Drogas sí, drogas no, eso lo decido yo


Joakito-. ¿Cambiarán los hábitos de consumo de drogas ilegales ahora que se implementa la "ley de narcomenudeo? ¿Dejará de existir una alta demanda de drogas deteniendo a los pequeños dealers? ¿Cuales son las acciones que se toman en el mundo en la llamada "lucha contra las drogas"?

La criminalización mundial de las drogas data de los años sesenta. La llamada "guerra contra las drogas" no solo demostró ser un fracaso sino que tuvo su correlato en materia de violaciones a los derechos humanos. Los distintos gobiernos de la región jamas tomaron en cuenta estudiar el tema desde una perspectiva de derechos humanos, hasta que en el 2014, por pedido de 17 organizaciones de 11 países de América, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) realizó una audiencia temática regional, la primera sobre este tema.

La política de luchas "contra las drogas" incluso hasta hoy solo se ha tratado desde un paradigma prohibicionista  y el único éxito demostrable es que se  ha incrementado de manera exponencial la militarización y la violencia asociada a las drogas. Al crearse un gran mercado ilegal controlado
por organizaciones delictivas complejas y cada vez más poderosas, los conflictos violentos han recrudecido sobre todo en las zonas empobrecidas en donde, además,se ha profundizado el deterioro de las condiciones de vida y la estigmatización de sus habitantes.

Entre Ríos, pretende no solo continuar con el paradigma prohibicionista  sino que con la ley de narcomenudeo potencia el armado y desarrollo de los grandes grupos delictivos, no solo al eliminarles la competencia, sino que desde esta ley se persigue fundamentalmente a los consumidores quienes son los que debido a la prohibición recurren a los pequeños comerciantes de drogas.
A su vez, hay que analizar que el tráfico de drogas es inseparable del tráfico de armas, las peleas territoriales, la corrupción y el debilitamiento de las instituciones democráticas, en especial de las policías, la justicia y las dependencias del gobierno. ¿Es posible confiar en que la policía y la justicia provincial accedan a perseguir a "los narcos" cuando ellos mismos obtenían ganancias, como lo demuestra la detención de un comisario de la división toxicología y la condena de un empleado judicial por el tráfico de armas incautadas que volvían al mercado delictivo?
En nuestro país y en Entre Ríos en particular, hablar de “los narcos” ha funcionado solo como coartada discursiva para aplicar recetas punitivas y demagógicas en materia de seguridad: operativos de saturación policial en barrios populares, el aumento de las penas, el uso abusivo de la prisión preventiva, y el  aumento de las facultades policiales de detención.
Bajo este pretexto y como nacionalmente la Ley de Estupefacientes persigue al consumidor en Entre Ríos sobre todo a partir del debate y aprobación de la Ley de Narcomenudeo, se siguen registrando numerosas detenciones de personas por consumo, en general al ser encontradas en espacios públicos con pocas cantidades de estupefaciente, sin armas ni tampoco cometiendo otro delito.

¿Hasta dónde llegan las consecuencias de la criminalización de los usuarios y autocultivadores de drogas? Tener un proceso penal abierto implica incertidumbre y estigmatización. Y por otra parte el sostenimiento de la persecución criminal a quienes son consumidores, no afecta el negocio de los grandes narcos por el contrario lo incrementa. En este sentido, es el propio gobierno de los Estados Unidos -adalid de la "guerra contra las drogas"- quien está planteando empezar a discutir el cambio de paradigma en la pelea contra las drogas, tratando de utilizar los recursos económicos y políticos ya no para atacar a la "oferta" sino concentrándose en atacar la "demanda", es decir, empezar a pensar políticas públicas y comunitarias de prevención de las adicciones, otorgándole más importancia a las políticas sociales que busquen reducir la demanda de drogas (salud, educación, etc).

Empezar a ver al problema de las drogas como un problema de salud pública,implica un cambio radical de paradigma. Esto es lo que se vienen recomendando desde los órganos mundiales: A diferencia de salir a combatir a los narcosmenudeos y sus redes de protección, se trata de combatir inteligentemente a los grandes carteles y grupos de narcotráfico, siguiendo la ruta del dinero que genera la venta masiva de drogas ilegales, a la par de ir liberando poco a poco, y en ciertos niveles controlados, el consumo médico y hasta recreativo personal de ciertas drogas como por ejemplo la marihuana. Todo lo contrario a lo que dicta la "ley de narcomenudeo provincial". Nadie dice que será fácil y rápido ya que se trata de cambiar las políticas públicas en temas legales, de justicia, de seguridad penal, de salud y comerciales, lo que no se puede hacer de un día al otro.