El Macri ideal



Osvaldo Quinteros-. ¿Hay un nuevo Macri? ¿No está Macri haciendo todo lo posible para parecer lo que la oposición dice que es?

El cambio de discurso con una agenda financiera como prioridad, en vez de la pobreza. La recurrencia al Fondo Monetario Internacional. La "doctrina" Chocobar. La represión diaria a la protesta social, que se silenciada por los medios oficialistas. Todo esto y muchos pequeños gestos más, muestran al Macri ideal para la oposición. Se está volviendo su propia caricatura.
Está rehaciendo la imagen de insensible, corrupto, desinteresado por la gente, oligarca y duro.  La imagen que le hizo perder el balotage contra Ibarra apoyado por Kirchner y Carrió. Luego, contrató a Durán Barba, que le hizo hacer los timbreos, según el mismo publicista confiesa "no tanto para cambiar a la gente que no votó por él, sino para cambiarlo a él". Fue a un foniatra para sacarse el acento cheto. Tomó cursos de oratoria. Intentó rodearse de asesores que entiendan de política. Les hizo caso. Se disciplinó ante esos nuevos dioses de la política que son los publicistas. Habló con cuidado y un guión muy preparado. Mientras armaba un ejército de troll para que atacaran a sus contrincantes.
El nuevo perfil, con los años, fue efectivo. Le sirvió para ganar, por muy poco, el balotage contra Daniel Scioli y Carlos Zanini, que representaban doce años de gobierno. Mucha gente votó ese Macri, no éste Macri. Eso son los desilusionados.
Ahora le queda, solamente, el núcleo duro de simpatizantes. Que no es poco, al contrario. Es la base para, con unos puntos más de sus antiguos votantes volviendo al redil por miedo a la oposición, especialmente a la oposición kirchnerista, para ganar en primera vuelta. En un balotage se le complica, excepto, por ahora, si compite contra Cristina Kirchner, que aún tiene una imagen negativa alta. Y es vista, mayoritariamente por el pueblo que la quiere y el pueblo que no la quiere, como la principal opositora.



Quizás éste sea el verdadero Macri, quizás lo sea el anterior, que parecía genuinamente preocupado por los pobres y hablaba desde el clásico paternalismo social de la derecha católica, solo que Macri lo hacía desde la onda new age.
O quizás era de una u otra manera y las dificultades del cargo que ocupa, lo fueron moldeando de este modo.
¿Acaso importa cómo sea realmente el líder de "un equipo" que tiene batallones de asesores en comunicación, imagen, discurso, call centers de trollos, medios opositores cerrados, el principal partido político opositor intervenido?.

Este Macri es el Macri ideal para la oposición. Que lo pintaba como una caricatura propia de nuestra historia. Una especie de Patrón Costas mezclada con la frivolidad de Menem.
Habrá que ver si en estos tiempos el pueblo argentino reelige a un presidente así.. Yo creo que no, pero puedo estar equivocado.