La derecha lleva al país otra vez al desastre

Ezequiel Bauman-. Con improvisación y mostrando un alto grado de impericia, el gobierno nacional no sabe administrar la crisis que incubó. A partir de ahora, si no hay un fuerte golpe de timón, solo cabe esperar sentado a que explote la bomba económica armada por el Presidente Macri, sus compañeros de colegio secundario y los familiares de los compañeros del colegio en el gobierno.

Las advertencias no sirvieron para nada. Ahora el país entero, especialmente las clases medias y los trabajadores, están pagando las consecuencias de la improvisación, la corrupción, el nepotismo y la irresponsabilidad del gobierno nacional, cuya energía está puesta únicamente en moldear la Justicia para su propia conveniencia, pensando a futuro. Total, ellos tienen sus cuentas en el exterior, protegidas de las turbulencias que ellos mismos crean para aumentar su patrimonio.
Es tal la hipocresía que uno de los instrumentos a los que apeló el Banco Central fue el dólar a futuro, demonizado por ellos mismos cuando eran oposición. ¿Pedirá el Juez Bonadío el encarcelamiento de Macri, Dujovne y Sturzenegger?

La crisis a partir de ahora será devoradora porque las expectativas económicas negativas siempre terminan alimentando el fenómeno. La prensa internacional de derecha luce espantada por la improvisación del equipo del ingeniero Mauricio Macri. La prensa oficialista local trata de contar la crisis que ocultaron como si fuera un problema de organigrama. El gobierno habla para sí mismo y dice que el mundo tiene la culpa de sus yerros. Es la tormenta perfecta en el plano político para afrontar la tormenta perfecta en el plano económico.
Mientras tanto, las supuestas soluciones para contener el dolar, son devastadoras para la economía en el mediano plazo. Los anunciados recortes en la inversión estatal estratégica y la astronómica suba de tasas para que la bicicleta financiera siga destrozando la economía, es echar nafta al fuego que el propio gobierno encendió.



Para que se entienda: destrozar la economía nacional para bajar coyunturalmente 60 centavos de peso el precio del dolar, es una locura que nos coloca directamente en las puertas del abismo. Habla de un equipo económico y político abstraído de la realidad, como en un mundo propio donde todo es una maravilla y con pequeñas correcciones la "confianza" de los inversores imaginarios se activará y florecerá la lluvia de inversiones porque como dijo el Presidente "lo peor ya pasó". Lo dijo antes del récord de venta de divisas, récord de endeudamiento, récord de tasas de referencia y aún así, sin poder impedir la mayor devaluación no buscada desde el año 2002.
El supuesto objetivo de bajar la inflación hay que olvidarlo: fue otra mentira más del gobierno, que a este ritmo será el que mayor inflación creó desde el 2003, con la particularidad de que lo votaron para que termine con la inflaciön
Hace un mes el gobierno obligaba a los pequeños comercios a usar posnet para la venta con tarjetas de crédito. Con estas medidas, liquidó el crédito, el consumo, el mercado interno. Ése es el nivel de improvisación. Los bancos, por decisión del Banco Central pueden ganar un 57% por el pase de un día. La gente común, seguirá sufriendo los tarifazos, el ajuste, la rebaja salarial, la pobreza, el desempleo. Ningún marketing puede ocultar esta situación.