renuncias de funcionarios, corridas; en fin, el clásico menú del despelote argentino cuando sus autoridades están preparando las valijas para terminar en el penitente geriátrico del Senado, que es la manera de evitar la cárcel para la casta de expresidentes. En esa penitenciaría geriátrica que es el Senado nacional, todos -menos Mamá Luchetti, la senadora Sigrid Kunath, que no entiende- se creen presidenciables. Total. Al resto de sus colaboradores lo llevan a Comodoro Py como si fuera un artista callejero pero al revés: tiene que divertir a sus señorías y ponerles dinero en la gorra que le pasan. El bullying judicial (shhh, esto es top secret) deja sin un peso hasta el más ladrón de la camada política. El botín es repartido entre abogados justicieros de estruendosas acusaciones, y la familia judicial, siempre solidaria consigo misma. Porque "lo primero es la familia".