El drama de las cloacas en Paraná



Pablo Mori-. Hacía años que en la capital de la provincia, sobre todo en la zona sureste de la ciudad no se realizaban obras importantes en materia de de servicios de desagües cloacales, la última que se hizo de tanta envergadura fue la colectora noreste, que llevó el servicio a todo el este de la ciudad.

Los problemas cloacales han proliferado en los últimos años, no solo por la falta de obra pública municipal en este sentido, sino también por la mala planificación a la hora de construir viviendas particulares (en loteos no autorizados) y de nuevos barrios pertenecientes al IAPV (estos nuevos barrios se han construido sin los estudios de factibilidad y han generado graves problemas cloacales porque no tienen salida las redes internas).
Es para resaltar que el mantenimiento y extensión de los servicios cloacales se ha convertido en un tema prioritario en la agenda pública del Estado municipal en vistas de lograr la cobertura universal, destinando importantes recursos del presupuesto para financiar obras de saneamiento, como así también lineas nacionales de financiamiento.



El proyecto "Construcción de la Red Colectora Cloacal y Subsidiaria del Colector Noreste en la Cuenca sureste fue elaborado, tomando como base para su desarrollo el Plan Director de Desagües Cloacales y Disposición Final del año 2009, elaborado por la Dirección de Ingeniería de Procesos y Nuevos Proyectos. El sector en estudio corresponde a la cuenca alta del Arroyo Las Piedras, afluente del Arroyo Las Tunas y que en el Plan Director de Agua Potable de la Ciudad de Paraná, en un mediano plazo, está previsto como parte de la subcuenca del Arroyo Las Tunas, que tiene como factibilidad de servicio cloacal, un Colector Este, con descarga en la desembocadura del Arroyo Los Berros donde se implantará la Planta de Tratamiento de Líquidos Cloacales de Paraná, hoy sin construir.
Con esta obra que demandará casi 180 millones de pesos, con aporte nacional y municipal, se beneficiaran 15 vecinales y se pondrá en valor una gran zona que tiene capacidad de loteos a futuro, lo que terminará beneficiando a más de 20 mil paranaenses.
Se trata de la construcción de más de 30 mil metros de cañería de cuyo beneficio disfrutarán los vecinos de los barrios Parque del Lago, El triángulo, La Buena Fe, Unidad, Jorge Newbery Centro, Jorge Newbery Este, 9 de Julio, J.J. Urquiza, Corona Sur, 9 de Julio y el nuevo barrio Vicoer. El trabajo tiene un plazo de más de 400 días.
El Colector mayor será de 450mm y su traza pasará por calle Miguel David, desde Gobernador Parera hasta Doctor Martínez, donde evacuará en la nueva Estación Elevadora encargada de trasladar los líquidos cloacales al Colector Noreste por calle Tibiletti.
El proyecto,también contempla las colectoras domiciliarias sobre ambas veredas con las conexiones domiciliarias correspondientes para unas dos mil viviendas, y desde el municipio se informó que se le dará a los vecinos facilidades de pago mediante un plan de financiamiento para que todos puedan acceder al servicio.

Hay que resaltar que hasta mediados del 2017, de las veinte plantas elevadoras de líquidos cloacales que existen en la capital entrerriana, doce no andaban y ocho lo hacían de manera defectuosa. Esto se comenzó a solucionar a partir de la compra que en su momento hizo el municipio de las bombas faltantes.

Los problemas cloacales son cada vez mas importantes porque a los problemas mencionados se le suma que en Paraná hay muchísimas conexiones clandestinas, y hasta existen caños pluviales conectados a la cloacas. Al finalizar las obras el 80% cubierto de superficie de la ciudad contará con el servicio cloacal, convirtiendo a Paraná en una de las capitales provinciales del país que goza de este beneficio.

La importancia de estas obras radica no solamente en una cuestión urbanística y de planificación de la ciudad sino principalmente en un aporte a la salud pública ya que contar con el servicio de desagues cloacales contribuye a evitar las llamadas enfermedades de origen hídrico.
Las enfermedades de origen hídrico aumentan las tasas de morbilidad y mortalidad infantil, así como también causan problemas de desnutrición. Estas enfermedades pueden ser contagiadas por tener contacto con agua contaminada, así como también mediante la ingesta de alimentos regados con aguas servidas, y falta de higiene personal (lavado de manos) y de los alimentos. A su vez, se consideran las enfermedades transmitidas por vectores proliferados en el agua (dengue por ejemplo) y los trastornos ocasionados por la presencia de determinadas sustancias como nitratos, cadmio, mercurio, arsénico y plomo.