Legalizenla



Joakito-. La Marcha Mundial de la Marihuana se realiza  de forma simultánea y autónoma, el primer sábado de mayo de cada año, en ciudades de todo el mundo, de manera ininterrumpida desde 1999. Esta manifestación se realiza con modalidades y particularidades propias de cada país en reclamos que van desde el cese de las detenciones, los procesos penales o las multas a usuarios y cultivadores, hasta el reconocimiento de los usos medicinales e industriales de la marihuana. ¿Qué pasa en la Argentina?
En la Argentina, en el 2017 se aprobó en el Congreso Nacional una ley que permite que determinados enfermos puedan acceder al uso medicinal de aceite de cannabis, permitiendo su importación hasta que el Estado esté en condiciones de producirlo. Sin embargo, la posibilidad de acceder a este aceite es costosa y muy problemática, ya que a un año de aprobada la ley, solo autorizan si es para tratamiento de niños con epilepsia refractaria.
La ley aprobada habilita el cultivo de marihuana a través del INTA y del Conicet, y la producción de aceites vía la Agencia Nacional de Laboratorios Públicos, pero desde el Ministerio de Seguridad seguían oponiéndose a la posibilidad de cultivo de marihuana y producción del aceite, tratando a quienes lo hacen bajo el marco de la actual ley de drogas (Ley 23.737) que los equipara a cualquier narco y otorga penas de prisión de hasta 15 años.
De todas maneras sigue siendo un avance en materia de derechos humanos para nuestro país teniendo en cuenta los antecedentes represivos y la vinculación de las fuerzas de seguridad con el negocio de la venta ilegal de drogas que supuestamente deberían combatir.


Hay una frase adjudicada a Albert Einstein que dice que es"es mas difícil quebrar un prejuicio que quebrar un átomo", por eso los defensores de la mano dura se niegan a cualquier tipo de debate, incluso si es para el beneficio de la salud pública, como los tratamientos de reducción de daños. Para estas personas fumarse un porro, es la puerta de entrada a la delincuencia, al narcotráfico y vaya a saber cuantas cosas malas mas. Este prejuicio también se tiene respecto a quienes viven en condiciones de pobreza, ya que estigmatizan y sostienen que por ser pobres no conocen el uso recreativo de las drogas, porque no tienen las posibilidades de una vida acomodada o de inclusión.
En cuento al debate a favor del consumo personal, existen dos posiciones fuertes: una es la que sostiene que hay que despenalizar el consumo personal basada en el respeto de los derechos humanos y en el reconocimiento de los derechos individuales garantizados en el artículo 19 de la constitución nacional. La otra postura es la que promueve directamente la legalización que tiene argumentos políticos y económicos, considerando que el tema mas justo para abordar el consumo de las drogas es  la legalización, para poder llevar adelante abordajes preventivos, asistenciales y de reducción de daños como políticas de salud y  también legalizando el respeto por los derechos de las personas sobre sus cuerpos con leyes en las que quede abolido el derecho penal como respuesta represiva.

En la Argentina, en el año 2009 la Corte Suprema resolvió no aplicar la pena de tenencia para el consumo personal. El "fallo Arriola" -así se denominó- se hizo famoso. Era una caso de dos pibes que fueron detenidos por la policía, los revisan y le encuentran dos porros armados. La Corte sentó juridisprudencia y si bien sirve para desjudicializar, no descriminaliza, lo que significa que la policía todavía te puede seguir deteniendo por fumar un porro porque la ley así lo dice, aunque por lo general la justicia termina archivando todos estos casos.

Hubo un intento de discusión parlamentaria en el año 2012 de despenalizar la tenencia para consumo personal. Los diputados Ricardo Gil Lavedra (UCR), Diana Conti(Kirchnerismo) y Victoria Donda (¿en qué partido está ahora?) presentaron un proyecto que no paso nunca del debate de las comisiones por orden de la ex presidenta Cristina Kirchner influenciada por el secretario de seguridad de entonces, Sergio Berni, que al igual que Patricia Bulrich, se sacaba selfies con el uniforme puesto cada vez que hacían un operativo exitoso antidrogas. Este mismo proyecto, aunque modificado fue reflotado en el año 2016 porla  actual secretaria de turismo y cultura de Entre Ríos, pero también fracasó y solo se logró el uso de cannabis con fines medicinales mencionado en los párrafos iniciales de esta nota.

Existe un borrador elaborado por una comisión de expertos convocados por la presidencia para elaborar un nuevo código penal que sostiene que “no será punible si se tratare de sustancias de escaso poder psicoactivo y la tenencia no hubiere trascendido el ámbito de la privacidad”. Lamentablemente este borrador, y la iniciativa de discutir un nuevo código penal, no ingresó con fuerza en la agenda legislativa como si lo hizo el tema del aborto