No soy Jazzy Mel por el microfono

Joakito-. Recién comenzaban los setenta en el siglo pasado, y una fiesta realizada en el Bronx -barrio de viviendas sociales de Nueva York, nacía el Hip-Hop, que con los años se convertiría en un nueva corriente musical y cultural, y que en este nuevo siglo con el avance de las tecnologías suma cada vez seguidores sobre todo en los jóvenes adolescentes.

 




En esa fiesta, uno de los que pasaba música -en esa época se usaban bandejas reproductoras de disco de vinilos, por eso se los llamaba DJs a los que musicalizaban- creó un sonido particular: el ‘break’ (del que se deriva el baile conocido como breakdance). Es el tramo de la canción donde rompe con la selección rítmica haciendo girar dos discos idénticos en la mesa de mezclas que manipulaba, alargando la parte instrumental de las canciones e introduciendo sonidos rayados de fondo. Fue en esa fiesta, que con la novedad del DJ y sumado a uno de los participantes que se puso a rapear con el break de fondo donde nacía lo que conocemos como Hip Hop.

Tal vez tenga que ver con que no hacen falta muchos elementos para hacerlo, de hecho hoy en día que ya no se usan las bandejas reproductoras ni los discos de vinilos, el hip hop se ha urbanizado y los jóvenes se juntan en rondas -cada vez mas grandes- para rapear, utilizando la rima y a capela, aunque por lo general son acompañados por alguno de esa ronda que es hábil para el beatboxing, el beatboxing es la habilidad de imitar sonidos con la boca, que sirve de colchón rítmico para el hip hop, para muchos, el beatboxing es un instrumento en si mismo.



A estas rondas se les llaman batalla, que para que no se enojen los "conservadores del ritmo" en lugar de llamarles hip hop, le llaman "freestyle" (estilo libre), en realidad se trata de una improvisación.  Cada uno de los que participan de la batalla, usan sus rimas sobre la base del beatboxing compitiendo de a dos. Uno le contesta al otro, y luego, como si fuese un debate entre caballeros, y el otro luego tiene tiempo para atacar con sus rimas al rival. Lo interesante de estas batallas, es que se sale de los cánones del espectáculo. y aunque tengan similitud con los slam de poesía, son diferentes, ya que en los slam por lo general los versos son escritos con de anticipación, con tal de conseguir un resultado más espectacular.  Las metáforas de las rimas a veces son violentas respecto a la imagen del adversario y son válidas, siempre y cuando se mantenga en la línea de honor del evento. La linea de honor en estos eventos, que en realidad son absolutamente improvisados sin estructura previa, es la buena onda y compartir el espacio público (ya sean las plazas o el skatepark). Esta buena onda, queda en evidencia cuando se termina cada batalla, que los contrincantes suelen saludarse con un golpe de puños, pero también en la batalla misma, ya que cuando mas duro son los versos improvisados ante el rival mas festejados son por el público.

Por nuestros pagos el crecimiento del hip hop se dio paralelo al uso de los skate y de la construcción de skatepark en varias localidades de la provincia. También acompañan el crecimiento de este arte la cultura del grafitti. Para darse una idea, este fenómeno en Paraná comenzó a darse en el año 2009 donde algunos jóvenes -casualmente al igual que los jóvenes del Bronx- provenientes de barrios de viviendas sociales como el Rocamora o el Paraná XVI- se juntaban en los viejos galpones del Puerto Nuevo (Hoy Sala Mayo), fue creciendo tanto en la cultura urbana, que no solo tienen construido un skatepark sino que también realizan encuentros en la Casa de la Cultura de Paraná. Pero también se han movido a otros lados: en un principio se trasladaban a Santa Fe, donde el hip hop, el rap y el freestyle tenía mas desarrollo, pero ahora, lo hacen a localidades dentro de la provincia, ya no para formarse sino para tranmitir la cultura a otros jóvenes y realizar encuentros ya sea en Concordia, en Gualeguaychú, en Hasenkamp o en San José.

Si uno pasa cualquier tarde, sobre todo al término del horario escolar y hasta que anochece, por la Plaza San Miguel -por donde la mayoría de las lineas de colectivo tienen parada- se va a encontrar que en los bancos los pibes hacen una ronda, el mas "canchero" empieza haciendo beatboxing, e inmediatamente se forma la ronda. Un pibe rapea, al minuto el que se le anima le contesta, y entre ellos se celebran, se felicitan, o se dicen barbaridades, pero rapeando. Los demás aplauden, alguno filma o saca fotos con su celular. En fin, el hip hpo, rap, freestyle o como quieran llamarlo, demuestra que no es cierto ese dicho -sobre todo de las personas conservadoras- que los jóvenes de hoy no hacen nada y se la pasan todo el tiempo con el celular. Rapear, improvisar, requiere de cierta técnica y requiere también del desarrollo del lenguaje: cuando uno mas palabras aprende, mas posibilidad tiene de ganar las batallas.

Los jóvenes de hoy -como también los jóvenes de hace 20, 30 o 100 años atrás- buscan diferenciarse de las generación anterior. Es ahí donde entre el hip hop, el rap, como método contestatario. A diferencia de otras generaciones, el rock ya no los contiene como genero musical que exprese sus emociones, sus sentimientos y sus formas de vida, es algo viejo.
Quizás no todo esta perdido como algunos suelen decir.