A la reforma política le falta un cable a tierra

Pablo Mori-. El gobernador puede convocar a elecciones cuando mas le convenga a él: eso es lo mas importante del antirepublicano proyecto enviado por el gobernador Gustavo Bordet a la legislatura, bajo el pomposo rótulo de "reforma política" que busca disolver los partidos políticos al hacerlos depender de un capataz de turno (él mismo, y cuando él se vaya de la gobernación, que se encargue Dios del zafarrancho legal), a la par que impide el desarrollo de los pequeños partidos y de las minorías dentro de los grandes partidos políticos. Un proyecto hecho a la medida de su reelección.

¿Vale la pena discutir semejante porquería? Sí, solo por el hecho de que el gobernador de turno se atrevió a mandar este mamarracho a la legislatura entrerriana. Un ejemplo de la torpeza del gobernador: revela su costado mezquino, su falta de consideración de las reglas republicanas y su abierto desprecio a la Constitución de la provincia de Entre Ríos, donde el único artículo de la reforma del 2008 que le importa es la reelección. La cual lanzó a destiempo y sin ningún apoyo que trascienda los comunicados de prensa en los medios oficialistas. SWu partido político ni siquiera se pronunció.
Si esta reforma a la carta pasa por la Legislatura será un retroceso en materia institucional muy fuerte. Seguramente se judicializará hasta agotar todas las instancias. Es poco probable que la declaren legal, porque si bien Rosario Romero junto a su marido también funcionario y ex intendente que perdió la reelección manejan los tribunales entrerrianos, hay instancias judiciales nacionales e internacionales que garantizan que Entre Ríos no se convierta en un feudo atrasado con un Poder Judicial de decorado.
Copiado de Santa Fe, el gobernador y su Ministra de Gobierno, Rosario Romero de Halle, olvidaron copiar también la Constitución de Santa Fe para que la norma tenga sentido y sea legal. Así como está, y así como está la Constitución entrerriana, hay una incongruencia enorme.

¿Lo habrán obligado, como en tantas ocasiones durante su mediocre gobierno, desde el gobierno nacional a presentar esta porquería?
A priori resulta poco probable. Dado que el PRO pondría en juego, con esta norma, su propia existencia cuando salga del poder. Puede que en el PRO impere este cortoplacismo pero ya han demostrado estar comprometidos con las reglas republicanas: en los dos distritos donde gobierna el PRO, CABA y provincia de Buenos Aires, no modifican el sistema electoral ante cada elección para que el capataz de turno pueda ser reelecto, como pretende Bordet con Entre Ríos. En todo caso, el silencio de Rogelio Frigerio muestra su falta de compromiso real con la provincia que pretende gobernar por los votos y que ahora cogobierna con la chequera y el látigo. Pero Frigerio no es representativo del pensamiento PRO. Nunca ganó nada, es solo chequera y látigo, no tiene carisma ni gente que lo aprecie y está a tiro de decreto del Presidente Macri. Lo cual significa que su poder es prestado. Además de que su cogobierno en Entre Ríos deja mucho que desear.

O bien quizás los analistas políticos estamos equivocados y Bordet es un gran líder partidario y provincial, capaz de ser tomado en serio hasta en este ridículo proyecto y la legislatura lo apruebe sin chistar, o no estamos equivocados y el gobernador, como venimos sospechando por algunas actitudes, está alejadísimo de la realidad y no tiene ni idea de lo que está pasando.
Porque lo que está pasando es que su facción interna, reunida en Gualeguaychú, se desgaja a poco de andar, su partido político está intervenido por un matón de cuarta como Barrionuevo, las protestas sindicales no cesan, la gente está enojada por los aumentos de la luz (enojo que reparte con el gobierno nacional) y los militantes políticos del peronismo están decepcionados por la actitud veleta del gobernador y porque esta actitud no trae ni votos ni obras a la provincia.
Como dice la canción de Fito Páez, acá hay alguien que necesita con urgencia un cable a tierra.