¿Por qué los paros docentes solo joden a los pobres?



Joakito.- Ya hemos hablado respecto a que medidas de fuerzas como los paros son totalmente inservibles y solo sirve a determinados intereses. Ahora trataremos de contar de que manera estas medidas de acción perjudican a los sectores mas pobres.

En principio -esto no significa una defensa del gobierno provincial que paga uno de los salarios mas bajos del país- hay que coincidir con la justicia que dicta la conciliación obligatoria: son los sectores con menores recursos los que se ven afectados ya que ven avasallado su derecho de acceso a la educación pública, ya que lo que está en peligro es el derecho de los educandos a recibir educación en cantidad y calidad que posibiliten el desarrollo de sus conocimientos, habilidades y su sentido de responsabilidad social. Hay dos derechos vulnerados: el de los trabajadores a recibir una retribución digna y el de los educandos a recibir educación. Se trata de ver si la única posibilidad de hacer respetar el primer derecho es vulnerando el segundo y cuál de ambos derechos, si se ponen en conflicto, debe priorizarse.
Porque también, al realizar paros docentes se está perjudicando a quienes son beneficiarios de los programas sociales, fundamentalmente a los que perciben la asignación universal por hijo (AUH)
¿Por qué? La AUH es un programa nacional destinado a reducir la pobreza de una manera focalizada por mas que su nombre diga "universal". Es lo que en la literatura de las políticas sociales se conoce como programas de transferencias monetarias condicionadas.
Este tipo de programa no es novedoso ya que se aplica en América Latina y el Caribe desde hace mas de 20 años. Estos programas fueron pensados con la idea de ir sacando paulatinamente los subsidios -sobre todo los de incentivo al consumo, ya sea de alimentos o de energía- ya que los subsidios generalizados benefician a todos por igual -la SUBE es un ejemplo de ello- y no necesariamente contribuyen a modificar las condiciones por las que miles de familias caen en la pobreza. Desde que asumió CAMBIEMOS -por mas que los aumentos hayan sido excesivos- hay que resaltar que se cambió la lógica de subsidios para todos (ricos y pobres) y se acrecentó la entrega tanto de AUH como también de otros beneficios. Otorgar una transferencia directa de dinero a las familias pobres apunta a la creación de capital humano -por lo general mediante acciones en salud y educación-  para que las nuevas generaciones se enfrenten a un futuro mejor. Ese futuro mejor se consigue apoyando el consumo de los hogares mas pobres con esa entrega de dinero para que puedan invertirlo en aquello que mas necesiten en el momento de recibirlo.

Es decir que el pago de la AUH no está pensada para que quienes lo cobran salgan de la pobreza sino para que sus hijos puedan desarrollarse a futuro -de ahí los condicionantes de salud y educación- entonces, si los maestros hacen paro todos los años, quienes se ven afectados no son los hijos de los sectores de clase media y alta -que tienen acceso a otros medios educativos (clubes, bibliotecas por ejemplo, además de las escuelas privadas, donde van muchos hijos de docentes que hacen paro ejn la escuela pública) sino los mas pobres que reciben una educación insuficiente para poder en un futuro incorporarse a un mercado laboral cada vez mas tecnificado.

Los gremios docentes, si se pusiesen a pensar en los sectores mas pobres, entonces dedicarían la mayor parte de la discusión paritaria no ha discutir si reciben un punto mas o uno menos de aumento salarial, sino mas bien en discutir las condiciones reales de enseñanza: el estado edilicio de las escuelas, fomentar junto a quien sea necesario la construcción de mas y mejores escuelas en los lugares que son habitados por los sectores mas vulnerables de la sociedad, y fundamentalmente, cómo generar las herramientas para que los hijos de los mas pobres tengan las condiciones necesarias para poder ingresar al mercado de trabajo que les permita salir de la pobreza a la cual están destinados desde hace varias generaciones.