Fernet con coca

Lucas Carrasco-.  Los cordo0beses y su tentación irresistible por la exageración y el ensimismamiento.



De origen desconocido (en buena medida, porque a nadie le importa) los grandes vendedores de humo del país, que son los cordobeses, quieren hacernos creer que este menjunje de alcohol de farmacia con compost de sierra en sequía, es parte de su identidad cultural. Entendiendo por identidad cultural algo que va de la mano de un abuelito que canta canciones de rima fácil con tres acordes y un supuesto humor propio, de la mano de unos pesados que cuentan chistes de secundaria en las fiestas de fin de año de las empresas.
El fernet es europeo como el propio nombre de la provincia donde habitaban los comechingones. Provincia cuyo nombre le fue puesto por el gobernador de Tucumán en honor a su esposa, proveniente de Andalucía (donde hay una ciudad llamada Córdoba). Se llamó Córdoba de la Nueva Andalucía. Jerónimo Luis de Cabrera, el fundador, es también el culpable del único chiste cordobés que tiene gracia: que a cualquier arroyo le llamen río. Les va tan bien exagerar que una pérdida de una canilla es posiblemente considerada un arroyo. Borges decía que una canilla goteando era una canilla tímida. Los cordobeses te dicen que están fabricando un delta. Y al lado se pone un mentiroso a contarte una historia para turistas. Vendiéndote alfajores. Un invento, faltaba más, cordobés...como la rueda y la pólvora.
Por supuesto, en La Docta, abundan los ignorantes que están convencidos que inventaron casi todo, hasta una supuesta identidad cultural que tiene menos de 20 años y que fue importada de cabotaje de la TV porteña, como el asunto del fernet con cola.
Pero todo arranca con Cabrera. Que creía que la laguna llamada Mar Chiquita (una laguna llamada Mar, un Mar llamado Chiquita...) daba al OCÉANO ATLÀNTICO!!!. Ya estaban ahí las huellas de dos características propiamente cordobesas: la mentira y la exageración; pariendo una tercera característica que es el humor involuntario. El humor cordobés no es gracioso. El cordobés agrandado, sí. Mientras te cuenta que inventaron los mares, los océanos, un género de ópera que se baila como monos de zoológico y panderetas, los cordobeses son personas graciosas involuntariamente. Siempre están convencidos de una superioridad intelectual con el resto del país. Y tienen razón, capaz, no hay parámetro objetivo para medirlo pero tampoco es importante.
El fernet. ¿No es llamativo que se una a otra bebida creada con fines farmacéuticos, como la Coca-Cola? ¿No es genial, por más que tenga un gusto horrible, esta combinación histórica? Yuyos serranos de Europa que como no tenían receta, fueron reemplazados por yuyos serranos de la costa atlántica que parezcan de las sierras cordobesas, mezclados a su vez con una gaseosa hecha con yuyos del altiplano en norteamérica, con fines medicinales, que triunfa mundialmente. Hay tantos países y culturas involucradas en esta bebida, el fernet con coca, que una etnografía minuciosa es imposible porque ya no se pueden rastrear sus orígenes, pero igual de fascinante el recorrido. ¿No?
Dice Wikipedia sobre el fernet (en el apartado "Popularidad") lo siguiente:

El popular grupo argentino de rock Vilma Palma e Vampiros, grabó una canción referente a esta popular bebida, en su disco Fondo profundo (1994); la canción lleva por nombre "Fernet con Coca".
En la serie argentina Casi ángeles se ve que una de las protagonista se pone como alias "Valeria Fernet" para la película "La vampiresa".

Dios mío. Igual, nunca viene mal aprender. Y yo no sabía que el disco de Vilma Palma e Vampiros se llamaba Fondo Profundo. Suena a Fondo del Conurbano, pero quizás tenga alguna connotación sexual mezclada con alegorías populares relativas al beber. Lo de Casi Ángeles tampoco lo sabía y si uno presta atención, en estas dos referencias a la cultura, hay una ligazón entre vampiros y fernet. ¿Cuál es el misterio que une a los vampiros con el fernet? Puede ser a través de la rabia paresiante, una clase de rabia que explica por qué los cordobeses escuchan música con tres acordes y les parece que inventaron con eso la máquina de funcionamiento de la inteligencia auditiva. Esta rabia es transmitida por los murciélagos. Pero tratándose de cordobeses, es natural que a los murciélagos les digan vampiros. No es chiste. Los tipos no se podían conformar con los simples y populares murciélagos, tenían que agrandarlos, exagerarlos, hacerlos únicos: son vampiros atacando sus vacas. Uh. Vampiros, además, hematófagos. Te da miedo, porque parece que lo hematófago sí es algo propio de Córdoba (la provincia Argentina, no la ciudad española o el departamento colombiano) aunque no es difícil deducir que la palabra hematófago quiere decir que "comen sangre", por lo tanto, además de los vámpiros, que solo existen en la literatura, están los murciélagos, los mosquitos, los piojos, los sacerdotes y las pulgas que tienen los perros, sean éstos cordobeses o no.
Aunque es probable que los perros sean un invento cordobés. Que si bien son descendientes de los lobos, es bastante factible que a los lobos los haya inventado un cordobés. O Dios, que seguro tiene un humor negro involuntario y por lo tanto, es cordobés.