El caballo blanco de San Martín



Gonzalo García Garro-. La era de la fábula y la novela ha terminado. Más allá de algunos bastiones académicos liberales, aggiornados hoy como renovación histórica o “historia social”, el revisionismo ha triunfado políticamente en su primera labor: destruir las bases de la historia oficial. Hoy ya ni un escolar ingenuo puede creer en “el caballo blanco de San Martín”, o en las bondades patrióticas de Sarmiento “educando al soberano” y pidiendo a la vez que “no se ahorre sangre de gaucho” cuando se comete el genocidio de nuestros paisanos a fines del Siglo 19. Ya nadie califica a Rosas como “tirano”....Los billetes de 20 pesos llevaron su imagen y los restos del Restaurador descansan en su Patria amada. Cristina Fernández de Kirchner declaró al 20 de Noviembre como feriado nacional en su homenaje y el Estado dispuso la creación del Instituto Nacional de Revisionismo Histórico Argentino e Iberoamericano Manuel Dorrego.


Tampoco hoy se lo considera a Perón como “el tirano prófugo y sangriento” como lo calificó alguna vez la llamada Revolución “Libertadora” que de un decretazo quiso borrar diez años de historia prohibiendo mencionar el nombre del General, Evita o el Partido Peronista. Ese golpe de estado del 55 también intentó adulterar y alterar la historia, creando una leyenda negra del peronismo y su conductor. Pero después de 18 años de exilio, resistencia y lucha popular Perón volvió a su Patria, ganó las elecciones y fue por tercera vez Presidente de los argentinos.
Los 18 años de exilio de Perón y la vuelta del peronismo al poder fue la prueba de fuego de la memoria popular que no se dejó engañar por las mentiras de la historia oficial. Y fue durante ese mismo periodo, de resistencia y luchas populares, en que el revisionismo consolida su triunfo incorporando sus verdades a la conciencia nacional de los argentinos y demoliendo la credibilidad de la historia pensada y narrada por Mitre y Vicente Fidel López.

Si es bien es cierto que el revisionismo ya ha incorporado a la política nacional una cantidad de verdades que se refieren al ser nacional, es preciso que continué hoy, en coincidencia con las nuevas condiciones históricas dadas, su trabajo de investigación, su revisión y su espíritu polémico.

El revisionismo estaría en peligro si hoy creara “otros santos de cera y otros diablos”. El revisionismo no es una simple revalorización de anécdotas y de hombres. El gran esfuerzo intelectual llevado a cabo por los investigadores no se hizo para “desvestir santos y vestir a otros” sino que es el resultado de la madurez de la conciencia política del pueblo argentino. Y ese pueblo argentino vive hoy circunstancias históricas diferentes, tiene preguntas y dudas distintas, en fin otra mirada de la historia desde este presente. Y el revisionismo desde su actitud militante debe darle respuestas, ese es el nuevo desafió y esa es la asignatura pendiente.

Porque no todo está claro en la historia argentina de los últimos 50 o 60 años....Ni claro, ni despejado, ni lo suficientemente divulgado. La historia oficial sigue operando y oculta hoy los crímenes cometidos de los cuales la oligarquía responsable no se hace cargo. Y esa “historia oficial”, con nuevas cosméticas, pero liberal e incluso unitaria por su carácter centralista, en consonancia con algunos medios de comunicación masivos, continúa omitiendo o falseando hechos históricos ocurridos hace solo 50 años.

Así como resaltamos que Rosas estaba en los billetes de 20 pesos, ahora Macri puso animales en los billetes. No es revisionismo o liberal, es ahistórico, que es otra forma de cultivar la desmemoria de un pueblo. Hablamos del Dorrego, ahora bien, el instituto fue cerrado en diciembre de 2015, por decisión del presidente Mauricio Macri.

Como vemos, ninguna batalla está ganada del todo. Es una tensión permamente. Porque la historia es política. La política de hoy es la historia de mañana. El proceso de ocultamiento y negación es retornante.

A título de ejemplo de esta política de ocultamiento y negación, como para que entienda con un caso el lector: los bombardeo a Plaza de Mayo en junio de 1955: Más de 350 muertos y 2000 heridos muchos de ellos definitivamente mutilados. Todos ellos blancos civiles inocentes. Fue el día más sangriento de la historia argentina contemporánea. Nuestra propia Guernica. Pero “de eso no se habla”....En mas de 50 años se publicaron 3 o 4 libros sobre este tema, muy pocos difundidos y de limitado número de ejemplares editados. (“El día que bombardearon a la plaza de mayo” del periodista Alberto Carbone, 1997, “Bombas sobre Buenos Aires”, de Daniel Cichero, 2005 y un trabajo digno y reivindicativo de las víctimas que realizó Gonzalo Chávez en “La masacre de plaza de mayo”. 2005) se me escapan otros. La conspiración del silencio no consiente más, lo que sí se permitió es que uno de los pilotos que ametrallaron civiles inocentes, Máximo Rivero Kelly, llegara a ser Subjefe del Estado Mayo Conjunto de la Aviación Naval durante el alfonsismo.