El gordo motoneta



Joakito-. Una vida menos. ¿suicidio? ¿asesinato? Ninguna. Son las malas políticas urbanas en materia vial las que hicieron lo suyo.¿ A dónde va todo el mundo tan apurado que no recuerda la velocidad máxima en calles de 40 km/h. y en avenidas 60 km/h ?  Nuestras costumbre pueblerina de movilidad  aún permanecen sin haber sistematizado una cultura vial que no se sostenga en el modelo punitivista.


Imaginate, salís un sábado a la noche con tus amigos, disfrutando la moto que todavía estas pagando, te divertís, se rozan las motos y por el carril contrario venía un auto.
Imaginate, volves de comer algo y pasear con tu familia y entrando a la ciudad un gurí está todavía vivo tirado en el asfalto, no tenes tiempo y sentís como las ruedas del auto quiebran algo.
Imaginate qué lindo, feriado, lluvia, mate y tortas fritas con tu nieto. Vas a comprar grasa al almacén, la vereda esta inundada y te atropella un colectivo.

Las portadas se pueblan de funcionarios ineficaces hablando de la imprudencia de los conductores. Los datos dicen que en el sur de la provincia hubo seis accidentes en dos horas. "El precio te da la calidad" dicen los comerciantes. Te controlo que uses el casco pero dejo que te vendan motos sin él.
Paraná ya no es una ciudad compacta, donde se evitaba que sus ciudadanos recorran grandes distancias para satisfacer sus necesidades elementales. A crecido de manera considerable, convirtiéndose en una "ciudad difusa", obligando a quienes la habitamos a invertir mayor tiempo y esfuerzo en la movilidad cotidiana.

El desarrollo si no es acompañado de una política integral de transporte público (la desidia y la corrupción han hecho que este servicio en Paraná sea caro y de pésima calidad) hacen que aparezcan los problemas en el tránsito, ya que es mas efectivo -y por eso creció tanto- el mercado automotor y sobre todo el uso de las motos. Es necesario, entonces, para que no impere el caos intentar una convivencia pacífica entre todos los medios de transporte, como así también el reparto equitativo del espacio público (con la responsabilidad vecinal de las veredas) como aporte a la solución.
Incluso para las mínimas distancias, las motos y los autos como medio de transporte son los mas utilizados, circulando a altas velocidades y compartiendo calzada -casi siempre deteriorada o de tierra- con peatones, con carros y con bicicletas.

Los cambios que generó el crecimiento y desarrollo de Paraná, han hecho que el sistema de inspectores de tránsito (dentro de la ciudad) y los policías camineros (en las rutas) se vuelva ineficaz, ya que fueron pensados para una ciudad con pocos accidentes viales y donde las muertes viales no constituían parte de la cuestión social.
Este sistema preventivo se basó -y se basa aún- solo en el control y la sanción, es decir, es un modelo punitivista y acusador, que solo se dedicó -y se dedica todavía- a hacer grandes las arcas estatales por las multas, pero se muestra totalmente ineficaz en la reducción de la accidentalidad.

Si bien es cierto que existen los excesos (velocidad, alcohol, confianza, cansancio) existen también problemas derivados del diseño o directamente una mala conservación de los calles, que no “perdonan” a un conductor por distraerse, dormirse o evadir a otro vehículo, sin que culmine en un fatal desenlace.
Uno puede entender que desde el Estado se haga foco en prevenir la violencia de género, de "focalizar" políticas que beneficien a las minorías, pero si tan adeptos son a armar "Comités" y "Comisiones de", entonces, por qué no convocar de manera urgente a un consejo provincial de emergencia vial - replicando su creación en todos los departamentos – que esté integrado por  los partidos políticos y  las entidades cívicas locales (asociaciones de vecinos, asociaciones de autoescuelas, el ACA, las asociaciones de peatones, y las de prevención de accidentes).
Una vez convocados estos consejos deben inmediatamente realizar un monitoreo constante de la siniestralidad, mapeando su localización, identificando sus características y sus causas, para tomar inmediatamente medidas correctivas para revertir tal situación. Tal vez, de esta manera, nos tomemos un poco mas en serio las muertes y podamos ver mas allá del "uso o no uso del casco"