¿Se podrá?

Eduardo M Romero-. El gobierno de Cambiemos llego al poder con el slogan “sí se puede” y mientras las esperanzas se mantenían vivas continuó transmitiendo que “sí se puede”. Hoy ya avanzado el año que nos queda sin elecciones y en puertas a un nuevo acto electoral con elección de las máximas autoridades nacionales, provinciales y municipales es bueno preguntarse ¿se podrá? sobre todo a la luz de los últimos conflictos, por el ingreso de muchos sectores.

Existen sectores que apuntan a que la culpa de nuestra falta de crecimiento viene de un complot internacional que opera permanentemente para que no logremos el crecimiento; si bien existen intereses internacionales que traban muchas cuestiones uno observa que otros países como España, Australia, Nueva Zelanda, Canadá e incluso Bolivia, Chile, Uruguay entre otros logra un crecimiento en base a superar conflictos internacionales idénticos a los que puede tener Argentina.
Los que indican “si se puede” dan cuenta que desde 1946 este país estuvo gobernado por Peronistas y que hay que “cambiar” para evitar continuar en un camino de populismo y corrupción.
Los kirchneristas indican que López Rega, Isabel, la Triple A, el Rodrigazo, los militares, y el Menemismo con sus privatizaciones, Cavallo y el corralito, fueron aceptados por muchos de los sectores que hoy se diferencias del Kirchnerismo.
Pero la gran diferenciación con relación al gobierno Kirchnerista expuesta por “Cambiemos” es el déficit fiscal para atender a medidas populistas y la altísima corrupción.

Dando por cierto que el Kirchnerismo incurrió en estos dos indicadores y uno piensa que “Cambiemos” viene a sustituir estas dos situaciones el interrogante es si, para poder, se está disminuyendo el déficit fiscal y si dejó de ser moneda corriente la corrupción.
El año pasado los primeros nueve meses creció el déficit fiscal con relación al año anterior pero además cabe señalar que los gastos corrientes aumentaron el 30,7% los gastos de capital el 35,3 y los intereses de la deuda 60,5% mientras que los ingresos solo aumentaron el 22,3%; y lo que es más aún, algunos como Clarín en su edición del 23/10/17 indicaba en una columna de Ismael Bermúdez que el déficit había crecido un 85% más que el año anterior.
Estas cifras se podrán discutir; si es déficit primario o no, si está el ingreso del blanqueo etc. pero lo real y concreto es que, números más números menos, el déficit es mayor de donde surge el interrogante nuevamente sobre si “se puede”.

Con relación a la corrupción es indudable e innegable que el periodo kirchnerista lleva las de ganar sin dudas sobre la lectura de hechos de corrupción; pero cambiar significa que la corrupción, en esta gestión, no debe estar presente ni siquiera de manera menor, atenuada o maquillada. En esto no existe otra lectura posible. Para que se elimine la corrupción deben desaparecer los hechos que manifiesten conductas cercanas a estas imputaciones, de lo contrario podría señalar si uno u otro es más o menos corrupto pero la lectura sería que los dos son corruptos.
Más allá del conocimiento de los llamados Panamá Papers que involucran al Presidente en empresas radicadas en el exterior; el Presidente por decreto modifico la ley del blanqueo para que puedan ingresar parientes de integrantes del gobierno, lo cual estaba prohibido en la legislación; además el Grupo Macri, si bien es del padre del Presidente, mantiene una deuda con el estado nacional que propuso arreglar con una propuesta que a criterio de Fiscales del concurso es abusiva e implica perjuicio fiscal y su irregular aceptación perjudica gravemente al patrimonio del Estado dando marcha atrás en la aceptación de la propuesta; si bien no se trataba de una empresa en la que el Presidente formara parte al aceptar la propuesta, si era de su padre y él había integrado la misma al originarse la deuda, lo que posibilita que muchos indiquen un acto de corrupción; existen integrantes de este gobierno denunciados por testigos de causas de corrupción en Brasil; muchos de los integrantes del Gabinete tienen sus importantes ahorros en el exterior; algunos están siendo investigados por pagos de empresas a las que pertenecían como en el caso de Etchevehere o el caso reciente de Santiago Bausili, Secretario del Ministro de Finanzas quien percibió un bono de Deutsche Banck; algunas concesiones de rutas aéreas efectuadas a ex empresas de Macri; Luis Caputo está involucrado por la compra de dólar a futuro; el Ministro de Transporte Dietrich está siendo investigado por un viaje en helicóptero igual a Boudou; Aranguren el Ministro de Energía está siendo investigado por haber favorecido a la petrolera Shell de la que fue CEO y accionista...En realidad son 50 los funcionarios PRO imputados por la justicia.

Esto me hace dudar sobre la consigna “se puede”: entiendo que en más o menos podemos continuar con la misma lectura de hace muchos años en la argentina y que al menos hasta hoy pareciera que no se puede pero lo más grave aún es que dentro de poco las opciones volverán a ser las mismas por lo cual dudo que “se pueda”.