La comunicación no hace milagros...


Alexis Gravier-. La comunicación no hace milagros, pero sí que puede empeorar las cosas. Dujovne empeora lo que no parecía posible empeorar.


Ya lo hemos explicado hasta el hartazgo: sin una política de gobierno es mala, la solución no es la comunicación, sino corregir esa política.
Aclarado este punto, veamos un asunto que es menor en relación a la magnitud de la catástrofe social en ciernes a la que nos llevó el gobierno del PRO: no hay nadie calificado para explicar qué está pasando, por qué está pasando y cuáles son las alternativas que maneja el gobierno.
Por el contrario, los cambios cosméticos de poner un "Ministro Coordinador" con el FMI que absorbe las tareas de 7 ministerios, es una pésima medida. Los siete ministerios seguirán gastando como si fueran ministerios con sus fabulosos sueldos, privilegios y bochornosas compras para que los funcionarios la pasen bomba, pero no tendrán nada que hacer, ninguna responsabilidad más que como Gerentes de Recursos Humanos buscando a quién de los empleados de bajo escalafón (los que verdaderamente trabajan) recortarles horas extras, bajarles el sueldo o presionarlos para que acepten retiros voluntarios. Mientras tanto, el gobierno que más puestos políticos creó en toda la historia reciente (de acuerdo a investigaciones de Claudio Lozano), seguirá disfrutando mas que antes porque ahora casi ni tienen que trabajar: el FMI le comunica al Ministro Coordinador qué debe hacer y éste, si puede y sabe cómo, lo hace. Sino, estalla el país. Pero si lo hace, igual estalla el país, pero mas adelante.

Que sea un periodista -encima, un periodista de medio pelo, sin ningún prestigio en el rubro- el "Ministro Coordinador" no ayuda a darle densidad al mensaje económico que imperiosamente el gobierno debe transmitir a la sociedad. Al contrario de lo que seguramente Macri creyó al nombrarlo en ese extraño cargo inexistente en los papeles, Nicolás Dujovne es un pésimo comunicador.
Tómese 4 minutos y vea y escuche lo que dijo este señor en un foro académico en España, buscando inversiones extranjeras:



Soberbio, altanero y mentiroso, el encargado de traer inversiones tiene su patrimonio en el exterior. Nadie sabe cómo hizo su patrimonio. Solo se sabe que fue ñoqui del bloque de senadores radicales.
¿No es de una obviedad absoluta que este hombre en vez de pararrayos de Macri es una carga pesada para el gobierno en este frágil momento?
Un buen comunicador no puede solucionar una crisis, pero puede conducirla. Sin un pararrayos, con Macri quedando desnudo y solo ante la opinión pública, la bronca contenida y creciente se irá posando sobre él, dado que Marcos Peña o la mayoría de sus ministros parecen una estudiantina recitando consignas de campaña electoral, que pueden servir...en campaña electoral, no cuando faltan un año y medio para las elecciones y está en riesgo ni más ni menos que la institucionalidad del país.
Es un asunto demasiado serio para dejarlo en manos de improvisados y charlatanes.

No hay que olvidarse que Macri aún no trajo su dinero de la guarida de Panamá, no pagó lo que le adeuda al Estado por el canon del desastre que hizo en el Correo Argentino y les siguen apareciendo cuentas en el exterior sin declarar a sus ministros. No son las personas más idóneas ni creíbles para plantear ningún ajuste sobre los que menos tienen.
Pero nada de esto le importa al nuevo gobierno verdadero y que nadie votó: el Fondo Monetario Internacional, a quien la comunicación y el marketing político le importan un comino. Tanto como le importan un comino si hambrean países enteros para engordar las arcas de los Fondos de Inversión y los bancos de las potencias a las que responde el FMI.