Embarazo adolescente, prevención y aborto


Daniela Sánchez.- La ciudad de Paraná fue sede de la presentación del Programa Nacional de Prevención y Reducción del Embarazo Adolescente. La iniciativa de este programa, va de la mano de la discusión que arrancó en el congreso nacional por la despenalización del aborto.

La Organización Mundial de la Salud (OMS), dice que la adolescencia es el período en la vida de una persona que comprende entre los 10 y los 19 años, pero a veces la adolescencia se ve interrumpida cuando la joven se queda embarazada. Según la propia OMS, el embarazo adolescente conlleva un alto riesgo ya que estas madres no están ni mental ni físicamente preparadas para tener un bebe y asumir la responsabilidad de la maternidad.
Los datos que brindan la OMS hablan de que en el mundo anualmente 16 millones de adolescente de entre 15 y 19 años dan a luz por año, y de un millón de menores de 15 años que tienen hijos. También los mismos datos dicen que las muertes de mujeres entre 15 y 19 años que se someten a un aborto son de 3 millones por año.



En Argentina, según UNICEF en el año 2017 nacieron entre 2800 y 3200 niños hijos de madres menores de 15 años.
El propio Presidente Macri había sostenido -el mismo día que anunció la intención de debatir sobre el aborto- que "cada año mas de 100 mil chicas menores de 19 años quedan embarazadas y siete de cada diez de esos embarazos no son intencionales".
El programa nacional presentado en Entre Ríos es una buena punta de lanza para empezar a trabajar sobre el tema, ya que estimular y apoyar este tipo de programas es junto al aumento del uso de anticonceptivos para los adolescentes y la  reducción de las relaciones bajo coacción las mejores formas de prevenir el embarazo adolescente.

A las madres adolescentes no sólo se les obstaculiza su desarrollo psicosocial sino que se asocia con resultados deficientes en la salud y con un mayor riesgo de muerte materna, además, sus hijos, por lo general, están en mayor riesgo de tener una salud mas débil y caer en la pobreza.
Es sumamente necesario trabajar en la implementación real y efectiva de la Educación Sexual Integral en todos los niveles educativos y pensando en algo mas amplio que la enseñanza de como se usan los preservativos. Es necesario ir trabajando el abordaje de contenidos relativos no solo a los métodos anticonceptivos sino también a los relativos a la desigualdad de genero, a los derechos de los niños y niñas, al reconocimiento de situaciones de abuso y coerción (hay que tener en cuenta que muchos de los embarazos adolescentes son producto de una violación), al cuidado del cuerpo propio y ajeno y al placer que implica la sexualidad.

Lo interesante de este estratégico programa -si es que se cumple- es que por primera vez se va a trabajar de manera interministerial. Hasta el momento trabajaban de manera desarticulada: el ministerio de salud tenía su programa de salud sexual y reproductiva, que lo que hacía era consejería y entrega de anticonceptivos; el ministerio de educación trabajaba en las escuelas; y el ministerio de Desarrollo Social lo hacía en una estrategia territorial.
El Programa presentado en estos días en Entre Ríos, está basado en la experiencia de Inglaterra donde el embarazo adolescente se redujo un 55% en los últimos 15 años.

Se hace necesario a la par del lanzamiento de este programa poder incluir a las propias jóvenes en el diseño y la implementación de este programa de prevención para que no caiga en un saco roto y se convierta en una -de las tantas- oficinas estatales que no tienen ningún tipo de trabajo de campo.