La perspicacia e intuición popular



Gonzalo García Garro-. La historia oficial mostró algunos resquicios por donde la perspicacia e intuición popular comenzó a penetrar en la verdad de nuestro pasado.


Pavón es un ejemplo. La historia oficial falsificó la interpretación del acontecer nacional todo, según los dictados de intereses políticos concretos. Así ocultó el “Plan revolucionario de operaciones” de Mariano Moreno, para convertirlo en un prócer de utopías e ilusiones, cuando en verdad fue el númen de Mayo, intérprete de la vocación revolucionaria americana y hombre poseído de una incomparable energía y atrevimiento político.


Artigas, Francisco “Pancho” Ramírez y Facundo Quiroga, verdaderos prohombres de nuestra argentinidad, fueron vilmente escarnecidos. La historia mitrista fabuló sobre la “misteriosa” entrevista de Guayaquil y las verdaderas razones del exilio de San Martín. Negó la batalla de la Soberanía en la Vuelta de Obligado donde un puñado de argentinos heroicamente enfrentaron en inferioridad de condiciones al poderío de la escuadra anglo –francesa. Y, esa “historia de Grosso” llegó incluso a falsear la amigables relaciones entre Rosas y Quiroga, atribuyéndole al Restaurador el crimen de Barranca Yaco.



La historia oficial empero, mostró algunos resquicios por donde la perspicacia e intuición popular comenzó a penetrar en la verdad de nuestro pasado. Así, ningún argentino, consustanciado con lo nacional pudo pasar por alto que el General San Martín legara su sable corvo a Juan Manuel de Rosas o que existía una incongruencia entre la calificación oficial de “tirano” que se le endilgara a Rosas y la valiente defensa de la soberanía nacional en la Vuelta de Obligado.



Estas contradicciones, constituyeron el punto de partida de la búsqueda empeñada de miles de argentinos interesados por la verdad histórica. Y, fue entonces cuando los pacientes trabajos de las investigaciones históricas revisionistas empezaron a dar frutos. El momento había llegado con las nuevas condiciones históricas.


Fue la nueva realidad del país la que le dio el triunfo decisivo a la revisión histórica. El revisionismo como movimiento intelectual se movió en las avanzadas de las luchas nacionales y populares. Fue la expresión de las modificaciones sociales producidas por el yrigoyenismo y el peronismo. No fue solamente un hecho de justicia histórica logrado por un conjunto de pacientes y laboriosos investigadores, fue la contribución necesaria para poner la historia al servicio de la política nacional y popular. Porque, lo que define la esencia del revisionismo es fundamentalmente su carácter político militante.