La vuelta de los bonos y cuasimonedas


Ezequiel Bauman-. Lo peor ya está ocurriendo. La provincia de Chubut es la primera provincia, luego del 2002, en volver a emitir billetes basura, con el respaldo de la coparticipación, hipotecando así el futuro de las próximas generaciones y haciendo la vida más miserable para los trabajadores. Es el resultado de una abultado déficit, del megaendeudamiento y de la primarización de la economía provincial. ¿Suena parecido a las críticas que venimos haciendo sobre la economía de Entre Ríos?

El gobernador de Chubut se llama Mariano Arcioni. Asumió hace algunos meses, tras la muerte de Mario Das Neves durante el ejercicio de la gobernación. Arcioni era su vicegobernador, asumió el cargo y rápidamente dejó atrás, como hizo el contador Bordet en Entre Ríos, el partido y el programa por el cual fue electo y se pasó a las filas de Cambiemos. Aunque este pase no es formal, lo es en los hechos. Sin embargo, esto no impidió que la provincia de Chubut siguiera cayendo por el barranco.
El pase a las filas ideológicas del oficialismo lo llevó a hacer la misma clase de ajustes que vemos en Entre Ríos: salarios a la baja, subsidios a los más ricos, paulatino retiro del Estado en educación y salud, servicios públicos paupérrimos...
Eso no pudo evitar que creara una crisis económica de proporciones.
Hoy, como resultado de esa crisis, es la primer provincia que vuelve a emitir bonos, billetes basura.
Los Ticadep son Títulos de Cancelación de Deuda Pública Provincial y al igual que el comienzo de los bonos en el año 2000, en principio son pensados exclusivamente para pagar a proveedores del Estado con los que se mantiene una abultada deuda. Es lo que se llama "deuda flotante".
Así arrancaron en Entre Ríos los ya olvidados "bonos federales".



Luego de la traumática experiencia del 2002, el Congreso Nacional sancionó la Ley de Responsabilidad Fiscal que prohíbe la emisión de monedas provinciales (algo que ya estaba prohibido incluso antes del 2002), pero la realidad ha desbordado las previsiones legales.
Aunque no hay un corsé de convertibilidad como había en el año 2000 y 2001, las cuasimonedas ya están volviendo.
Recordábamos en otra nota que esto podía suceder. Efectivamente, las peores de las predicciones se está cumpliendo. Lamentamos que no se hayan tenido las previsiones a tiempo para evitar lo que puede llegar a ser un efecto cascada.
Los billete basura de Chubut que entran en circulación son una señal para el exterior de que la deuda externa provincial será "honrada" a cualquier costo. Ya conocemos el "cualquier costo" social que provoca esta cantinela neoliberal.

La abultada deuda de Chubut, similar en sus cuentas a la provincia de Entre Ríos con la enorme diferencia de que Entre Ríos no tiene petróleo y Chubut sí, y de que Entre Ríos es la quinta provincia en población y Chubut una de las últimas, las similitudes no paran. Los bonos son cuasimoneda, no bonos financieros que coticen en bolsa, que es un instrumento permitido por la ley y usado sin previsión por casi todas las provincias. Los bonos de Chubut van más allá: estarán respaldados con la hipoteca de los fondos de coparticipación, se los entregarán a empresarios contratistas del Estado, quienes cobrarán sus deudas con una doble quita. Una quita formal de los intereses (a lo cual hay que sumarle la quita por la demora en el pago tras tantos años altamente inflacionarios) y una quita informal, que es la devaluación que sufrirán esas monedas basuras una vez puestas en circulación.
Desde el gobierno de Chubut anuncian que los empresarios y proveedores se guardarán esos billetes basura para canjearlos en un futuro lejano. Lo mismo que se decía en el año 2000.
Claro que guardarse esos billetes basura significa perder por partida doble, por la desvalorización de esos billetes basura y por la alta inflación imperante.

La vuelta de los bonos no es una buena noticia. Al contrario, retrotrae los tristes recuerdos de las cuasimonedas, cuando llegó a haber 13 monedas en el país y su aceptación solo cerraba con una cruda y creciente represión, que terminó con asesinatos masivos. En la ciudad de Paraná fueron asesinadas dos niñas y un joven al que quemaron el cuerpo en un parque público. Ese fue el "cualquier costo" que los encargados de la economía provincial "honraron" en aquella etapa.
Ninguno afrontó ninguna consecuencia penal por esta maniobra.
La emisión de billetes basura sirvió también para que bancos, financieras y cuevas manejadas por los bancos y financieras, se enriquezcan de manera vil.
En Chubut, para más similitudes, ya se previó una "Caja de Conversión".
Recordemos que en Entre Ríos, el Monumento a la Corrupción que fue la Caja de Conversión, no fue jamás investigado por la Justicia. En buena medida, porque fue utilizado por el staff permanente de proveedores del Estado, que son quienes financian las campañas electorales de los partidos políticos.