Esperame ahí, donde vamos los pecadores

Basura, que se refleja en tu piel



Joakito.- La noticia por estos días es que la Municipalidad de Paraná tiene pensado avanzar en  un proyecto de relleno sanitario con el fin de desterrar el basural a cielo abierto que existe en el Volcadero que se encuentra a la vera del río Paraná en el Barrio San Martín.
Se sabe que el tema de la basura es uno de los grandes males que afectan a las ciudades grandes e incluso las no tan grandes que están en expansión. Es un gran mal que se produce como consecuencia de la alta densidad de la población y en general por la inadecuada gestión de la basura que hacen que se provoquen daños en el ambiente y en la salud de las personas. El aumento del volumen de embalajes, de envases descartables, la caída de rentabilidad del reciclado de la mayoría de los componentes, han sido claves para el aumento desmedido de basura.



El Volcadero de Paraná es un gran basural a cielo abierto, que si bien no existen datos precisos de cuando se empezó a generar ese basural, los vecinos mas antiguos de San Agustín -que en su época de esplendor era una zona de quintas y donde estaba ubicado el Frigorífico Municipal- dicen que tiene mas de 80 años.

El basurero a cielo abierto trae aparejado problemas de salud, ya sea para quienes trabajan ahí o por el humo que se produce por la quema de la basura, que no sólo contamina el ambiente con el monóxido de carbono sino también con los productos de los plásticos y demás que se queman que produce afección a nivel respiratorio cuando es inhalado fundamentalmente de forma crónica.
Los pocos datos que existen sobre cuánta basura se produce datan del 2016 y dicen que en Argentina se producen 0,85 kilo por habitante y por día, que genera un total de 36.036,39 toneladas de residuos sólidos urbanos por día y 13.153.282,19 toneladas por año.
La mayoría de esta producción se concentra en la provincia de Buenos Aires.

Es importante señalar que la cantidad de basura no tiene que ver sólo con la cantidad de habitantes, sino también con el nivel económico de cada región.
Muchas veces,  en ciudades como Paraná, se piensa que el problema de la basura se soluciona con su eliminación: Paraná no tiene una cultura de interés en qué se hace con la basura: la mayor preocupación es contar con un servicio de recolección y una vez que fueron retirados de la vista de los generadores, para muchos ya está resuelto el problema de la basura. Sin embargo todos somos responsables de la basura que generamos y de los problemas que ésta trae, no solo a la salud sino fundamentalmente al medio ambiente: la basura es responsable de la contaminación del agua, del aire, y también del suelo. En los rellenos sanitarios por ejemplo, se encuentran altos niveles de metales pesados como plomo, cadmio, arsénico y níquel. La exposición a estos metales puede provocar enfermedades de la sangre y los huesos, así como daños en el hígado, reducción de las capacidades mentales y daños neurológicos.

¿Como  tratar la basura?
En lineas generales el tema de  la basura se aborda en cuatro etapas: Generación del residuo, trasporte, tratamiento y disposición y control y supervisión.

Si bien, la medida dispuesta por el municipio de gestionar un crédito internacional para trasladar el basural a cielo abierto fuera del ejido de la ciudad y construir un relleno sanitario, es una buena medida, que avanza un montón en la materia, no es suficiente. Paraná, que es una ciudad que está bordeada por el verde y por el río y los arroyos, debe ser capaz de generar a largo plazo un programa que busque reducir progresivamente el enterramiento y la incineración de la basura,  hasta llegar a cero (como ideal) fijando metas intermedias y claras. No basta sólo con el reciclaje, sino también generando políticas de información que apunten a reducir el consumo y la generación de basura, modificando el diseño de los artículos de uso y reaprovechando los materiales que se desechen.
Esta forma de pensar el problema de la basura, ha sido pensado y aplicado en varias ciudades del mundo con el nombre de BASURA 0. Pero no solo en otros países sino que también Buenos Aires sancionó en noviembre de 2005 la ley 1854, conocida como Ley Basura Cero mediante la cual se establecieron metas de reducción de la basura llevada a disposición final, que apuntan a que se deje de enterrar residuos reciclables o aprovechables para el año 2020. También Rosario, en noviembre de 2008 aprobó la ordenanza 8335 que adopta el objetivo de Basura Cero.

La enseñanza de educación ambiental en todos los niveles de la educación es fundamental para poder avanzar en una política de basura cero, sobre todo que enseñe a reducir, a reutilizar, a reemplazar, y a reciclar.

Como dato de color agrego que una tonelada de papel reciclado equivale a no talar 20 árboles, a no usar 1.500 litros de gasoil, y ahorrar 4.000 kw y 25 mil litros de agua